La financiación para el desarrollo atraviesa un punto de inflexión a nivel global. La brecha anual de financiamiento para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se sigue ampliando en un contexto marcado por el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales, el aumento de la vulnerabilidad fiscal, cambios geopolíticos, y la intensificación de los riesgos ambientales y sociales.
Para América Latina y el Caribe, esta brecha se estima en aproximadamente 650 mil millones de dólares anuales, monto que pudiera incrementarse en función de los impactos de las policrisis que afectan la región. Este escenario exige respuestas más ambiciosas, coordinadas y orientadas a la escala, capaces de movilizar recursos públicos y privados de manera sistemática y sostenible.
América Latina y el Caribe es la región más biodiversa del planeta y cuenta con una vasta riqueza de capital natural aún sin aprovechar, así como un enorme potencial regenerativo y humano. Al ajustar su Índice de Desarrollo Humano según las presiones planetarias, la región escala 10 posiciones, lo que subraya el inmenso valor de sus ecosistemas. La oportunidad es clara: con inversiones audaces en resiliencia, ALC puede reducir los riesgos del desarrollo, desbloquear la innovación y posicionarse como un centro global de crecimiento sostenible.
La 4.ª Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo (FfD4), celebrada en Sevilla del 30 de junio al 3 de julio de 2025, marcó un hito al adoptarse por consenso el Compromiso de Sevilla, que traza una hoja de ruta para cerrar la brecha anual de financiación de los ODS y reafirma la necesidad de: (i) catalizar inversiones públicas y privadas a gran escala, (ii) abordar de manera estructural la crisis de deuda y el limitado espacio fiscal, y (iii) avanzar en la reforma de la arquitectura financiera internacional. Este enfoque ha sido reafirmado en el Foro Regional de Alto Nivel “Financiando el Desarrollo Sostenible en América Latina y el Caribe: Implementando el Compromiso de Sevilla” organizado por el Gobierno de México y reiterado durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por la CAF con el apoyo del gobierno de Panamá.
En estos espacios se ha reconocido la importancia estratégica de la cooperación regional y de la inversión domestica como motores de un desarrollo humano resiliente, así como la urgencia de escalar la movilización de recursos, expandir modelos de innovación financiera, fortalecer una red regional de capacidades especializadas y, de manera explícita, construir y proyectar una narrativa regional compartida sobre financiación para el desarrollo.
América Latina y el Caribe: potencial para escalar soluciones
La región cuenta con un acervo significativo de capacidades acumuladas en planificación pública, marcos normativos, instrumentos de financiamiento sostenible y gestión de inversiones. Asimismo, cuenta con marcos de política pública y desarrollo social que fortalecen una visión de crecimiento centrado en el desarrollo humano.
Reforzar estas capacidades y articularlas estratégicamente puede contribuir a afianzar las regulaciones existentes y a mitigar los riesgos financieros y de implementación y, con ello, a posicionar carteras de proyectos más sólidas y alineadas con las expectativas de inversionistas públicos y privados, sin dejar atrás a la sociedad. De esta manera, se reduce la brecha de conocimiento que limita la conexión entre desarrollo e inversión y su articulación con una visión de desarrollo amplio y la capacidad de generar bienestar y resiliencia.
Reconociendo que el desafío no es la ausencia de iniciativas, sino su dispersión y desconexión en un ecosistema regional amplio y ambicioso, el LAC Facility de Financiamiento para el Desarrollo (LAC-FF4D) busca llenar el vacío que existe en la región para conectar estas iniciativas con un enfoque centrado en el desarrollo humano fortalecido por un triple impacto: social, ambiental, económico.
¿Qué es el LAC Facility?
Una plataforma regional para alinear inversiones, fomentar la colaboración y construir resiliencia
El Facility forma parte de las iniciativas de la SPA y actúa como una plataforma de múltiples actores enfocada en fortalecer la capacidad de la región para movilizar inversiones centradas en el desarrollo humano resiliente, en coherencia con la agenda global de Financing for Development.
