HE[R]EAL – Su realidad: mujeres, guerra y lo qué sucede después

12 de Junio de 2026
Tilted photo collage of multiple people in various settings on a dark green background.

¿Quiénes son las mujeres que se encuentran en conflictos? Son lideresas locales de la sociedad civil, del gobierno y del sector privado. Mujeres combatientes. Esposas y novias de miembros de grupos armados. Madres, hermanas e hijas, que suelen ser las que más sufren las consecuencias de los conflictos. Supervivientes de la violencia, los desplazamientos y las privaciones. ¿Por qué se ven involucradas en la guerra? ¿Y qué les sucede cuando esta termina?

Estas preguntas suelen pasarse por alto con excesiva frecuencia en los relatos sobre el conflicto y la paz. Sin embargo, en realidad, las mujeres están presentes en todos los estratos de los conflictos armados. No están al margen de ellos. Están atrapadas en ellos. 

Aun así, en las transiciones de la guerra a la paz, sus experiencias siguen sin tenerse debidamente en cuenta y sus necesidades quedan a menudo sin respuesta.

 

Un mundo marcado por los conflictos y la fragilidad

Las crisis actuales se están intensificando y solapando.

•   Hubo 61 conflictos armados estatales en 36 países en 2025, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial 

•   Al menos 233.000 personas murieron en conflictos en 2024, lo que supone un aumento del 30 % en un año 

•   117,2 millones de personas han sido desplazadas por la fuerza en todo el mundo, de las cuales la mitad son mujeres y niñas 

•    Prácticamente una de cada seis mujeres y niñas vive a menos de 50 km de un conflicto mortal 

•    Ha habido un aumento del 87 % de casos de violencia sexual relacionada con los conflictos desde 2022 


Nueva reflexión sobre el desarme, la desmovilización y la reintegración

El desarme, la desmovilización y la reintegración (DDR) es el término técnico que describe el proceso que ayuda a los grupos armados a reincorporarse a la vida civil y a las sociedades a pasar de la guerra a la paz. Pero DDR no es una mera cuestión técnica. Es profundamente humana. Y, para las mujeres, a menudo resulta incompleta.

Dentro del término DDR, la reintegración es un proceso largo y frágil, condicionado por las realidades económicas, sociales y psicológicas, y por las sociedades a las que regresan las personas. La reintegración es decisiva para determinar si la paz se mantiene. 


Más allá del proceso formal

El recorrido de las mujeres comienza mucho antes del desarme y continúa mucho después de que finalice la reintegración formal. Se ve afectado por la supervivencia, la coacción, la necesidad y las normas de género que persisten mucho después del conflicto. 

Las investigaciones muestran que las mujeres han estado presentes en la mayoría de los grupos armados a nivel mundial, incluso en puestos de liderazgo. Sin embargo, sus experiencias siguen siendo, con mucha frecuencia, invisibles en los sistemas de consolidación de la paz. 

La reintegración es un camino dinámico, rara vez lineal 

El regreso a la vida civil pocas veces es sencillo, ya que el estigma puede persistir, la identidad puede cuestionarse y las oportunidades pueden reducirse. 

La participación de las mujeres en grupos armados puede transformar su identidad, lo que a menudo las obliga a asumir funciones y comportamientos tradicionalmente asociados a los hombres y las hace sentirse desconectadas de su identidad femenina. El retorno gradual a la libre expresión —como poder vestirse y comportarse de una manera que vuelva a resultarles auténtica— no es ni fácil ni completo.  

La reintegración en la vida civil puede traer aparejadas nuevas formas de estigmatización y sufrimiento, ya que las excombatientes se enfrentan al juicio de sus comunidades e incluso a preguntas difíciles por parte de sus propias familias. 

Sin embargo, algunos adelantos que las mujeres logran durante los conflictos o los períodos de transición suelen revertirse una vez restablecida la paz, lo que pone de relieve la fragilidad de dichos logros. 

Por lo tanto, la reintegración no se limita a los medios de subsistencia o la seguridad. Se trata de la pertenencia, el reconocimiento y la aceptación social. 


Las mujeres moldean la recuperación 

En la práctica, la paz suele consolidarse a través de los actos cotidianos de recuperación. Las mujeres restablecen sus medios de vida, sostienen a sus familias, lideran las comunidades, se incorporan a la vida política y cuestionan los sistemas desde adentro. 

Las iniciativas de reintegración comunitaria también muestran cómo la producción y la adopción de decisiones compartidas pueden restablecer la confianza, cambiar las normas de género y favorecer la reconciliación. 

HE[R]EAL – La realidad de las mujeres 

HE[R]EAL es una exposición internacional multimedia que creamos en el PNUD junto con la Academia Folke Bernadotte (FBA por sus siglas en inglés). Reúne fotografías y testimonios de contextos afectados por conflictos, entre ellos en Etiopía, Colombia, Filipinas y Ucrania. 

Cuestiona los relatos generalizados sobre las transiciones de la guerra a la paz, en los que, muy a menudo, las mujeres son consideradas únicamente víctimas o quedan totalmente al margen del relato. 

HE[R]EAL ofrece otra perspectiva: las mujeres como supervivientes, excombatientes, familiares de actores armados, cuidadoras, líderes y agentes del cambio.
 

Por qué es importante ahora 

Esta exposición conmemora:

•    el 25º aniversario de la aprobación de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre las mujeres, la paz y la seguridad 

•    los 20 años transcurridos desde el establecimiento de los marcos de coordinación mundial de DDR 

Además, la exposición se presenta en un momento crítico. El mundo se enfrenta a un aumento de los conflictos, a desplazamientos que cada vez van a más, a presiones climáticas y a una reducción del espacio humanitario. Las Naciones Unidas estiman que 239 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria en 2026, aunque solo una pequeña parte la recibirá. 

Al mismo tiempo, los conflictos, la desigualdad y la fragilidad se están convirtiendo en los principales factores determinantes de la pobreza. En este contexto, la visibilidad es importante porque las experiencias de las mujeres no son un aspecto accesorio de la paz. Son fundamentales para que la paz perdure. 


Una invitación

HE[R]EAL es una invitación a considerar la paz desde una perspectiva diferente a través de las realidades de las mujeres. Porque la reintegración no es el final del conflicto. Es el comienzo de la vida después de la guerra.