El Salvador fortalece su compromiso con la protección de la capa de ozono y la acción climática

14 de Mayo de 2025
Vast green hills under a bright blue sky with scattered clouds.
PNUD

San Salvador, 2025 — El Salvador continúa avanzando firmemente en el cumplimiento de sus compromisos internacionales para proteger la capa de ozono y mitigar el cambio climático. Como parte de este esfuerzo, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) lidera la implementación del proyecto “Preparación del Plan de Implementación Kigali (KIP) para la reducción de HFC en El Salvador”, con el acompañamiento técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

En octubre de 2016, los Estados Parte del Protocolo de Montreal, establecieron el consenso sobre el texto de la enmienda del Protocolo que permitiría a los gobiernos iniciar las gestiones para su ratificación antes del año 2024. La ratificación de la Enmienda de Kigali por El Salvador fue publicada en el Diario Oficial el 18 de mayo de 2021. Esta enmienda establece que los países firmantes reducirán en más del 80% el consumo de hidrofluorocarbonos (HFC) en las tres décadas siguientes. Aunque los HFC no agotan directamente la capa de ozono, tienen un alto potencial de calentamiento global y contribuyen significativamente al cambio climático.

La protección de la capa de ozono es vital para reducir la exposición a la radiación ultravioleta, la cual puede causar cáncer de piel, enfermedades oculares, afectaciones al sistema inmunológico, daños en ecosistemas acuáticos y reducción de la productividad agrícola. Desde 1999, El Salvador ha implementado un calendario progresivo de eliminación de sustancias agotadoras de la capa de ozono (SAO). Primero, eliminó los clorofluorocarbonos (CFC), entre 1999 y 2010, y luego adoptó un plan de reducción de hidro clorofluorocarbonos (HCFC), que se extiende de 2013 a 2030. Aunque los HFC fueron inicialmente introducidos como alternativa a los HCFC, su impacto climático ha motivado al país a establecer controles más estrictos para avanzar hacia tecnologías más limpias.

Entre 2014 y 2024, El Salvador logró reducir en un 60.1% su consumo de HCFC respecto a la línea base establecida, de acuerdo con los reportes oficiales presentados por el MARN al Protocolo de Montreal. Estos datos se basan en los registros de importación y exportación elaborados por la Oficina de Protección del Ozono del MARN, con el apoyo operativo de la Dirección General de Aduanas y de la Ventanilla Única de Importaciones.

En línea con esta política, en julio de 2024, el gobierno emitió el Decreto Presidencial No.10 relativo al Reglamento Especial de Control de las Sustancias Identificadas como Hidrofluorocarbonos (HFC), de la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal y el MARN en seguimiento al citado Reglamento emitió en julio de 2024 el Decreto Ejecutivo No. 14, que establece un límite máximo anual para la importación de HFC, reforzando el marco regulatorio del país en materia de sustancias con alto potencial de calentamiento global. El nuevo sistema de cuotas considera el otorgamiento de permisos ambientales por tipo de HFC, convertido en toneladas equivalentes de CO₂, y reserva un 5% de la cuota nacional para casos de emergencia o interés nacional. Los remanentes de las cuotas no utilizadas serán destinados a medidas que contribuyan a las metas de mitigación establecidas en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC).

El acompañamiento del PNUD se enmarca en su compromiso global de apoyar a los países en la búsqueda de soluciones innovadoras ante los desafíos ambientales más urgentes. En El Salvador, esta colaboración ha permitido fortalecer las capacidades institucionales, promover la transferencia tecnológica y facilitar el acceso a financiamiento climático, contribuyendo así a una transición más sostenible y resiliente, protegiendo la salud y el medio ambiente y el cumplimiento de los compromisos nacionales ante el Protocolo de Montreal.