PNUD y Canadá lanzan el proyecto Corredores de Resiliencia para fortalecer la adaptación climática, la biodiversidad y el desarrollo territorial en el suroccidente de Colombia.

27 de Julio de 2026
Group of people posing with a large ceremonial check in a banana plantation.

 

  • Con la meta de restaurar 1.500 hectáreas, fortalecer 14 brigadas forestales comunitarias y consolidar paisajes productivos más resilientes al cambio climático, el proyecto Corredores de Resiliencia impulsará una nueva generación de soluciones territoriales para proteger la biodiversidad y reducir el riesgo de incendios forestales en Nariño, Putumayo y Cundinamarca.

 

Pasto, Nariño. Julio 24 de 2026. En un contexto en el que el cambio climático intensifica la frecuencia y severidad de eventos extremos, y ante las proyecciones que anticipan un nuevo episodio del Fenómeno de El Niño con mayores riesgos de sequías e incendios forestales en el país, Colombia fortalece su capacidad de anticipación y adaptación a través de soluciones que integran conservación de la biodiversidad, restauración de ecosistemas, gestión integral del riesgo y desarrollo sostenible.

En este contexto, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Gobierno de Canadá lanzaron en Pasto el proyecto Corredores de Resiliencia: Conectando a las personas, la naturaleza y el manejo integrado del fuego para la adaptación climática, en el Corredor BioSur, un corredor biocultural que conecta el Pacífico, los Andes y la Amazonía colombiana, en alianza con la Gobernación de Nariño, Corponariño, Parques Nacionales Naturales de Colombia, la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres de Nariño, comunidades locales y pueblos étnicos, actores territoriales y el sector privado.

El proyecto, con una ejecución prevista entre 2026 y 2029, promoverá una transición hacia un modelo preventivo de gestión de riesgos climáticos, fortaleciendo capacidades institucionales y comunitarias, impulsando la restauración de ecosistemas estratégicos, la implementación de sistemas productivos resilientes al clima, con el propósito de aumentar la resiliencia de las comunidades y proteger uno de los corredores bioculturales más importantes del país.

 

Una alianza alineada con las prioridades globales de acción climática

Corredores de Resiliencia materializa las prioridades de cooperación entre Canadá y Colombia para enfrentar la crisis climática mediante la protección de la biodiversidad, el fortalecimiento de la gobernanza ambiental y la gestión integral de incendios forestales. La iniciativa se articula con la agenda del G7—integrado por Italia, Canadá, Francia, Alemania, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos—, que promueve una acción internacional coordinada para prevenir y responder a los incendios forestales mediante soluciones basadas en la naturaleza y el fortalecimiento de la resiliencia de los territorios y sus comunidades.

 

El fuego amenaza la biodiversidad y la resiliencia de los territorios

La urgencia de esta intervención está respaldada por cifras contundentes. En 2024, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) registró más de 6.200 incendios forestales en Colombia, que afectaron más de 216.000 hectáreas. En 2025, cerca de 39.000 hectáreas adicionales fueron impactadas por incendios, y en lo corrido de 2026, más de 200 municipios permanecen en alerta por amenaza de incendios de cobertura vegetal.

Más allá de la pérdida de vegetación, los incendios forestales degradan ecosistemas estratégicos, reducen la disponibilidad de agua, afectan los medios de vida de las comunidades y disminuyen la capacidad de los territorios para adaptarse al cambio climático. En el suroccidente del país, esta amenaza compromete directamente al Corredor BioSur, un corredor biocultural que conecta el Pacífico, los Andes y la Amazonía entre Nariño y el Alto Putumayo, donde habitan más de dos millones de personas y se concentra una de las mayores riquezas biológicas y culturales de Colombia. En Cundinamarca, el proyecto también fortalecerá el Corredor del Oso y del Agua, un territorio estratégico para la seguridad hídrica del país, que alberga los parques nacionales Chingaza y Sumapaz y aporta cerca del 6 % del PIB nacional.

"Conservar los bosques ya no es solo una meta ambiental; es una oportunidad para que las comunidades sean más competitivas y mejoren sus condiciones de vida. Cuando una producción sostenible accede a nuevos mercados y al mismo tiempo, protege el agua, la biodiversidad y los ecosistemas, se crea un círculo virtuoso en el que prosperan tanto las personas como la naturaleza. Esa es la visión que impulsa el Corredor BioSur", agregó Claudio Tomasi, representante residente del PNUD en Colombia.  

