La Economía del Cuidado, un enfoque estratégico para disminuir la desigualdad y construir paz en Colombia
19 de Noviembre de 2021
En Colombia, en promedio los hombres dedican 3 horas diarias a realizar actividades de trabajo no remunerado, mientras que las mujeres dedican 8. Entendiéndose el trabajo no remunerado como el dedicado al suministro de alimentos, limpieza, mantenimiento y administración del hogar, cuidado de menores de 5 años o adultos mayores, actividades de voluntariados y traslados. Esta diferencia refleja desigualdades importantes asociadas al género, que tiene efectos sobre la participación las mujeres en el mercado laboral remunerado. Esto se acrecienta en aquellas que habitan en zonas urbanas, porque en promedio, también dedican 8:31 horas diarias al desempeño de sus trabajos remunerados.
No solo a nivel de tiempos se observan diferencias significativas, también se perciben a nivel de proporciones de participación, porque alrededor de un 50% de los hombres de las zonas urbanas y el 62% de los que habitan en las rurales, acceden al mercado del trabajo remunerado, mientras que tales porcentajes descienden a 30% y 25% respectivamente, en el caso de las mujeres.
Frente al trabajo no remunerado (economía del cuidado) las diferencias por géneros también son considerables. Aunque más de un 50% de los hombres declaran dedicar tiempo en actividades no remuneradas, este porcentaje es de más del 87% para las mujeres, tanto en zonas urbanas como rurales.
Alrededor del 63% de la población rural del país está muy de acuerdo con que “Las mujeres son mejores para el trabajo doméstico que los hombres” y en contraste, se reducen 16 puntos porcentuales entre las percepciones de los habitantes de las ciudades y las cabeceras municipales.
Por percepciones como esta, en el marco de la construcción de paz con enfoque de género, el PNUD busca la participación efectiva de las mujeres en proyectos productivos para la reincorporación, apoyando 25 iniciativas en cadena de valor que son lideradas por 300 mujeres; donde 10 de estas iniciativas corresponden a espacios de economía del cuidado y en promedio, se impactan 25 niños y niñas menores de 5 años por espacio.
En Colombia, independiente de las áreas de residencia, cerca del 75% de la población está de acuerdo con que “ambos, el hombre y la mujer, deberían contribuir al ingreso del hogar”. Ello implica la necesidad de que la mujer acceda al mercado del trabajo, claro está, sin excluir sus responsabilidades de trabajo y cuidado en el hogar.
Por ello, PNUD trabaja en la activación de protocolos de cuidado para el fortalecimiento de la participación efectiva de las mujeres en proyectos productivos, y actualmente, se estiman alrededor de 500 mujeres en proceso de reincorporación, capacitadas en herramientas para la construcción de su autonomía económica, donde se busca reconocer, reducir y re-distribuir responsabilidades de la Economía del Cuidado.
La división sexual y social del trabajo doméstico y de cuidado (no remunerado) en los hogares de Colombia presenta un sesgo que afecta a las mujeres, el cual puede limitar el tiempo que dedican a las actividades de generación de ingresos propios, o sobrelimitar las responsabilidades que deben asumir en los hogares.
Por zonas de residencia, en las áreas rurales se evidencian los mayores sesgos en los roles que la mujer debe asumir dentro de la economía de cuidado.
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[1] La ENUT Colombia ENUT 2020-2021 se encuentra actualmente en proceso de recolección de información. El pasado 23 de Marzo de 2021, el DANE presentó el boletín de resultados parciales de la encuesta, a partir de los cuales se analizan las cifras de esta nota del Viernes de Datos.