Invertir en desarrollo: una cuestión de sentido común
El mayor rendimiento se logra cuando apostamos por las personas
Cuando se habla sobre invertir en desarrollo, a menudo se describe como el camino correcto a seguir. Lo que no siempre se dice es que también es un camino inteligente. Financiar el crecimiento del capital humano es la inversión que más rendimiento genera.
Actualmente, la riqueza mundial supera los 600 billones de dólares de los Estados Unidos (USD), según el instituto McKinsey, mientras que los países en desarrollo se enfrentan a un déficit anual de financiación de USD 4,3 billones para poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Esto demuestra que no hay escasez de capital, sino que no se ha logrado hacer llegar ese capital a las personas y los lugares que más lo necesitan.
Desde el PNUD promovemos tres soluciones: revitalizar la solidaridad internacional, movilizar los recursos nacionales y desbloquear la financiación del sector privado. Estamos trabajando con países y socios para alinear los mercados mundiales con el desarrollo humano y traducir los compromisos en resultados.
Cada día, a través de nuestra labor, demostramos que la inversión en las personas no solo representa un esfuerzo altruista, sino que además se amortiza con creces, tanto en términos económicos como de sentido común.
Rendimiento en salud
Una población sana es la base para una sociedad cohesionada y una economía pujante. Las vacunas, por ejemplo, generan beneficios económicos para las personas y los países, ya que reducen los costos de la atención médica y previenen la pérdida de ingresos y la baja productividad por motivos de enfermedad. Sin embargo, al menos la mitad de la población del mundo no goza de un acceso adecuado a servicios sanitarios, y millones de personas se ven empujadas hacia la pobreza por el costo de la atención médica.
Desde 2022, desde el PNUD hemos prestado apoyo a 90 países para mejorar los servicios sanitarios, que son fundamentales para ayudar a las personas a salir de la pobreza multidimensional. El Digital Health for Development Hub es nuestro portal integral desde donde proporcionamos asistencia técnica, asesoramiento y apoyo para el establecimiento de alianzas a fin de ayudar a los países a introducir soluciones de salud digitales y por medio de la inteligencia artificial (IA), así como a ampliar el alcance de esas soluciones.
Reducción de los riesgos del desarrollo
Al igual que en el ámbito de la salud, prevenir es mucho mejor que curar en lo que respecta a los desastres naturales. Además del enorme sufrimiento humano, los desastres nos cuestan más de USD 200.000 millones cada año en daños directos, y los costos totales superan los USD 2,3 billones si se tienen en cuenta los efectos indirectos y el impacto en los ecosistemas. Por ello, vale la pena invertir en la reducción del riesgo de desastres, y las pequeñas inversiones pueden dar lugar a grandes transformaciones.
Desde el PNUD colaboramos con unos 59 gobiernos de todo el mundo para reducir la vulnerabilidad de las personas ante los desastres. En Indonesia, las escuelas utilizan una aplicación móvil llamada STEP-A para medir su preparación frente a los tsunamis. Los datos ofrecen a las autoridades un panorama claro de cuáles son las escuelas preparadas y dónde es preciso trabajar más.
Prevención de los conflictos y la violencia
Los conflictos armados hacen que el desarrollo retroceda. Por ello, desde el PNUD hemos establecido una práctica cohesionada de consolidación de la paz, incluida nuestra labor sobre la prevención del extremismo violento. Buscamos hacer frente a los factores negativos que impulsan este fenómeno, así como los que lo hacen ver atractivo, abordando las injusticias y privaciones que pueden llevar a las personas a unirse a grupos violentos.
También estamos ayudando a fortalecer los sistemas nacionales de control de armas, promoviendo la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible. Kirguistán se encuentra entre los países que integran el proyecto SALIENT y está elaborando un sistema moderno y fiable para gestionar las armas de fuego de los civiles y evitar que caigan en manos indebidas.
Cuando se desatan conflictos, en el PNUD nos quedamos en el terreno y ayudamos a las personas y comunidades en sus momentos más difíciles. En Gaza, el Sudán y Ucrania, hemos mantenido nuestras operaciones durante las crisis, procurando satisfacer las necesidades básicas, al tiempo que protegemos las infraestructuras esenciales para permitir una recuperación más rápida.
La economía climática
Según el Foro Económico Mundial, hay una nueva mentalidad que reconoce que la acción climática puede ser beneficiosa para la economía, en lugar de una causa de agotamiento de los recursos. Las investigaciones demuestran sistemáticamente que las medidas de adaptación al clima generan beneficios sólidos, lo que ofrece grandes oportunidades tanto para los gobiernos como para el sector privado.
La Alliance of CEO Climate Leaders del Foro Económico Mundial ha publicado una carta abierta dirigida a los líderes del mundo en la que se destaca la viabilidad comercial de la economía climática y se insta a las empresas y los encargados de formular políticas a aprovechar al máximo esta oportunidad histórica.
