Desarrollo en la primera línea

Repensar la financiación internacional para los ODS

El mundo atraviesa más conflictos que en cualquier otro momento desde que comenzaron los registros en 1946. 

Número de conflictos armados entre Estados, 1946-2024
Conflicts rose from ~20 in 1946 to a Cold War-era peak in the early 1990s, fell through the 2000s and 2010s, then surged to a record 61 in 2024.
Fuente: base de datos de conflictos armados PRIO/UCDP. Un conflicto se contabiliza cuando al menos una de las partes es un Estado y los enfrentamientos causan ≥25 muertes por año

Al mismo tiempo, la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) ha disminuido en esta década, y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que vuelva a niveles de 2020 en 2027. 

Estos dos desafíos geopolíticos están estrechamente interrelacionados, y las guerras y los conflictos están desviando recursos que antes se destinaban al desarrollo. 

Invertir en desarrollo es la forma más segura de garantizar la paz y la estabilidad a largo plazo. 

Junto con la inestabilidad económica, los niveles récord de migración y desplazamiento, así como los efectos cada vez más graves del cambio climático, están obligando a los gobiernos a elegir entre respuestas a corto plazo y una estabilidad sostenible a largo plazo.

La guerra en Gaza ha borrado 22 años de progreso en menos de dos años. El costo estimado de la recuperación supera los 70.000 millones de dólares de los Estados Unidos (a partir de ahora "dólares" o "USD").

Foto de un trabajador con chaleco azul señalando frente a una excavadora en obra, edificios al fondo.

Desde el PNUD ayudamos a retirar escombros de la vía que conduce a la calle Al Rasheed, en la Ciudad de Gaza. La guerra ha dejado 61 millones de toneladas de restos que deben recogerse, procesarse y reutilizarse.

Foto: PNUD PAPP

Desde el PNUD consideramos que este es un momento para reinventarse, no para retroceder. Estamos trabajando para lograr una mayor eficacia y fortalecer alianzas más sólidas, centradas en mantener servicios esenciales para las personas más vulnerables del mundo. 

Nuevos desafíos

Los cambios bruscos en la financiación requieren alianzas e inversiones más estratégicas. 

En 2024, la AOD cayó a 212.000 millones de dólares, un 7 % menos que el año anterior. 

La OCDE prevé una nueva contracción de entre el 9 % y el 17 % en 2025. 

Actualmente existe un déficit anual de 4,3 billones de dólares en la financiación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con consecuencias potencialmente devastadoras para las personas más vulnerables del mundo. 

En África Subsahariana, los recortes en servicios esenciales podrían alcanzar hasta un 28 %. 

Sin embargo, esta escasez convive con una gran abundancia. Hay más que suficiente capital para cerrar la brecha de financiación: los activos financieros globales superan los 600 billones de dólares. 

4,3 billones de dólares

BRECHA DE FINANCIAMIENTO DE LOS ODS

600 billones de dólares

ACTIVOS FINANCIEROS GLOBALES

El problema no es la falta de capital, sino la ausencia de condiciones que lo hagan viable para invertir en países en desarrollo. 

Desde el PNUD estamos trabajando para redefinir la AOD, reforzando su papel catalizador, fortaleciendo las instituciones y reduciendo el riesgo de inversión, con el objetivo de crear las condiciones adecuadas para que el capital privado pueda operar de forma sostenible. 

Cerrar las brechas

El Foro del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) sobre el Seguimiento de la Financiación para el Desarrollo 2026 tendrá lugar en la ciudad de Nueva York en abril. 

Este encuentro se apoya en el impulso generado por la 4ª Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo, celebrada el año pasado en Sevilla (España), donde desde el PNUD trabajamos junto con España, Italia, Suecia y una amplia coalición de socios para lanzar la Plataforma de Acción de Sevilla, traduciendo el documento final en resultados concretos sobre el terreno. También se apoya en la Agenda de Acción de Addis Abeba, que estableció una hoja de ruta ambiciosa para reformar un sistema que no está funcionando para miles de millones de personas y que está alejando aún más el logro de los ODS. 

El foro analizará el papel del sector privado y del comercio internacional como motores del desarrollo, al tiempo que abordará la sostenibilidad de la deuda, la arquitectura financiera internacional y la cooperación para el desarrollo. 

