Las mujeres que impulsan con sus manos el arte de hacer café
6 de Julio de 2026
El café es un producto consumido mundialmente que, entre su delicioso sabor y aroma, puede esconder problemáticas socioambientales en los territorios donde se produce. A nivel ambiental, su producción sin buenas prácticas puede ocasionar deforestación. También, al ser un monocultivo puede ser más propenso a plagas y enfermedades que son tratadas con insecticidas que degradan aún más el suelo. Esto no sólo contribuye a incrementar los impactos del cambio climático, sino que también vuelve estos cultivos más susceptibles ante sus efectos negativos.
Estas problemáticas ambientales impactan en lo económico, tanto en el nivel de ingresos de las y los productores como en el sector al provocar fluctuaciones en los costos de producción. A esto se le suma el coyotaje, que es la intermediación abusiva o irregular que perjudica a las personas productoras y el hecho de que algunas grandes empresas imponen precios y generan barreras que impiden que las personas productoras accedan a mejores opciones de comercialización.
Este declive en los sistemas productivos ha obligado a muchas familias a migrar en búsqueda de otras oportunidades. Como resultado, la participación de las mujeres en los cafetales ha cobrado mayor fuerza, impulsando alternativas de producción que disminuyen las presiones socioambientales y apuestan por modelos más justos y sostenibles.
Entre las montañas del sureste de México, en Chiapas y Oaxaca, organizaciones comunitarias lideradas por mujeres han basado su producción de café en la conservación y restauración de su territorio. A través de prácticas agroecológicas como la elaboración de bioinsumos y el manejo de plagas, su café se distingue en el mercado, permitiéndoles acceder a mejores ingresos.
Desde el trabajo cotidiano y la organización comunitaria, estos grupos fortalecen constantemente los eslabones de producción, procesamiento y comercialización, apostando por modelos más equitativos y participativos.
“Somos mujeres autogestoras y capaces de mejorar la cafeticultura de nuestra comunidad. No olvidando las labores que tenemos en nuestra familia y tomando en cuenta las necesidades de nuestros tiempos, nos hemos podido fortalecer en temas relacionados con la elaboración de bioinsumos, establecer viveros, manejo de plagas y enfermedades, así como realizar la cosecha selectiva.” —Productora de café de Lu Layú, Oaxaca.
Gracias a la capacitación en buenas prácticas, las 30 mujeres que participan en Lu Layú han mejorado el acopio, beneficio y valor agregado del café en la comunidad de Morelos, Santa Cruz Itundujia, Oaxaca.
Así, conscientes del valor que tiene en el mercado producir de manera sustentable, sin agroinsumos tóxicos, y en equilibrio con el ambiente, las productoras han apostado por la innovación.
En Chiapas, las 91 mujeres de Sbelal Kuxlejalil A.C., provenientes de cuatro comunidades de Chilón, han innovado elaborando bolsas biodegradables con tallos y hojas de plátano para reducir el uso de plástico en las actividades de reforestación de los cafetales.
Del cafetal al mercado
Por otro lado, como parte del camino hacia su posicionamiento en el mercado, las mujeres de las cooperativas se han equipado para mejorar sus procesos de transformación. Para ello, ellas también se han involucrado en el manejo agroecológico y la revalorización de sus granos seleccionados. Esto debido a que al producir café orgánico de calidad es posible acceder a precios más justos en el mercado de especialidad y, con ello, fortalecer la economía familiar.
Por ejemplo, en la cooperativa Lu Layú, las mujeres se especializaron en el beneficio seco: operan trilladoras, tostadoras y se encargan del empaquetado del café. Además, apuestan por la diversificación productiva, y el trabajo con cafés de especialidad.
“Estamos muy interesadas en saber las características de un buen café, descifrar el olor, el tostado, las tonalidades de sabor que este puede albergar.” Productora de café de Agroindustrial Guelaguetza, Oaxaca.
Caminamos juntas en la vereda del café
Sin embargo, el fortalecimiento de sus cooperativas no solo requiere trabajo técnico, sino fortalecer sus capacidades y la gobernanza de sus organizaciones. Para ello, en las cooperativas Triunfo Verde y Comon Yaj Noptik en los municipios de Ángel Albino Corzo y La Concordia en Chiapas, 79 mujeres han fortalecido sus capacidades en materia de género, liderazgo y prevención de la violencia, por lo que hoy cuentan con mayores elementos para liderar sus organizaciones.
“Nos hace mujeres líderes. Nos hace ser fuertes, somos mujeres de café”.
Norma Angelica Pérez Antonia, productora de café de Agroindustrial Guelaguetza, Oaxaca.
Gracias al esfuerzo de las mujeres que integran estas iniciativas, al acompañamiento técnico del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, y al financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y The Nature Conservancy (TNC), se han rehabilitado 187 hectáreas. Esto se logró mediante la elaboración y aplicación de bioinsumos, así como la diversificación de parcelas con especies forestales y cultivos como maíz, frijol, chaya y yuca, los cuales fortalecen la soberanía alimentaria de la región.
Además, 216 mujeres han fortalecido sus capacidades a través de formación continua y la consolidación de sus procesos organizativos. De igual forma, el desarrollo de marcas colectivas, la especialización en cafés diferenciados y el establecimiento de un laboratorio de cata les han permitido posicionarse mejor en el mercado y, en consecuencia, incrementar sus ingresos y la salud de sus ecosistemas.
Acción Local = Impacto Global
Durante más de 30 años, el SGP ha brindado apoyo financiero y técnico a organizaciones de la sociedad civil y organizaciones comunitarias a nivel local, impulsando iniciativas que abordan problemáticas ambientales globales mientras mejoran los medios de vida. Al conectar esfuerzos de base de todo el mundo en un portafolio estratégico e integrado, el SGP asegura que las soluciones comunitarias puedan replicarse y escalarse, demostrando el poder de la acción local para generar un impacto global. Desde 1996, el SGP ha apoyado un portafolio de XX proyectos en todo México en áreas como biodiversidad, cambio climático, degradación de tierras, energía limpia y producción sostenible.
Para más detalles sobre el trabajo del SGP en el país, visita la página del SGP México.