La violencia de género es un reto colectivo: ¿Qué rol podemos jugar las personas que estamos alrededor de quienes la sufren?

Posted 22 de Junio de 2022

Un nuevo ciclo de aprendizaje del PNUD, realizado junto con la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México y ONU Mujeres, para impulsar que las personas próximas a las víctimas de violencia de género sean agentes de cambio

Personas caminando en el centro de la Ciudad de México

¿Cuántas personas atestiguamos violencia de género?

Tratamiento de imagen Laboratorio de Aceleración con imagen de base: Josué C, CC BY 3.0 , via Wikimedia Commons

Por: Gabriela Ríos Landa, Jefa de Exploración del Laboratorio de Aceleración, Adriana Alvarado, Pasante del Laboratorio de Aceleración, Jorge Munguía, Jefe de Mapeo de Soluciones del Laboratorio de Aceleración.

En México, 66 de cada 100 mujeres de 15 años y más han sufrido por lo menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual, o discriminación en al menos un ámbito a lo largo de su vida de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) del 2016. Más recientemente, encontramos que, a raíz de las medidas de aislamiento implementadas en respuesta a la pandemia de COVID-19 durante inicios del 2020, la violencia en el ámbito familiar contra mujeres y niñas aumentó considerablemente en comparación con años anteriores. De acuerdo con el estudio "Las dos pandemias: Violencia contra las mujeres en México en el contexto del COVID-19" [1] , el número de llamadas a la Línea Mujeres de la Ciudad de México relacionadas con violencia familiar durante abril y mayo del 2020 aumentaron un 97% en comparación con las registradas en los mismos meses en años anteriores. Igualmente, durante el mes de marzo de 2020 se registraron 20,232 carpetas de investigación por el delito de violencia familiar en las fiscalías estatales del país, siendo así el mayor número desde que se inició el registro a nivel nacional de este delito en 2015.

Para hacer frente a este problema, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos han creado distintas estrategias para prevenir, atender y erradicar la violencia contra las mujeres, las cuales se han enfocado en actividades de sensibilización hacia diversas poblaciones como son mujeres y hombres adolescentes y hombres adultos. También, han consistido en intervenciones de prevención en el espacio público incluyendo transporte público y cruces peatonales, y asesoría jurídica y psicológica para mujeres víctimas de violencia y para sus hijas e hijos, como es el caso de los Centros Lunas.

Las personas alrededor de las mujeres que sufren violencia de género

Los resultados de la ENDIREH 2016 indican que las víctimas tienden a compartir su situación con personas cercanas. Por ejemplo, de los aproximadamente 19.1 millones de mujeres que declararon al menos un acto de violencia por parte de su pareja actual o última, poco más de 9 millones de mujeres (48.2%) lo hablaron con una o más personas.

De estas mujeres, alrededor de 7 millones (79.0%) compartieron su experiencia con algún familiar, 4 millones (44.1%) con amigas o compañeras, y aproximadamente 828,558 mujeres (9.2%) con vecinas o conocidas [2] . Tomando en consideración estos datos, podríamos suponer que en algún momento existieron por lo menos 9 millones de potenciales testigos que supieron de un acto de violencia directamente de la víctima y que pudieron acompañar o brindar ayuda.

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de mujeres que declararon al menos un acto de violencia por parte de su pareja actual o última, lo hablaron con una o más personas.

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compartieron su experiencia con algún familiar

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potenciales testigos que supieron de un acto de violencia directamente de la víctima y que pudieron acompañar o brindar ayuda

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aumentó el número de llamadas a la Línea Mujeres de la Ciudad de México relacionadas con violencia familiar durante abril y mayo del 2020


 

Grafica que muestra distribución de las mujeres de 15 años y más que experimentaron violencia por parte de su pareja actual o última a lo largo de la relación, por condición y persona a la que contó lo ocurrido

Gráfica 1. Distribución de las mujeres de 15 años y más que experimentaron violencia por parte de su pareja actual o última a lo largo de la relación, por condición y persona a la que contó lo ocurrido

Fuente: INEGI. Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 2016.

Ahora bien, esto es exclusivamente en el caso de violencia de pareja; sin embargo, existen múltiples tipos de violencia que mujeres y niñas sufren en distintos ámbitos clave de la vida diaria, como son el ámbito familiar, escolar, laboral, en espacios públicos y en medios digitales. Y en cada uno de estos contextos las mujeres están rodeadas de familiares, amigas y amigos, vecinas y vecinos, colegas, maestras, compañeras, etc., que posiblemente escuchen, atestigüen o intuyen de un caso de violencia.