En un contexto en el que la AOD cae a sus niveles más bajos en 30 años, desde el PNUD estamos en una posición única para orientar e informar este proceso, e identificar oportunidades que antes podían haber pasado desapercibidas; esto es, ver las crisis como una oportunidad para replantear el desarrollo. 

AOD neta de los países del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE, 2000-2004 (miles de millones de dólares, a precios constantes de 2023)
Rango de proyección de la OCDE, 2025–2027

Fuente: CAD de la OCDE. Las cifras de 2025–2027 son proyecciones de la OCDE

La mejor línea de defensa

“El mensaje es muy simple: la mejor línea de defensa a largo plazo para la estabilidad son los empleos. Una economía capaz de hacer frente a los choques. Somos socios de larga data de gobiernos en todo el mundo, y el consejo que damos es no renunciar a las estrategias de desarrollo a largo plazo. Los ciclos de los mercados van y vienen, los ciclos de la geopolítica van y vienen, y los países deben hacerse cargo de su propia resiliencia”.

—Marcos Neto, Subsecretario General de la ONU y Director de la Oficina de Políticas y Apoyo a Programas del PNUD

En el PNUD contamos con una base sólida para acompañar a gobiernos y líderes en estos momentos complejos.

Nuestro trabajo ha demostrado su eficacia desde hace tiempo. Cada dólar invertido en desarrollo atrae alrededor de 60 dólares en inversiones alineadas con los ODS

1 DÓLAR

INVERTIDO
EN DESARROLLO

60 DÓLARES

EN INVERSIONES
ALINEADAS CON LOS ODS

1 DÓLAR

INVERTIDO
EN DESARROLLO

100 DÓLARES

EN AHORROS
EN SITUACIONES DE CRISIS

Y resulta mucho menos costoso prevenir las crisis que gestionar sus consecuencias. 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que cada dólar invertido en desarrollo genera 100 dólares en ahorros. 

A través de nuestros Marcos Nacionales Integrados de Financiación (INFF), apoyamos a 86 países para alinear sus presupuestos y su financiación con los ODS, y se movilizan miles de millones de dólares en nuevas inversiones. 

Con el mecanismo INFF, una iniciativa conjunta con Italia, España, Suecia y Canadá, la Unión Europea y socios de las Naciones Unidas, ya hemos respaldado reformas que han desbloqueado 16.000 millones de dólares en nueva financiación en 17 países.

Trabajamos con equipos técnicos en el diseño de presupuestos y sistemas fiscales orientados a los ODS, así como acompañamos a los países que buscan financiar la acción climática y promover la biodiversidad. 

Collage de recortes: mujer vestida, hombre en blanco y negro, ciclista, tucán, ciudad y paisaje.

A medida que los países aumentan su ambición climática, la brecha de financiamiento sigue siendo un obstáculo. Desde el PNUD apoyamos a gobiernos a acceder a diversas fuentes de financiamiento climático y a alinearlas, incluidos recursos nacionales, fondos internacionales e inversión privada, para impulsar la acción climática y proteger la biodiversidad.

Foto: iniciativa Climate Promise del PNUD

Invertir en la paz

Hemos visto que el desarrollo no está separado de la geopolítica. Invertir en desarrollo es también invertir en la paz. 

Desde el PNUD trabajamos cada vez más en la primera línea de la estabilidad global. Nuestro trabajo construye seguridad real a través de alianzas sólidas y de confianza, sistemas resilientes e instituciones funcionales que permiten a las sociedades resistir los choques. 

Las sociedades son más estables cuando los jóvenes tienen empleo, cuando los mercados funcionan y cuando la infraestructura está en buen estado. Cuando esas bases se debilitan, las crisis se aceleran rápidamente. 

Nuestro trabajo ha demostrado que el poder no es solo la capacidad de reaccionar, sino sobre todo la capacidad de prevenir. Integrar el desarrollo en el debate geopolítico no es idealismo: es realismo estratégico y fiscalmente responsable. Podemos pagar el desarrollo por adelantado, o podemos seguir pagando después —con intereses— en un mundo más inestable e inseguro. 

“El momento no exige retirarse, sino reinventarse: mayor eficacia, mayor capacidad de incidencia y alianzas más robustas”
—Marcos Neto, Subsecretario General de la ONU y Director de la Oficina de Políticas y Apoyo a Programas del PNUD