Avanzan municipios de las sierras Norte y Nororiental de Puebla en construcción de resiliencia con perspectiva de género y mapeo de riesgos a nivel municipal y comunitario

27 de Julio de 2026
Two girls and a woman consult a large map as a man in orange uniform marks locations.

En el marco del proyecto Puebla Resiliente ante Desastres, coordinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México y la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT), se llevó a cabo el tercer taller para la construcción de los Programas Municipales de Resiliencia (PMR) con la participación de municipios de las sierras Norte y Nororiental de Puebla.

Durante la jornada, se contó con el acompañamiento de la Secretaría de las Mujeres del Estado de Puebla, que facilitó una sesión sobre la importancia de transversalizar la perspectiva de género en la gestión integral del riesgo, destacando el papel de las mujeres en la prevención, la preparación y respuesta ante desastres y riesgos socioambientales.

Por su parte, la SMADSOT desarrolló un ejercicio práctico de mapeo para la identificación de peligros a nivel municipal y comunitario, utilizando información geoespacial contenida en el Sistema de Información Territorial para el Desarrollo Resiliente (SISTDER). El ejercicio permitió trabajar con información territorial de los municipios participantes: Huauchinango, Pahuatlán, Jopala, Tlacuilotepec, Chignahuapan, Ahuazotepec, Zacatlán, Honey, Chiconcuautla, Tlaola, Francisco Z. Mena, Venustiano Carranza, Tlaxco, Xicotepec, Zihuateutla, Zacapoaxtla, Teziutlán, Jonotla, Teteles de Ávila Castillo, Tlatlauquitepec y Cuetzalan del Progreso.

Asimismo, durante los talleres se contó con la participación de integrantes del Colectivo Ixtlahuaca, de Chignahuapan; de la organización Tochan Nuestra Casa, de Cuetzalan; así como de personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

Además, el PNUD facilitó una actividad participativa para identificar las capacidades municipales existentes para atender vulnerabilidades y responder ante sus posibles efectos.

La integración de la perspectiva de género, el análisis territorial y el reconocimiento de las capacidades locales contribuyen a la construcción de Programas Municipales de Resiliencia con una visión integral, participativa y de largo plazo. En este proceso, la articulación entre las instituciones estatales y el PNUD resulta fundamental para complementar capacidades, conocimientos y agendas de trabajo, y traducirlos en acciones concretas que fortalezcan estos instrumentos.

Esta sinergia permite avanzar hacia una visión más integral de la gestión del riesgo, al tiempo que fortalece las capacidades locales para anticipar, prevenir y responder de manera más efectiva ante posibles escenarios de desastre.