La eliminación de residuos de forma segura es crucial para la recuperación
Retirar la mayoría de los escombros en la Franja de Gaza llevaría siete años en las condiciones adecuadas
20 de Noviembre de 2025
La remoción de escombros que lideramos desde el PNUD es uno de los pasos más importantes en el largo camino hacia la recuperación de Gaza.
Gaza vive actualmente un frágil alto el fuego, que abre nuevas perspectivas para una paz duradera tras dos años de cruel guerra. Los civiles palestinos, especialmente las mujeres y los niños, han sido los más afectados por la matanza, ya que han muerto a causa de heridas y el hambre y se les ha privado de sus derechos humanos básicos a la alimentación, la salud, el agua, la vivienda y la educación.
Durante toda la guerra, desde el PNUD hemos estado sobre el terreno, proporcionando agua limpia, empleos de emergencia, sistemas para una gestión adecuada de los desechos sólidos, insumos médicos, viviendas temporales y apoyo a las organizaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, Gaza es hoy uno de los lugares más devastados del planeta. Desde escuelas y hospitales hasta viviendas privadas, más del 80 % de los edificios han quedado dañados o destruidos. Las fuentes de agua dulce están contaminadas y gran parte de la vegetación de Gaza se ha perdido. Mientras las Naciones Unidas siguen atendiendo las necesidades humanitarias urgentes, resulta fundamental planificar las distintas fases del largo camino hacia la recuperación. En el PNUD estimamos que la reconstrucción podría llevar décadas.
Basándose en imágenes satelitales recientes, las Naciones Unidas calculan que la destrucción en la Franja de Gaza ha generado 61 millones de toneladas de escombros (enlace disponible en inglés), lo que representa un obstáculo sin precedentes para la recuperación.
Eliminar estos residuos es indispensable para la reconstrucción a largo plazo. Es el primer paso para restablecer los medios de subsistencia y los mercados locales, volver a abrir los hospitales y las escuelas, y posibilitar que los socios humanitarios lleguen a las comunidades para brindar asistencia vital.
El acceso sin obstáculos sigue siendo esencial para reconstruir una Gaza capaz de satisfacer las necesidades de sus ciudadanos.
En el PNUD aplicamos un enfoque amplio para la remoción de escombros, el cual abarca todo el ciclo de este proceso, desde su recogida hasta la trituración y el reciclaje, lo que garantiza que esos residuos se conviertan en un recurso para la reconstrucción. Ya se están utilizando escombros triturados para allanar las carreteras y nivelar terrenos para las viviendas temporales. Esta tarea cobra aún más importancia a medida que se acerca el invierno, que trae lluvias intensas e inundaciones. Comunidades, personas y empresas de todo Gaza han presentado cientos de solicitudes de trituración de escombros para atender necesidades inmediatas.
En el PNUD tenemos una amplia experiencia en Gaza. Luego de los anteriores conflictos de 2009, 2014 y 2021, los esfuerzos que lideramos permitieron eliminar más de 2,8 millones de toneladas de residuos.
Desde enero de 2025, incluso durante la guerra, nuestros equipos han retirado más de 120.000 toneladas de escombros. Cabe destacar que, en solo un mes desde el alto el fuego, se eliminaron más de 50.000 toneladas, lo que refleja que las operaciones se han ampliado notablemente y con rapidez.
Gaza es hoy uno de los lugares más devastados del planeta: más del 80 % de sus edificios han sido dañados o destruidos.
A nivel de las comunidades, esta labor ya está transformando vidas.
“Estamos en Hayah Kitchen, una de las cocinas de campaña comunitarias de la Franja de Gaza”, explica Ahmed Zaanain, miembro del equipo de World Central Kitchen. “Nuestro principal objetivo es ofrecer comidas calientes a las personas de Gaza. Este lugar solía ser un terreno vacío, pero hoy es una cocina organizada y funcional. El PNUD nos ayudó allanando la zona con escombros triturados y construyendo la carretera que conduce hasta la cocina. Gracias a estos esfuerzos, se facilitó el acceso a la cocina, que produce 80.000 raciones por día y está tratando de aumentar ese número a 150.000”, finaliza Ahmed.
