Detrás de cada grano de cacao hay una historia sobre personas, naturaleza y esperanza para el futuro
Más que chocolate
6 de Julio de 2026
El chocolate se disfruta en todo el mundo.
Pero mucho antes de que llegue a las estanterías de las tiendas, su historia comienza en otro lugar.
Comienza en aldeas, bosques y explotaciones familiares donde millones de personas cultivan cacao para mantener a sus familias y comunidades.
Para muchos de ellos, el cacao es más que un cultivo. Es una fuente de ingresos, un vínculo con la tierra y un legado que se transmite de generación en generación.
Hoy, las comunidades dedicadas al cultivo de cacao se enfrentan a retos cada vez mayores. El cambio climático, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la incertidumbre del mercado están ejerciendo una presión cada vez mayor tanto sobre los medios de vida como sobre los paisajes.
Sin embargo, en todos los continentes, las personas están encontrando nuevas formas de salir adelante.
Sus historias revelan la forma en que el cacao está ayudando a las comunidades a restaurar los ecosistemas, fortalecer sus medios de vida y desarrollar resiliencia para el futuro.
Cada grano de cacao lleva consigo una historia de personas, naturaleza y resiliencia.
Indonesia: el renacimiento de la aldea del cacao
Las manos de Sunarti conocen la tierra de Kaladi Darussalam como una vieja amiga.
Nacida y criada en esta aldea de Sulawesi Meridional (Indonesia), Sunarti recuerda una época en la que el cacao marcaba el día a día. Las familias dependían de él para ganarse la vida, los niños aprendían el oficio de sus padres y el aire estaba cargado el aroma de los granos de cacao secándose.
"El cacao era nuestra vida", recuerda. "No era solo un cultivo. Era nuestro orgullo, nuestra cultura".
Durante decenios, Kaladi Darussalam era conocida como Kampung Kakao, la aldea del cacao.
Sin embargo, la caída de los precios del cacao y los devastadores brotes de plagas llevaron a muchos agricultores a abandonar sus plantaciones. Con la disminución de la producción, la aldea perdió no solo sus ingresos, sino también parte de su identidad.
Sunarti está ayudando a revitalizar el cultivo sostenible de cacao en Kaladi Darussalam, Indonesia.
Hoy comienza un nuevo capítulo.
Con el apoyo del proyecto Sistemas alimentarios, uso de la tierra y restauración (enlace disponible en inglés), ejecutado por el Ministerio Coordinador de Asuntos Alimentarios de Indonesia, el PNUD y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), los agricultores están mejorando el cultivo del cacao mediante prácticas sostenibles y una mejor gestión ambiental.
Las mujeres están desempeñando un papel fundamental en este renacimiento a través de los grupos de agricultoras locales. Para Sunarti, recuperar el cultivo del cacao va más allá de mejorar las cosechas. "Me alegraré si realmente lo conseguimos", afirma. "Reviviremos la gloria de Kaladi Darussalam como Kampung Kakao".
Ghana y Côte d’Ivoire: cultivar cacao, proteger los bosques
A miles de kilómetros de distancia, en África Occidental, el cacao cuenta otra historia.
Ghana y Côte d’Ivoire están entre los principales productores de cacao del mundo. Durante generaciones, el cacao ha sido el sustento de millones de personas y ha contribuido de manera significativa a las economías nacionales.
Sin embargo, decenios de expansión agrícola han llevado a la pérdida de bosques, la reducción de la biodiversidad y la degradación de las tierras. Actualmente, los productores, los gobiernos y los socios están trabajando para cambiar esta situación.
En Ghana, el Programa de Productos Básicos Verdes del PNUD se ha asociado con Mondelēz International a través de la iniciativa Cocoa Life para promover la producción sostenible de cacao. Los agricultores están reintroduciendo sistemas de cultivo de cacao a la sombra, restaurando la cubierta forestal y adoptando prácticas que protegen tanto la productividad como la biodiversidad.
En la vecina Côte d’Ivoire, el proyecto SCOLUR, financiado por el FMAM y ejecutado por la FAO, el PNUD y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), está contribuyendo a la transición de las comunidades hacia una producción de cacao libre de deforestación mediante la agrosilvicultura, la conservación de la biodiversidad y la restauración del paisaje.
En conjunto, estas iniciativas demuestran que la producción de cacao y la protección de los bosques pueden ir de la mano.
República Democrática del Congo: nuevas oportunidades en Haut-Uele
Leonard Asebea considera que el cacao ofrece una oportunidad.
Como presidente de la Asociación de Productores de Cacao de Wamba, en la provincia de Haut-Uele de la República Democrática del Congo, Leonard ha observado el creciente interés en fortalecer el sector local del cacao.
En 2025, Leonard viajó a Uganda junto a otro productor, Dieudonné Apabune, para participar en una capacitación avanzada sobre técnicas de producción, fermentación y secado del cacao.
Con el respaldo del programa integrado de silvicultura y desarrollo comunitario REDD Haut-Uele, apoyado por el PNUD y la Agencia de Cooperación Internacional de la República de Corea, la iniciativa tenía como objetivo fortalecer la cadena de valor del cacao al tiempo que se promovía la gestión forestal sostenible.
"Esta capacitación nos permitió perfeccionar nuestras vompetencias y reforzar nuestros conocimientos", afirma Leonard. "Esperamos fortalecer el sector del cacao en nuestra provincia y mejorar significativamente los rendimientos".
