Mujeres impulsan la competitividad

En Panamá mujeres están ganando protagonismo en el desarrollo económico al impulsar negocios y hacer crecer sus empresas

26 de Marzo de 2026
Trabajador con redecilla para el cabello y uniforme médico azul vierte líquido en un gran fermentador de acero inoxidable.

Empresas agroindustriales transforman materias primas en productos que se venden en mercados internacionales.

PNUD

Panamá tiene un tejido productivo cada vez más dinámico y diverso. Y en esa transformación, las mujeres están ocupando un lugar más visible como protagonistas del desarrollo económico. Eso sí: este avance no llegó de un día para otro.

Durante años, muchas mujeres emprendieron con obstáculos: acceso limitado a financiamiento, poca formación especializada, redes comerciales reducidas y barreras para llegar a mercados más amplios. Aun así, siguieron apostando por sus negocios y generando ingresos, empleo y oportunidades en sus comunidades.

Hoy, ese esfuerzo se nota cada vez más. Hay más mujeres participando en sectores como la agroindustria, los alimentos procesados, el comercio especializado y otros productos con valor agregado. 

Crecer desde la producción

En Panamá, muchas empresas agroindustriales ya transforman materias primas en productos listos para vender. El reto es que no siempre tienen las herramientas o el acompañamiento para consolidarse, mejorar procesos o responder a lo que pide el mercado.

Ahí es donde entra Agroindustria Competitiva: una plataforma que acompaña a las micro, pequeñas y medianas empresas agroindustriales a fortalecer lo que ya hacen bien y a mejorar lo que necesitan para crecer. El apoyo se enfoca en temas muy prácticos como innovación, calidad e inocuidad, eficiencia productiva, comercialización, marketing digital y gestión de agronegocios. Y hay algo más que muchas veces marca la diferencia: la preparación para acceder a financiamiento.

Desde su implementación, el programa ha beneficiado a 284 empresas agroindustriales en todo el país. En conjunto, estas empresas han impactado 2,247 empleos (845 ocupados por mujeres y 1,402 por hombres). También se ven avances concretos: 183 empresas cuentan con planes de Buenas Prácticas de Manufactura, 23 desarrollaron planes de ventas y 30 tienen planes de marketing digital.

Más allá de las cifras, el valor del Programa está en su capacidad para transformar negocios. Empresas que antes operaban con procesos limitados hoy cuentan con mejores herramientas para organizarse, crecer y competir. Algunas incluso han logrado dar pasos importantes hacia el acceso a financiamiento y la expansión de sus operaciones.

Además, el programa ha ayudado a destrabar el acceso a financiamiento y a poner en marcha inversiones para modernizar la producción. En varios casos, eso se tradujo en más capacidad instalada, nuevas tecnologías y mejoras en procesos clave.

Trabajadores de una panadería, con redes para el cabello y guantes decoran chocolates en bandejas sobre una mesa de producción

Trabajadores y trabajadores en labores de producción de chocolate.

PNUD

Un camino hacia los mercados internacionales

Si Agroindustria Competitiva fortalece la base productiva, el programa Mujer Exporta ayuda a dar el siguiente paso: llegar al mundo.

Durante años, muchas empresarias panameñas tenían productos con muchísimo potencial, pero el salto a exportar se quedaba corto por barreras muy concretas: poca información, formación técnica limitada, dificultades para financiarse y redes comerciales pequeñas. Para cambiar esa historia nació Mujer Exporta, un programa que acompaña a empresas lideradas por mujeres con asesoría, mentorías, capacitación y conexión con redes comerciales.

Desde 2020, Mujer Exporta ha apoyado a 100 empresas. Entre todas, han impactado 2,520 empleos (40% ocupados por mujeres) y han llegado a más de 25 mercados, desde Estados Unidos y Canadá hasta Reino Unido, Alemania, China, Taiwán, Emiratos Árabes Unidos, Costa Rica, Honduras, Aruba, Perú y Bélgica.

¿Qué nos dicen estos resultados? Que el potencial se convierte en crecimiento cuando hay acompañamiento. Hay empresas que antes no exportaban y hoy ya generan ingresos afuera, abren nuevos destinos y sostienen su presencia en otros mercados. Otras han aumentado sus exportaciones y fortalecieron su capacidad productiva y comercial. Y algunas ya están ganando una gran visibilidad: productos panameños que llegan a plataformas como Amazon o que forman parte de la experiencia de vuelo de Copa Airlines, además de reconocimientos internacionales que ponen en alto la calidad de la oferta nacional.

Cuando una empresa crece, crece también la comunidad

Hablar de competitividad en Panamá también implica reconocer el papel que hoy están jugando miles de mujeres desde sus empresas, sus territorios y sus sectores productivos. Algunas transforman materias primas en productos con valor agregado. Otras convierten saberes locales en marcas con potencial internacional. Otras están demostrando que sí es posible pasar de lo local a lo global.

Y para que más empresas puedan dar ese salto, el Ministerio de Comercio e Industrias trabaja con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para impulsar una competitividad con igualdad. A través de iniciativas como Agroindustria Competitiva y Mujer Exporta, esta alianza fortalece capacidades, cierra brechas y pone herramientas concretas en manos de más empresas lideradas por mujeres para crecer, innovar, generar empleo y competir mejor, dentro y fuera de Panamá.

Hablar de competitividad en Panamá también implica reconocer el papel que hoy están jugando miles de mujeres desde sus empresas, sus territorios y sus sectores productivos.