A salvo del conflicto y la malaria

Brindando atención médica contra el paludismo para personas refugiadas que huyen del Sudán

9 de Enero de 2024
Child getting treated for malaria

El conflicto en el Sudán es una amenaza en la lucha contra la malaria en el país y la región. En el PNUD estamos colaborando con varios socios para asegurar que las personas refugiadas tengan acceso a métodos de prevención y tratamiento.

Foto: PNUD Chad / Liga Ernest

Durante seis meses, Khamissa Issakh Mahamat, de 30 años, ha residido en Kouchagine-Moura, un campamento de personas refugiadas ubicado cerca de Abéché, en la frontera entre el Chad y el Sudán. Junto con sus dos hijas y su hijo, escapó de los enfrentamientos recientes en el Sudán.

Mahamat y sus hijos llegaron al Chad durante la temporada de lluvias, el período en el que la transmisión de malaria o paludismo, una enfermedad potencialmente mortal propagada por mosquitos, alcanza su punto más álgido. A su llegada, se les proporcionaron mosquiteros tratados con insecticida, diseñados para prevenir las picaduras y detener la propagación.

Sin embargo, la hija de Mahamat contrajo malaria.

"Aunque no había vomitado, tenía fiebre y lloraba sin cesar, así que la llevé al hospital en Kouchagine-Moura", explica Mahamat. Y sigue: “Le tomaron la temperatura y me informaron que estaba muy enferma. Realizaron algunos análisis y le recetaron medicamentos".

Woman

Antes de poder obtener tratamiento contra la malaria para su hija, Khamissa Issakh Mahamat huyó del Sudán con sus tres hijos. Lamentablemente, perdió a otros dos hijos por el camino y su exmarido sigue desaparecido.

Foto: PNUD Chad / Liga Ernest

Arafa Adoum Hassan, un trabajador de salud del centro de salud, destaca la necesidad de una mayor educación sanitaria para asegurar que las personas busquen los servicios contra la malaria de manera rápida y eficiente.

"En ocasiones, tanto las personas locales como las refugiadas que llegan aquí no están al tanto de la importancia del tratamiento hospitalario para la malaria en estado grave. Al recibirlas, nos esforzamos en crear conciencia al respecto", enfatiza Hassan. "Cuando educamos a una persona, esa misma persona puede contribuir a educar a otras cien", expresa. 

La malaria afecta de manera desproporcionada a la región africana (disponible en inglés) y a niños menores de cinco años. En 2022, el Chad reportó 1,7 millones de casos y 2.700 muertes por esta enfermedad, colocando al país en la 10ª posición a nivel mundial en términos de mortalidad. 

Woman writing with a pen

Arafa Adoum Hassan desempeña su labor en el centro de salud Kouchagine-Moura, el cual ofrece atención médica tanto a las comunidades residentes locales como a las refugiadas.

Foto: PNUD Chad / Liga Ernest
Woman speaking to a group

Arafa Adoum Hassan es comadrona, aunque actualmente está a cargo del centro de salud Kouchagine-Moura, donde se dedica a concientizar sobre el paludismo.

Foto: PNUD Chad / Liga Ernest

Atención médica para personas refugiadas

En el PNUD estamos trabajando en colaboración con el Ministerio de Salud y Prevención del Chad y el Programa Nacional de Control de la Malaria y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para brindar servicios de prevención y tratamiento contra la malaria a las personas refugiadas que huyen del Sudán. 

En 2023, con el respaldo financiero del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria (disponible en inglés), en el PNUD facilitamos la entrega de 150.000 mosquiteros para las personas refugiadas en el Chad. Esto incluyó un lote adicional de 50.000 mosquiteros destinados a 25.000 personas refugiadas que llegaron desde el Sudán desde el inicio del conflicto en abril. 