Ahora los conocimientos adquiridos durante la capacitación se están compartiendo con otros productores de todo Haut-Uele, lo que contribuye a desarrollar la capacidad local y a crear nuevas oportunidades para las comunidades agrícolas.
Los productores de cacao de Haut-Uele están fortaleciendo sus capacidades para construir un sector cacaotero más sostenible.
República Dominicana: un cultivo que cambió vidas
El cacao ha marcado toda la vida de Ramón Beltrán. De pie entre los árboles de su finca en Yamasá (República Dominicana), Ramón reflexiona sobre el papel que ha desempeñado el cacao para su familia.
"El cacao es una fuente de ingresos para mi familia", afirma. "Gracias al cacao he podido educar a mis hijos, construir mi casa y ganarme la vida".
Beltrán es uno de los más de 1.800 productores que reciben apoyo a través de Cocoa Life, un programa puesto en marcha por el PNUD en colaboración con Mondelēz International y dos asociaciones dominicanas de productores de cacao.
La iniciativa ayuda a los agricultores a mejorar sus competencias mediante capacitación, escuelas de campo para agricultores y prácticas agrícolas sostenibles. A través de talleres técnicos sobre buenas prácticas agrícolas, los agricultores aprenden métodos de cultivo mejorados, incluido el uso de plantas de cacao injertadas, lo que los ayuda a gestionar mejor sus explotaciones de cacao y facilita la cosecha.
Para Beltrán, los cambios son evidentes.
"Antes del proyecto, los árboles de cacao eran muy altos, difíciles de controlar y costosos", explica. "Ahora podemos cosechar desde el suelo".
El programa también fomenta la iniciativa empresarial y la diversificación de los medios de vida, ayudando a las comunidades a crear nuevas fuentes de ingresos y fortalecer su resiliencia económica.
Cultivo de cacao en la República Dominicana.
Para Beltrán, los cambios son evidentes.
"Antes del proyecto, los árboles de cacao eran muy altos, difíciles de controlar y costosos", explica. "Ahora podemos cosechar desde el suelo".
El programa también fomenta la iniciativa empresarial y la diversificación de los medios de vida, ayudando a las comunidades a crear nuevas fuentes de ingresos y fortalecer su resiliencia económica.
La República Dominicana está mejorando la producción de cacao mediante prácticas agrícolas sostenibles.
Papua Nueva Guinea: recuperación de los medios de vida y los paisajes
En la aldea de Panafau (Papua Nueva Guinea), el cacao está ayudando a las comunidades a invertir en el futuro.
La Fundación Beatific trabaja para reactivar el sector del cacao a través de un vivero comunitario que cuenta con el apoyo del PNUD, en el marco del Fondo para la Biodiversidad y el Clima de Papua Nueva Guinea, y financiación del Gobierno de Nueva Zelandia y del FMAM.
El vivero sirve a la vez de centro de producción y de aprendizaje.
Las mujeres y los jóvenes reciben capacitación sobre el cultivo del cacao, las prácticas agroforestales y la conservación de la biodiversidad. Las comunidades también aprenden a comprender mejor los efectos del cambio climático y a responder a estos.
Al combinar la agricultura sostenible con la gestión responsable del medio ambiente, la iniciativa está contribuyendo a restaurar los exuberantes paisajes de la provincia de Nueva Irlanda, al tiempo que refuerza los medios de vida de la población y la economía local.
Perú: fomentar la resiliencia desde abajo
En toda la Amazonia peruana, el cacao se está convirtiendo en parte de una iniciativa más amplia destinada a fortalecer la resiliencia.
En 2025, el Gobierno del Perú puso en marcha un nuevo mecanismo de financiación que ofrece préstamos sin intereses a los pequeños productores de café y cacao que adopten sistemas agroforestales sostenibles.
Con el apoyo del proyecto Paisajes Productivos Sostenibles (enlace disponible en inglés) en la Amazonia peruana, ejecutado por el Ministerio del Ambiente con asistencia técnica del PNUD y financiación del FMAM, la iniciativa alienta a los agricultores a integrar el cultivo del cacao con la conservación de los bosques.
Estos sistemas contribuyen a mejorar la salud del suelo, recuperar la biodiversidad, captar carbono y fortalecer la resiliencia ante el cambio climático.
Al mismo tiempo, ayudan a los agricultores a aumentar la productividad y asegurar sus medios de vida para el futuro.
Los sistemas agroforestales están ayudando a los productores de cacao a proteger los bosques mientras fortalecen la resiliencia en la Amazonía peruana.
Más que un cultivo
A primera vista, estas historias pueden parecer muy diferentes.
Una aldea que recupera su identidad en Indonesia.
Agricultores que protegen los bosques en África Occidental.
Productores que crean nuevas oportunidades en la República Democrática del Congo.
Familias que mejoran sus medios de vida en la República Dominicana.
Comunidades que restauran los paisajes en Papua Nueva Guinea.
Y agricultores que invierten en resiliencia en el Perú.
Sin embargo, todas ellas comparten un nexo común.
Cada historia comienza con las personas.
Personas que se adaptan al cambio.
Personas que protegen los recursos naturales que los rodean.
Personas que crean oportunidades para las generaciones futuras.
Puede que el chocolate se disfrute en todo el mundo, pero su historia comienza mucho antes del primer bocado.
Comienza en aldeas, bosques y explotaciones familiares.
Y detrás de cada grano de cacao se esconde una historia de resiliencia, oportunidad y esperanza.