Las manos de la reconstrucción

En Gaza, la fuerza laboral local está al frente de la recuperación

8 de Enero de 2026
Aerial view of a dusty excavation site with dirt roads, parked trucks, and stone walls.

Vista aérea del sitio de trituración de escombros del PNUD en Al Berka.

Foto: PNUD / PAPP

En Gaza, los palestinos han vivido dos devastadores años de guerra. Han perdido a sus seres queridos, sus hogares y sus pertenencias, y han presenciado la destrucción de carreteras, escuelas, edificios de apartamentos y hospitales. 

Ahora, en el marco de constantes desafíos, están trabajando en la primera línea de la recuperación de Gaza.

Desde el PNUD respaldamos la construcción de los cimientos de comunidades más seguras y sanas mediante la remoción de escombros, la restauración de sistemas de aguas residuales y pozos, y el suministro de agua limpia a las zonas que más lo necesitan. Estas tareas requieren operadores de equipos, ingenieros y trabajadores comprometidos y cualificados.

En 2025, gracias al trabajo conjunto con nuestros socios ejecutores, los proyectos en marcha han permitido contratar a 2.819 trabajadores locales para apoyar la prestación de servicios esenciales en Gaza.

Yousef, de 22 años, trabaja reparando tramos de la carretera de Salah al-Din, una de las dos principales vías que recorren casi toda la Franja de Gaza, esencial para el transporte de personas y mercancías.

Fue desplazado diez veces desde octubre de 2023, trasladándose a distintos campamentos en busca de refugio frente a los ataques aéreos. 

“Me parece hermoso hacer este trabajo. Estamos facilitando los desplazamientos y la población se alegra mucho cuando ve la labor que se realiza”.

Worker in orange safety vest before a large excavator bucket on a dusty desert construction site.

Yousef, de 22 años, trabaja en las obras de reparación de la carretera de Salah al-Din.

Foto: PNUD / PAPP

En toda Gaza, estamos retirando escombros y triturándolos en cinco centros a razón de unas 1.500 toneladas diarias. Los escombros se utilizan para nivelar carreteras y refugios, así como para mejorar el acceso a panaderías, cocinas y hospitales. Se han reparado más de 267 tramos de carretera en la Franja de Gaza con escombros triturados, lo que equivale a más de 80.000 metros de longitud.

Fareq, de 54 años, maneja maquinaria pesada en las obras de reparación de la carretera de Salah al-Din. 

“Me resulta muy satisfactoria participar en esta labor. Cuando las personas nos ven trabajar, se sienten energizadas con la sensación de que nuestra comunidad está empezando a recuperarse”.

School bus driver in an orange safety vest sits at the wheel inside a bus.

A sus 54 años, Fareq opera maquinaria en las obras de reparación de la carretera Salah al-Din.

Foto: PNUD / PAPP

En uno de los cinco sitios de trituración de escombros que gestionamos desde el PNUD en la Franja de Gaza, Dima, de 25 años, trabaja como ingeniera civil. Su labor consiste en asegurar que la maquinaria adecuada esté disponible en el lugar y en registrar el peso de los escombros procesados.

El pesaje y el registro de los datos sobre los escombros se llevan a cabo durante cinco horas al día, todos los días excepto los viernes.

"Al principio fue un trabajo duro, pero ahora se ha vuelto rutinario. Son jornadas largas y hay que ser fuerte para soportar las duras condiciones de los sitios de concentración de escombros y los vertederos”.

Person in a high-visibility safety vest on a construction site with machinery in the background.

Dima, ingeniera civil, trabaja en uno de los cinco centros de trituración de escombros.

Foto: PNUD / PAPP

El transporte de agua en camiones es otro trabajo que requiere voluntad: se necesitan importantes habilidades para maniobrar por carreteras plagadas de baches y sortear los estrechos emplazamientos de los refugios. Todos los días, transportamos en camiones unos 1.800 metros cúbicos de agua por toda la Franja de Gaza, cantidad suficiente para abastecer a 3.000 personas al día. 

Waleed, de 33 años, llevó recientemente un camión cisterna con agua al mayor refugio de Zeitun, en la zona norte de Gaza, donde hay 300 familias desplazadas. Desde el PNUD utilizamos los escombros triturados como cimientos y apoyamos el transporte diario de agua en camiones cisterna.  

"Siento que estoy haciendo una buena obra para la población: suministrar agua potable durante la crisis. Las personas vienen corriendo cuando ven el camión. Quisieran que hubiera más agua".

Volunteer in beige vest with logo beside a large truck, crowd in background.

Waleed, de 33 años, reparte agua en un refugio de Zeitun, en la zona norte de Gaza.

Foto: PNUD / PAPP

Garantizar normas de seguridad adecuadas es fundamental en todos los lugares de trabajo. Naema, de 36 años, trabaja en los lugares de recogida de escombros evaluando las medidas de seguridad, el estado de los equipos y asegurarse de que los trabajadores utilicen equipos de protección personal.  

Naema tiene dos hijos pequeños y ha conciliado su trabajo con el cuidado y la protección de su familia durante la guerra. 

"Es difícil equilibrar el trabajo y las responsabilidades del hogar, pero hago lo que puedo. Este trabajo consiste en salvar vidas".

Person in black hijab and neon safety vest stands at a rocky quarry under a blue sky.

Naema en el centro de trituración de escombros en Al Berka.

Foto: PNUD / PAPP

Ahmed, de 31 años, también tiene dos hijos. Su trabajo de supervisión de la recogida de escombros ayuda a mantener a su familia.  

A pesar de haber perdido parte de una pierna en 2024 durante un ataque aéreo, Ahmed se ha comprometido a trabajar todos los días. 

"Con este trabajo, me levanto todas las mañanas lleno de energía, listo para trabajar. Las personas se alegran de que estemos ayudando a reabrir las calles".

Photograph of a man in a red jacket standing beside a large blue dump truck on a sandy lot.

Ahmed, de 31 años, en Dheir al Balah, Gaza.

Foto: PNUD / PAPP

En el PNUD, nuestro Programa de Asistencia al Pueblo Palestino colabora estrechamente con los socios en la ejecución sobre el terreno para prestar servicios esenciales a las comunidades de Gaza. Junto con la mano de obra local, estos esfuerzos están restableciendo un primer nivel de seguridad, dignidad y estabilidad. Cada carretera reparada, cada litro de agua limpia suministrado y cada tonelada de escombros retirada reflejan la determinación de la propia población de Gaza.