AMEXCID y PNUD impulsan por primera vez círculos de masculinidades para fortalecer la igualdad de género en la cooperación internacional

La iniciativa forma parte de la Estrategia de Igualdad de Género de la AMEXCID a 2030 y busca fortalecer capacidades institucionales para prevenir violencias, promover la corresponsabilidad en los cuidados y avanzar hacia una cultura organizacional más igualitaria.

10 de Marzo de 2026

Ciudad de México, marzo de 2026.– En el marco de la Estrategia de Igualdad de Género de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) a 2030, la AMEXCID y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México llevaron a cabo, por primera vez en la Agencia, tres sesiones de círculos de masculinidades dirigidas a colegas hombres, como parte de los esfuerzos para fortalecer capacidades institucionales y avanzar hacia una cultura organizacional más igualitaria.

En las sesiones participaron un total de 53 hombres de diversas áreas de la AMEXCID.

Esta acción se desarrolló en el marco del Programa de Cooperación AMEXCID‑PNUD (PROCAP), como un esfuerzo complementario a las capacitaciones impulsadas durante 2025 y lo que va de 2026 para transversalizar la perspectiva de género en las políticas, prácticas y proyectos de cooperación internacional para el desarrollo.

Los círculos abordaron tres ejes principales: aprendizajes de género y mandatos de la masculinidad tradicional; violencia de género y micromachismos en la vida cotidiana y en los espacios laborales; y masculinidades alternativas orientadas a promover relaciones más igualitarias, la corresponsabilidad en los cuidados y compromisos concretos de cambio en los ámbitos personal, familiar e institucional.

La metodología partió de un enfoque participativo, con perspectiva de igualdad de género y derechos humanos, con el objetivo de generar un espacio de reflexión sobre cómo las normas sociales de género inciden en las trayectorias, los vínculos y las prácticas cotidianas de los hombres, así como en la cultura institucional. A través del diálogo, ejercicios socioafectivos y análisis de casos, las personas participantes reflexionaron sobre privilegios, resistencias, violencias normalizadas y la necesidad de construir referentes alternativos de masculinidad basados en el respeto, la corresponsabilidad y la no violencia.

Entre los principales aprendizajes identificados destaca el reconocimiento de que las relaciones de género están cambiando y que este proceso requiere apertura, reaprendizaje y una mayor participación de los hombres en la transformación institucional. Asimismo, emergió con claridad que los cuidados son un tema central para la igualdad y que aún persisten estereotipos, resistencias y dudas conceptuales que deben seguir trabajándose desde una lógica formativa e institucional.

Lo aprendido en este proceso será un insumo para el diagnóstico de capacidades institucionales para la igualdad de género que el PNUD desarrolla en colaboración con la AMEXCID. De esta manera, los hallazgos no solo fortalecerán la comprensión de las brechas y retos existentes, sino que también contribuirán a orientar acciones concretas para integrar la perspectiva de género de manera transversal en el quehacer de la Agencia.

Con este tipo de acciones, la AMEXCID y el PNUD refrendan su compromiso con la construcción de instituciones más inclusivas, corresponsables y libres de violencia, en línea con la Política Exterior Feminista de México y con una visión de cooperación internacional que coloca la igualdad sustantiva en el centro de sus intervenciones.