Además de la enorme magnitud del daño y la cantidad de municiones sin detonar, la intensidad de las operaciones militares ha dejado a un gran número de víctimas sepultadas bajo los escombros.
Trasladar sus restos con dignidad exigirá una atención cuidadosa y especializada. Desde el PNUD nos hemos asociado con el Servicio de las Naciones Unidas de Actividades relativas a las Minas (UNMAS) para evaluar los riesgos antes de las operaciones de remoción de residuos, al tiempo que los contratistas y trabajadores reciben formación sobre las municiones sin detonar para garantizar la seguridad.
Los residuos también plantean importantes riesgos para la salud y el medio ambiente, ya que, con frecuencia, están contaminados con explosivos, asbesto, subproductos industriales y desechos médicos. Junto al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), copresidimos el Grupo de Trabajo de Gestión de Residuos en Gaza, lo que garantiza una respuesta coordinada de los organismos.
“Tenemos alrededor de 150.000 habitantes, y todos nos hemos beneficiado del apoyo del PNUD”, señala el Dr. Mahmoud Kullab, jefe del comité de vecinos de Al Amal y el campamento G-Block. “El PNUD nos ayudó reabriendo carreteras y ofreciendo servicios de camión cisterna luego de retirar los escombros de esta misma zona. Gracias a sus esfuerzos, se ha despejado nuevamente la carretera principal que conecta el Hospital de la Media Luna Roja Palestina con el Hospital Nasser, una vía esencial para todos los miembros de la comunidad”, comenta el Dr. Mahmoud.
Los esfuerzos recientes que estamos realizando desde el PNUD han contribuido a reabrir la carretera principal que conduce al Hospital Nasser en Khan Younis.
Desde el PNUD estamos retirando escombros en la Ciudad de Gaza. La guerra ha dejado 61 millones de toneladas de escombros que deben ser removidos, triturados y reutilizados.
Según evaluaciones preliminares de las Naciones Unidas (enlace disponible en inglés) realizadas en septiembre de 2024, la eliminación y reutilización de todos los escombros podían llevar hasta 20 años, con un costo de hasta 909 millones de dólares de los Estados Unidos (USD).
Actualmente, nuestros equipos técnicos sobre el terreno calculan que la mayoría de los residuos podrían retirarse en siete años, pero solo en las condiciones adecuadas. Para ello, se requiere un acceso sin restricciones a los lugares prioritarios, permisos para utilizar maquinaria pesada y equipos especializados, un abastecimiento continuo de combustible y, sobre todo, un entorno operativo estable.
Desde el PNUD estimamos que se necesitan USD 110 millones hoy para poner en marcha las tareas necesarias para cumplir este plazo de siete años. Esta semana, se aceleraron las operaciones de trituración en el sitio dedicado a ello que tenemos en el PNUD en Al Amal, en la ciudad de Khan Younis, donde la máquina que puede verse en la imagen procesará 1.000 toneladas de escombros por día.
Los escombros triturados se están utilizando para acondicionar carreteras y habilitar terrenos nivelados para refugios temporales. Esto será aún más crucial a medida que se acerca el invierno.
"Mientras las Naciones Unidas siguen trabajando para satisfacer las necesidades humanitarias inmediatas, nosotros también reconocemos el largo camino que tenemos por delante para devolver la seguridad, la dignidad, la estabilidad y la oportunidad a todos los palestinos que han perdido lo que tenían en este conflicto. El PNUD está dispuesto a ayudar al pueblo palestino y solicita apoyo internacional inmediato para contribuir a restablecer la vida y los medios de subsistencia de esas personas”, expone Haoliang Xu, Administrador en funciones del PNUD.
Desde el PNUD estamos preparados para ampliar de inmediato las operaciones de eliminación de escombros y gestión de residuos en Gaza y hemos elaborado planes operacionales detallados para afrontar este reto.