El PNUD pone en marcha Comunidad de Práctica y Aprendizaje para fortalecer capacidades de actores locales sobre gestión sostenible del agua y SbN

31 de Agosto de 2026
Twenty participants in a Zoom video conference grid, each in their own tile.

La iniciativa reúne a participantes de organizaciones locales, instituciones académicas y actores gubernamentales para fortalecer capacidades e impulsar el intercambio de experiencias en torno a la gestión integral de cuencas y las Soluciones basadas en la Naturaleza.

Ciudad de México, a 27 de agosto 2026.- En el marco del proyecto Resiliencia Hídrica, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México inició la Comunidad de Práctica y Aprendizaje “Agua, Ecosistemas y Bienestar”, un espacio orientado al intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas para fortalecer las capacidades sobre la gestión sostenible del agua a través de los enfoques basados en la naturaleza. 

La Comunidad de Práctica y Aprendizaje forma parte de un proceso de fortalecimiento de capacidades de mayor alcance, con una duración aproximada de un año, que busca generar un espacio continuo de aprendizaje e intercambio entre personas y organizaciones vinculadas con la gestión del agua y los ecosistemas, buscando detonar acción a nivel local que mejore el estado de las cuencas, nuestros ecosistemas y las comunidades de México. Además, la comunidad espera crear lazos y alianzas para trabajar en conjunto y escalar el impacto que se puede tener trabajando a nivel individual.

Los contenidos seleccionados para trabajar en la Comunidad derivan de diagnósticos de capacidades realizados por parte del Proyecto, así como de la identificación de necesidades a partir del trabajo con diversos socios locales a lo largo de la implementación de este. 

La ruta de aprendizaje contempla cinco módulos organizados de acuerdo con las distintas etapas del ciclo de proyectos: contexto y diagnóstico; diseño e implementación; y sostenibilidad y gobernanza. De manera transversal, incorpora los enfoques de género, derechos humanos e interculturalidad. Además de las sesiones sincrónicas se contará con una plataforma de aprendizaje virtual con trabajo asincrónico.

Una comunidad para aprender de forma colaborativa

La Comunidad de Práctica y Aprendizaje busca que el fortalecimiento de capacidades sea también un proceso de intercambio entre pares, reflexión colectiva y articulación de experiencias. La diversidad de perfiles y territorios representados ofrece una oportunidad para compartir aprendizajes desde distintas realidades y contribuir a identificar retos y soluciones aplicables a las cuencas prioritarias.

A lo largo del proceso se trabajará en el desarrollo de capacidades para el análisis territorial, la gestión de cuencas, la implementación de Soluciones basadas en la Naturaleza, la gestión estratégica de proyectos, la gobernanza y el liderazgo colaborativo, así como la documentación y comunicación de experiencias.

Al concluir los cinco módulos se contempla un evento presencial de intercambio de experiencias, que permitirá fortalecer los vínculos entre las personas participantes y compartir los aprendizajes generados durante el proceso.

A través de esta comunidad se abordarán conceptos, metodologías, experiencias y herramientas relacionadas con el manejo integral de cuencas, los servicios ambientales hidrológicos, las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), la gestión de proyectos, la gobernanza territorial, el liderazgo colaborativo y la sistematización de experiencias.

La primera sesión de esta comunidad se llevó a cabo de forma virtual el pasado 26 de agosto y contó con la participación de 23 personas, 9 mujeres y 14 hombres, provenientes de 13 organizaciones que trabajan a nivel local en distintas cuencas prioritarias, instituciones académicas y actores gubernamentales.

La primera sesión de la Comunidad: fortaleciendo la mirada integral sobre las cuencas para generar impactos positivos en diversas esferas

La primera sesión correspondió al Módulo 1: Análisis del territorio, contexto y diagnóstico y tuvo como propósito establecer bases conceptuales para comprender la relación entre agua, ecosistemas y bienestar, así como los desafíos asociados a la seguridad hídrica.

Durante la sesión se abordó la seguridad hídrica y la importancia de comprender el territorio desde una perspectiva integral. Se profundizó en el concepto de cuenca como unidad de gestión, considerando las interacciones entre agua, suelo, vegetación, sociedad y actividades económicas, en un contexto de cambio climático.

También se analizaron los principales retos para avanzar hacia un manejo integral de cuencas, entre ellos la participación de múltiples actores y sectores, la diversidad de intereses, la existencia de límites político-administrativos distintos a los de las cuencas y la necesidad de fortalecer los mecanismos de gobernanza y la participación efectiva de actores comunitarios y locales.

En este contexto, se destacó que la gobernanza y la articulación entre actores son fundamentales para impulsar procesos de trabajo a escala de cuenca, particularmente ante desafíos que requieren coordinación entre distintos sectores, instituciones y comunidades.

Soluciones basadas en la Naturaleza como un enfoque integral e innovador

Otro de los ejes centrales de la sesión fueron las Soluciones basadas en la Naturaleza, entendidas como estrategias que aprovechan los ecosistemas y los servicios que estos proporcionan para responder a desafíos sociales, entre ellos la disponibilidad de agua, la seguridad alimentaria y el cambio climático.

Se enfatizó que las SbN deben responder a las condiciones específicas de cada territorio y considerar sus dimensiones ecológicas, sociales y económicas. Asimismo, la participación de actores comunitarios e institucionales resulta fundamental para favorecer la sostenibilidad de las acciones.

Como parte de los ejercicios colaborativos, las y los participantes analizaron casos de estudio para identificar los criterios que caracterizan una Solución basada en la Naturaleza, sus beneficios para la población, su potencial contribución a la seguridad hídrica y las amenazas ambientales presentes en los territorios.

El intercambio permitió poner de relieve la importancia de incorporar las visiones y necesidades de distintos grupos sociales en los procesos de gestión territorial, mediante consultas informadas y procesos de planeación participativa que contribuyan a construir soluciones pertinentes y sostenibles.

La siguiente sesión de la Comunidad de Práctica y Aprendizaje se llevará a cabo el 9 de septiembre de 2026, dando continuidad a este proceso de aprendizaje y colaboración que busca contribuir al fortalecimiento de la gobernanza, la participación y la resiliencia hídrica en los territorios.


Estas acciones forman parte del proyecto Resiliencia hídrica ejecutado por el PNUD en México con el apoyo de Ayuda en Acción de México y con el apoyo financiero de Fundación FEMSA.