Además, junto al Ministerio de Salud y Prevención, también incrementamos en un 20 % la cantidad de pruebas de diagnóstico rápido y medicamentos en los centros de salud que prestan servicios a personas refugiadas, suministrando un total de 38.750 test y fármacos para 28.900 casos. A su vez, se entregaron 2.100 dosis de artesunato inyectable para tratar a 700 personas con malaria grave.  

Women and children

Muchas personas refugiadas en el Sudán llegan al Chad con la necesidad de atención por traumas, incluyendo el tratamiento por heridas de bala.

Foto: PNUD Chad / Liga Ernest

En el caso de Mahamat, la malaria que contrajo su hija fue el resultado de un arduo trayecto desde el Sudán.

A parte de los tres hijos que la acompañan, Mahamat perdió dos de sus hijos. La situación del padre de los niños, que se encuentra en el Sudán, aún es incierta.

"Localicé a los hermanos de mi exesposo, pero no tienen noticias suyas. Desconocen si está vivo o muerto", comenta Mahamat, quien se teme lo peor.

"Durante el Ramadán fui a Misterei en su busca, pero entonces estalló la guerra. Me marché con dificultades y ahora estamos en el Chad, sin noticias de su paradero", expresa.

"Entonces me convertí en padre y madre de mis hijos”, remarca Mahamat. 

Women getting treated for malaria

Además de la atención médica por traumas, las personas refugiadas también requieren servicios sanitarios para combatir la malaria, una enfermedad potencialmente mortal transmitida por mosquitos.

Foto: PNUD Chad / Liga Ernest

Encontrar seguridad en el Sudán

Meses de conflicto entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF por sus siglas en ingés) están teniendo consecuencias devastadoras en el Sudán y los países vecinos.

Mahamat y sus hijos se sumaron a las casi 500.000 personas (disponible en inglés) que cruzaron la frontera occidental del Sudán hacia el Chad. Desde el inicio de los enfrentamientos, el Chad ha acogido a la mayor cantidad de personas refugiadas entre los países vecinos del Sudán, con muchas estableciéndose en las regiones de Ouaddaï, Sila y Wadi Fira.

Las recién llegadas requieren asistencia en materia de atención médica, vivienda y alimentación. Miles de personas (disponible en inglés) siguen llegando al Chad y hasta el momento se han tratado al menos 4.600 lesiones (disponible en inglés).

Ahunna in Sudan

En el Chad, se necesitan más suministros y servicios para luchar contra el paludismo dado que se prevé un aumento en el número de personas refugiadas provenientes del Sudán.

Foto: PNUD Chad / Mantar Mbonadji

Se necesita más atención contra la malaria

Con la llegada de más personas refugiadas, el ACNUR estima que en el Chad se necesitarán 300.000 mosquiteros adicionales, así como 50.000 pruebas de diagnóstico rápido y 60.000 dosis de medicamentos contra la malaria.

Se requiere más capacitación para las personas que trabajan en el sector sanitario, encargadas de brindar servicios contra la malaria, y mejoras en las instalaciones para aumentar la capacidad de laboratorios con el objetivo de ofrecer estos servicios de salud esenciales.

Se estima que los casos de malaria entre las personas refugiadas en el Chad aumenten a medida que sigan llegando personas desplazadas desde el Sudán.
 

No dejar a nadie atrás

El conflicto en el Sudán podría revertir los avances en la lucha contra la malaria en el país y la región.

Las personas atrapadas en el fuego cruzado en el Sudán se enfrentan a ataques a las instalaciones sanitarias y a la escasez de suministros médicos (disponible en inglés). Las personas refugiadas en toda la región sufren interrupciones que ponen en peligro los servicios médicos. Además del Chad, aquellas que huyen hacia otros países como el Sudán del Sur y Egipto también requieren servicios para el tratamiento de la malaria, el VIH y la tuberculosis.

Es imperativo incrementar y agilizar la asistencia humanitaria internacional para las personas en el Sudán y la región. Además, es crucial mantener el acceso de las personas refugiadas a la atención sanitaria.

"Gracias a Dios hay medicamentos disponibles y mi hija está bien", reflexiona Mahamat.