Dado que la mayoría de las estrategias e intervenciones existentes, como las mencionadas al inicio del presente blog, se enfocan sobre todo en las víctimas como usuarias primarias, y considerando los datos de la ENDIREH, creemos que existe una oportunidad para diseñar soluciones enfocadas en personas que atestiguan casos de violencia.

Es por ello, que en el Laboratorio de Aceleración y la Unidad de Género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en colaboración con ONU Mujeres en México, comenzamos un ciclo de aprendizaje para involucrar a personas cercanas al fenómeno de violencia de género (dígase, vecinas y vecinos, familiares, amigas y amigos, etc.) en la erradicación de esta problemática.

Específicamente, buscamos acercar información y guía a personas cercanas a víctimas de violencia de género para aprovechar su potencial de proximidad con el fenómeno y convertirlas en agentes de cambio.

En este ciclo estamos colaborando con la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, para buscar sumar a las soluciones existentes en el Gobierno de la Ciudad e incorporar herramientas que permitan abordar la violencia de género desde la dimensión de las personas del círculo de proximidad de las víctimas.

Sensemaking: el inicio de nuestro ciclo de aprendizaje

El reto que nos hemos propuesto para este nuevo ciclo de aprendizaje es:

Disminuir el riesgo de violencia que sufren las mujeres en la Ciudad de México con la incorporación de herramientas tecnológicas que acerquen información relevante y herramientas prácticas a personas que están cercanas al fenómeno de violencia, para convertirlas en agentes de cambio.

Para ello, comenzamos con un proceso de sensemaking, el cual consiste en la construcción de sentido como una forma de comprender e integrar conexiones entre personas, lugares y eventos que ocurren o han ocurrido, para anticipar trayectorias futuras y reaccionar en consecuencia [3] .

Para guiar nuestro proceso, definimos una serie de preguntas de aprendizaje:

  • ¿Qué roles pueden jugar terceras personas en el fenómeno de la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes? 
  • ¿Qué creencias o modelos motivan o impiden que las personas que atestiguan la violencia de género se involucren de uno u otro modo?  
  • ¿Qué tipo de información o señales indicativas de violencia de género están presentes en la sociedad?
  • ¿Qué actores trabajan para que las personas testigo sean agentes de cambio en la lucha contra la violencia de género?
  • ¿Qué soluciones existen para que las personas que atestiguan un acto de violencia sean agentes de cambio en la lucha contra la violencia de género?
  • ¿Qué características han tenido o tienen actualmente las soluciones tecnológicas para incentivar a que las personas se conviertan en un agente de cambio positivo en el fenómeno de la violencia de género?

Para comenzar nuestro proceso de sensemaking, nos dimos a la tarea de revisar estudios y soluciones existentes con el fin de crear un mapa de las experiencias por las que podrían pasar las personas cercanas a una víctima de violencia de género.

¿Hacia dónde se dirige nuestro ciclo de aprendizaje?

Nos aproximaremos a esta problemática a través del diseño y prototipado de una herramienta tecnológica, pues creemos que esto nos permitirá acercar información relevante a las personas para que sepan cómo podrían actuar en caso de que conozcan un caso de violencia de género.

El proceso de sensemaking nos permitirá identificar los límites de la posible solución tecnológica, pues estamos conscientes de que no todo se puede abordar a través de la tecnología. Sin embargo, queremos encontrar aquellos puntos de entrada en donde la tecnología pueda aportar valor para que afrontemos la violencia de género de manera colectiva.

Próximamente, compartiremos nuestros avances en este espacio.

¿Trabajas en alguna iniciativa para convertir en agentes de cambio a las personas que atestiguan actos de violencia de género? ¡Contáctanos en acclabmx@undp.org!


Referencias:

[1] Intersecta, EQUIS Justicia para las Mujeres, & La Red Nacional de Refugios, AC. (2020). Las dos pandemias: Violencia contra las mujeres en México en el contexto del COVID-19. EQUIS Justicia Para Las Mujeres. https://equis.org.mx/wp-content/uploads/2020/08/informe-dospandemiasmexico.pdf

[2] INEGI. (2020, Noviembre 23). Estadísticas a propósito del día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. Fuente: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2020/Violencia2020_Nal.pdf   

[3] Kolko, J. (2011). Thoughts on interaction design: A collection of essays. Morgan Kaufmann Elsevier Publications.