Un crecimiento favorable para la naturaleza
Desde el secuestro de carbono hasta el fortalecimiento de los sistemas alimentarios y la protección de las zonas costeras, la naturaleza es una gran parte de la solución al cambio climático y otros problemas de desarrollo. Además, las soluciones basadas en la naturaleza resultan rentables, ya que proporcionan múltiples beneficios y los costos a lo largo de toda su duración son menores que los de las intervenciones tradicionales centradas en la ingeniería.
Desde el PNUD estamos trabajando para acelerar transiciones orientadas a desbloquear flujos financieros que sean favorables para la naturaleza. Hemos participado en el establecimiento del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras relacionadas con la Naturaleza, ampliado la Iniciativa para la Financiación de la Biodiversidad (BIOFIN) a fin de movilizar USD 2.700 millones en nueva financiación, y apoyado reformas por valor de USD 10.000 millones para modificar subsidios que eran perjudiciales para el medio ambiente.
Nuestra Iniciativa Ecuatorial pone de relieve soluciones basadas en la naturaleza impulsadas por los pueblos indígenas y las comunidades locales, lo que ayuda a ampliar su alcance e inspirar medidas de mayor impacto. Esto incluye, por ejemplo, la labor de la comunidad Uru en Bolivia, que ha empleado un remedio ancestral para eliminar los contaminantes del lago Uru Uru.
Energizar el progreso
La inversión en energía limpia genera importantes beneficios económicos, entre ellos la creación de más puestos de trabajo que con los combustibles fósiles, el fomento de la innovación y el establecimiento de infraestructuras sostenibles. No obstante, los países destinan grandes cantidades de fondos a subsidiar los combustibles fósiles, lo que menoscaba los incentivos económicos. La reorientación de un pequeño porcentaje de este gasto podría tener un gran impacto en las personas y el planeta.
Desde el PNUD promovemos una reforma integral de los subsidios a los combustibles fósiles para apoyar una transición justa hacia un futuro con energía limpia. Aplicando una planificación cuidadosa para apoyar a las poblaciones vulnerables, la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles fósiles podría liberar importantes fondos para destinarlos a avanzar hacia el logro de los ODS, entre ellos el Objetivo 7, relativo a la energía asequible y no contaminante.
Igualdad de género
La desigualdad de género no daña solo a las mujeres. También perjudica a sus familias y a toda la economía. Según el Banco Mundial, si las mujeres ganaran lo mismo que los hombres a lo largo de sus vidas, el mundo podría disfrutar de un importante “dividendo de género”.
La brecha en los ingresos es solo una parte de un desequilibrio de género más amplio que repercute gravemente en el bienestar de las mujeres y en el avance del desarrollo en general. Nuestro Índice de Desigualdad de Género muestra cómo se reduce el potencial de desarrollo humano a causa de la desigualdad entre las mujeres y los hombres en los ámbitos de la salud reproductiva, el empoderamiento y los mercados de trabajo.
Desde el PNUD reconocemos el efecto multiplicador que esto tiene para el avance del desarrollo, por lo que integramos el empoderamiento de las mujeres en todos los aspectos de lo que hacemos. Nuestra iniciativa insignia para desarticular las estructuras económicas que generan y perpetúan la desigualdad de género, llamada Equanomics, busca producir conocimientos especializados y apoyar a los socios que desean transformar sus economías de modo que sean más beneficiosas para todas las personas.
Eficiencia con un propósito
En el PNUD estamos sistemáticamente entre las organizaciones de desarrollo más eficientes y transparentes. Por cada USD 1 de financiación, destinamos 91 céntimos a programas y servicios, frente a los 88 céntimos destinados antes de 2018. Desde la digitalización y la IA hasta la simplificación de los servicios operacionales en todo el sistema de las Naciones Unidas, estamos siempre estudiando la manera de aumentar la eficiencia y la rendición de cuentas.
Esta eficiencia tiene una finalidad. Nos hemos propuesto superar las expectativas de nuestros socios y generar un mayor impacto para las personas a las que prestamos servicio. En total, desde 2022, las iniciativas que han recibido nuestro apoyo han movilizado USD 920.000 millones en inversiones públicas y privadas destinadas al logro de los ODS.
Nuestro trabajo para alinear los mercados mundiales con el desarrollo humano marca la próxima frontera de la prosperidad común. La inversión de solo una pequeña parte de la riqueza mundial en los ODS puede reestructurar las economías, ampliar las oportunidades y acelerar las transiciones justas que exige esta década. El potencial es extraordinario: cuando las finanzas contribuyen al bien común, el rendimiento de las inversiones puede medirse en el número de vidas salvadas y mejoradas, así como en las ganancias económicas obtenidas.