 

Brigadas forestales, restauración y financiamiento para la resiliencia

La respuesta al cambio climático requiere soluciones que integren conservación, desarrollo sostenible y fortalecimiento de capacidades locales. Bajo este enfoque, Corredores de Resiliencia impulsará la restauración regenerativa de 1.500 hectáreas de ecosistemas estratégicos, fortalecerá 14 brigadas y grupos forestales comunitarios para su articulación con cuerpos de bomberos voluntarios y unidades comunitarias, y capacitará a 30 funcionarios de Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNNC) en gestión integral de incendios forestales y riesgos climáticos.

El proyecto beneficiará de manera directa a más de 4.100 personas, con la meta de que al menos el 50 % sean mujeres, y contribuirá indirectamente al bienestar de cerca de 235.600 habitantes de los territorios priorizados.

Como parte de esta estrategia, la alianza entre el Gobierno de Canadá, el PNUD y las instituciones territoriales promoverá mecanismos financieros innovadores que incentiven la conservación y el uso sostenible del territorio, entre ellos Pagos por Servicios Ambientales (PSA), Bancos de Hábitat, fondos comunitarios y créditos de biodiversidad. La iniciativa prevé implementar dos de estos mecanismos, seleccionados entre 12 alternativas evaluadas, con el propósito de movilizar 12 millones de dólares canadienses para fortalecer la protección de los ecosistemas, la seguridad hídrica y la prevención de incendios forestales, generando beneficios económicos sostenibles para las comunidades rurales.

Por su parte, Elizabth Williams embajadora de Canadá en Colombia, indicó: "Para Canadá es una prioridad apoyar a las comunidades que lideran la protección de los bosques y las fuentes de agua. Frente al cambio climático, las soluciones más duraderas nacen en los territorios, porque son las comunidades quienes conocen sus realidades y saben cómo conservar los ecosistemas de los que depende su bienestar". 

 

Six people on stage posing with a large framed certificate, projection screen in the background.

 

Canadá y Colombia: una alianza técnica para la resiliencia climática

La alianza entre ambos países promueve el intercambio de conocimiento, tecnologías y experticia técnica canadiense en manejo integral del fuego, el fortalecimiento de cadenas de valor sostenibles y resilientes al clima, e intercambio de experiencias en gestión de bosques y riesgos climáticos para proteger los ecosistemas estratégicos y aumentar la resiliencia de áreas protegidas y los territorios frente a los riesgos climáticos.

 

Una alianza para fortalecer la acción climática

Con el propósito de maximizar el impacto de las inversiones y fortalecer la acción climática en el territorio, Corredores de Resiliencia se articula estratégicamente con el proyecto GEF BioSur y la Iniciativa para la Financiación de la Biodiversidad (BIOFIN), consolidando una plataforma de intervención que integra conservación de la biodiversidad, gestión del riesgo climático, sistemas productivos resilientes y mecanismos innovadores de financiamiento.

Como parte del lanzamiento, la Gobernación de Nariño, la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres de Nariño y el PNUD suscribieron un Acuerdo de Voluntades para fortalecer las capacidades institucionales, territoriales y comunitarias en la gestión integral de riesgos climáticos, con énfasis en la prevención, monitoreo y respuesta frente a incendios forestales. Este compromiso ratifica una visión compartida para impulsar una gestión coordinada del territorio que fortalezca la resiliencia climática, proteja los ecosistemas estratégicos y contribuya al desarrollo sostenible de Nariño.

 

Próximos pasos

En los próximos meses, el proyecto Corredores de Resiliencia desarrollará la priorización de áreas de intervención para restauración y sistemas productivos resilientes en el Corredor BioSur, avanzará en la conformación y fortalecimiento de brigadas forestales étnicas y cuadrillas en áreas protegidas para la gestión integral de incendios forestales y, en noviembre de 2026, abrirá convocatorias dirigidas a organizaciones comunitarias, asociaciones de productores y otros actores locales.

Con estas acciones, el proyecto consolidará un modelo de gestión territorial que integra capacidades institucionales y comunitarias para fortalecer la resiliencia climática, proteger la biodiversidad y reducir el riesgo frente a incendios forestales en uno de los corredores bioculturales más estratégicos de Colombia.