En este contexto, el LAC Facility actúa como un mecanismo de integración regional, que articula y proyecta los esfuerzos existentes de países, instituciones financieras de desarrollo (IFIs/DFIs), sector privado y socios técnicos alineando sus respectivas fortalezas en torno a un marco de acción común.
Su propuesta de valor radica en generar masa crítica y efectos sistémicos, integrando iniciativas diversas sin diluir la propiedad ni el liderazgo de los actores nacionales e institucionales. Al hacerlo, el LAC Facility contribuye a potenciar el ecosistema regional de financiamiento para el desarrollo y, al mismo tiempo, a posicionar a América Latina y el Caribe como una región capaz de ofrecer soluciones concretas, colaborativas y escalables frente a los desafíos globales de financiamiento.
En su esencia, el LAC Facility trata de ayudar a navegar la diversidad de la región, apoyando a los gobiernos y socios a diseñar carteras de inversión adaptadas a cada país, subregión o área temática. Ya sea centrándose en la construcción de infraestructura resiliente al clima en el Caribe, en la protección social en Centroamérica o en bienes públicos digitales en el Cono Sur, la Facility ofrece una arquitectura regional basada en evidencia para identificar oportunidades estratégicas, alinear incentivos y reducir la fragmentación.
Pilares operativos del LAC Facility
Una plataforma anclada en las prioridades nacionales y diseñada para un impacto sistémico
El Facility se articula mediante tres pilares complementarios, reconociendo las ofertas existentes de sus socios para fomentar capacidades analíticas,financieras y de cooperación regional para un fin común.
- Fortalecer un entorno habilitante
Este pilar contribuye a cerrar la brecha de conocimiento entre el sector financiero y la política pública para el desarrollo humano mediante la identificación de carteras de alto impacto a partir del mapeo de las ofertas de los socios y el análisis de las demandas del mercado. También, se busca fortalecer las capacidades en la región para generar proyectos financiables alineados a los planes de desarrollo nacionales y sectoriales.
- Escalar modelos de innovación financiera
Este pilar facilita la conexión entre actores para la estructuración y co-creación de instrumentos financieros, incluyendo esquemas de blended finance, garantías y seguros, bonos temáticos y bonos vinculados a sostenibilidad (SLB), créditos de carbono y otras soluciones innovadoras. Asimismo, genera capacidades y ofrece un espacio para apoyar la alineación y movilización de recursos domésticos, y la articulación de carteras de inversión de triple impacto (ambiental, social y económico) con la oferta de capital existente.
- Profundizar la Cooperación Regional y fortalecer coaliciones
Articula actores globales, regionales, nacionales y territoriales, foros especializados y espacios de intercambio técnico político; visibiliza buenas prácticas; y consolida coaliciones estratégicas orientadas a escalar soluciones, capacidades e inversiones. Este trabajo permite amplificar la cooperación regional y sur-sur, aprovechando los espacios existentes para posicionar una agenda cimentada en el desarrollo humano resiliente.
Estos tres pilares se despliegan de manera integrada y coordinada siendo reforzados por una Red de Expertos para América Latina y el Caribe, que actúa como activo transversal del Facility para acelerar capacidades, conocimiento aplicado y alianzas estratégicas en la región.
Gobernanza
Colaborar para lograr un mayor impacto
El LAC Facility es una plataforma colaborativa, viva y evolutiva, concebida para la co-creación. Cuenta con un Secretariado auspiciado por el PNUD, que brinda apoyo operativo a un Comité Directivo compuesto por agencias de cooperación, gobiernos, bancos de desarrollo y sector privado, unidos por el Compromiso de Sevilla.
Como tal, reafirma su voluntad de seguir ampliándose e incorporando nuevos miembros para impulsar una visión regional conjunta para el desarrollo humano.
Construyamos juntos un futuro más resiliente, inclusivo y sostenible
Trabajando juntos, podemos aumentar nuestra capacidad colectiva para anticipar riesgos, promover el desarrollo inclusivo y garantizar que nadie quede atrás.
Invitamos a todos nuestros socios actuales y futuros a sumarse, explorar nuevas oportunidades de colaboración y cocrear soluciones que fortalezcan la resiliencia en América Latina y el Caribe.