Plan de vacunación en Colombia: Avances y desafíos
27 de Mayo de 2021
Foto: OPS/OMS Colombia. Karen González
Por Santiago Plata Diaz
En el mes de febrero se dio inicio al Plan Nacional de Vacunación (PNV) contra la COVID-19, con el cual el gobierno busca llegar a 35 millones de colombianos durante todo el 2021. Si bien la vacunación se ha convertido en un anhelo colectivo que permitirá retornar gradualmente a la normalidad y promover la reactivación de la economía, se debe tener en cuenta cómo se ha llevado a cabo este proceso en el país con el fin de hacer seguimiento al objetivo planteado.
En Sur América, Colombia se ubica en la quinta posición de los países con mayor porcentaje de personas que han recibido al menos una dosis llegando a 10,17% en mayo, siendo superado por Chile (50,35%), Uruguay (45,27%), Argentina (19,25%) y Brasil (18,45%).
A pesar de que Colombia llegó a 8,3 millones de dosis aplicadas durante la cuarta semana de mayo, hasta el momento no se han presentado excedentes de más del 6% sobre el total la meta propuesta para cada uno los meses. Lo que sugiere que la velocidad del proceso aún es lenta, situación que según las autoridades se debe a la escasez de biológicos a nivel mundial y a las restricciones logísticas que enfrenta el país. Este panorama es consecuente con las dificultades que han enfrentado los países de sur América, para acceder equitativamente a más dosis, pues según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la región no existe la cantidad suficiente de dosis para frenar los contagios, lo que ha generado retrasos en la meta de inmunización.
En cuanto a la ejecución de la primera etapa del PNV, en la cual se buscaba vacunar a aproximadamente 801 mil miembros del personal médico y 1,1 millones de personas mayores de 80 años, se observa que para mediados de abril solo se habían aplicado dosis al 88,4% de las personas del primer grupo y 77,6% del segundo. Según el Ministerio de Salud el porcentaje faltante para el cumplimento obedece a que algunos trabajadores de la salud no se inscribieron de forma oportuna en la plataforma PISIS y también a la falta de acceso a miembros de la población mayor.
¿Cómo se ha avanzo al interior del país?
Al ver el avance del PNV por regiones, la Andina y Pacifica son las que mayor número de dosis diarias registran. En este ámbito se destaca el departamento de Antioquia y Bogotá D.C que rondan, en promedio, las 13 y 17 mil dosis diarias, respectivamente, desde que si dio inicio al proceso. No obstante, los demás departamentos no logran llegar a este mismo nivel, muestra de esto es que el segundo en la lista, Valle del Cauca, registra 8 mil diarias, en el mismo periodo.
Al analizar el porcentaje de población que al menos ha recibido una dosis de la vacuna, por región se encontró que la Andina lidera con 18,8% seguida por la Amazonía (16,2%), Pacífica (14,0%), Orinoquía (10,9%) y Caribe (8,5%). A nivel departamental Amazonas y Guainía lideran con el 74,4% y 37,1%, respectivamente; mientras que Choco y Vichada son los últimos en la lista con 6,1 % y 3,2 % respectivamente.
Los departamentos que mayor número de dosis aplicadas alcanzan por cada una de las regiones son: Bogotá D.C con un acumulado de 1,6 millones, Valle del Cauca con 757 mil, Córdoba con 218 mil, Meta con 125 mil y Amazonas con 58 mil.
Retos y desafíos
Pese a que la velocidad de vacunación en la región se ha visto afectada por la caída de la oferta de biológicos a nivel mundial, en Colombia el PNV presenta retos que van más allá de esta situación. Entre estos se encuentran mejorar la logística, que permita aumentar el número de dosis diarias aplicadas; dinamizar el proceso en los grandes centros urbanos y aumentar el número de segundas dosis aplicadas.
Adicionalmente, teniendo en cuenta el ritmo al que va la aplicación de dosis, a partir de una proyección simple, se puede esperar que el país esté llegando a la meta de 35 millones de primeras dosis el 14 de diciembre del presente año, haciendo necesario dar continuidad la implementación de medidas que propendan por la recuperación de los medios de vida da la población sin poner en riesgo la salud pública, en las que el autocuidado y la responsabilidad ciudadana sin duda deben jugar un papel primordial. Esto teniendo en las decisiones de los gobiernos nacionales y locales de restringir la actividad económica, en respuesta a los picos de contagio, y su efecto en el ritmo de recuperación del aparato productivo y de la ocupación; tema que estaremos analizando en una próxima entrada.