La ayuda humanitaria no puede enfrentar sola los niveles sin precedentes de desplazamiento interno

Es urgente tomar medidas en favor de las personas desplazadas por el clima, los conflictos y las crisis

28 de Noviembre de 2022
UND Pakistan

Niños desplazados en un campamento por las inundaciones sin precedentes en Baluchistán, el Pakistán.

Foto: PNUD Pakistán / Munner Marri

Ginebra — En 2022, el número de personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares ha superado los 100 millones. La mayoría de las personas desplazadas por conflictos, violencia o desastres están atrapadas en sus propios países, a menudo durante años o incluso decenios. Sin embargo, los desplazados internos rara vez aparecen en los titulares. Esta crisis invisible se debe a fallas en la asistencia al desarrollo, según plantea el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Un nuevo informe del PNUD, Turning the tide on internal displacement: A development approach to solutions (Invertir la tendencia del desplazamiento interno: un enfoque de desarrollo con miras a lograr soluciones), sostiene que se necesitan acciones de desarrollo a más largo plazo para revertir los niveles sin precedentes de desplazamiento interno. De hecho, se prevé que millones de personas adicionales serán desarraigadas por el cambio climático. Para 2050, el cambio climático podría obligar a más de 216 millones de personas a evacuar sus hogares, dejando atrás sus vidas y medios de subsistencia, para trasladarse a zonas más seguras.

A finales de 2021, había 59,1 millones de personas desplazadas por la fuerza dentro de sus propios países. Estas personas están luchando para cubrir sus necesidades básicas, encontrar trabajo decente, tener una fuente estable de ingresos, mantenerse en buena salud, o enviar a sus hijas e hijos a la escuela. Las mujeres, las niña y niños, así como otros grupos marginados son las personas que más sufren. Como bien indica el Plan de Acción sobre Desplazamiento Interno del Secretario General de 2022, la situación actual es insostenible.

“Se necesitan más esfuerzos para poner fin a la marginación de las personas desplazadas internas, que deben poder ejercer plenamente sus derechos como ciudadanas y ciudadanos, incluso mediante el acceso a servicios vitales, como la atención sanitaria, la educación, la protección social y las oportunidades de empleo”, manifiesta el Administrador del PNUD, Achim Steiner. “Junto con la asistencia humanitaria esencial, este enfoque más sólido y centrado en el desarrollo será vital para establecer las condiciones para el camino hacia una paz, estabilidad y recuperación duraderas”, afirma Steiner.

El análisis de datos basados en encuestas realizada en Colombia, Etiopía, Indonesia, Nepal, Nigeria, Papua Nueva Guinea, Somalia y Vanuatu proporcionados por el Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno (IDMC por sus siglas en inglés) muestra que una tercera parte de las personas desplazadas internas encuestadas debieron enfrentar desempleo. El 68 % asegura que no tiene suficiente dinero para cubrir las necesidades de sus hogares, y una tercera parte dice que su salud ha empeorado desde que se vieron obligadas a huir de sus hogares.

Garantizar que los distintos gobiernos satisfagan los derechos y las necesidades de las personas desplazadas internas es un prerrequisito para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que fueron acordados por los dirigentes mundiales en 2015 con una fecha límite que está a la vuelta de la esquina.

El informe destaca que la superación del desplazamiento interno dependerá de que los gobiernos implementen soluciones de desarrollo, entre ellas la garantía de igualdad de acceso a los derechos y servicios básicos, la promoción de la integración socioeconómica, el restablecimiento de la seguridad y la construcción de una genuina cohesión social.

Es imperativo incluir esta crisis invisible en la agenda internacional. El informe pide mejores datos y mayor investigación. El PNUD se ha comprometido a reducir esta brecha con un indicador de soluciones al desplazamiento interno para monitorear el progreso y ayudar a los gobiernos a pasar de las respuestas humanitarias a las de desarrollo.

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Nota para los editores

El número mundial de personas obligadas a huir debido a la persecución, los conflictos, la violencia, las violaciones de los derechos humanos y los acontecimientos que perturban gravemente el orden público ha alcanzado por primera vez los 100 millones de personas, según el ACNUR.

El número de personas desplazadas internas en todo el mundo ascendía a 59,1 millones a finales de 2021, según el IDMC. Desde entonces, unos 6,2 millones de personas han sido desplazadas dentro de Ucrania, nuevamente según el ACNUR.

Para 2050, el cambio climático podría obligar a más de 216 millones de personas a abandonar sus hogares e huir dentro de sus propios países, tal como plantea el Banco Mundial.

El análisis en el informe Turning the Tide proviene de datos recopilados por el IDMC entre enero de 2021 y enero de 2022 de 2.653 personas desplazadas internas y personas de las comunidades de acogida en Colombia, Etiopía, Indonesia, Nepal, Nigeria, Papua Nueva Guinea, Somalia y Vanuatu.

Si bien se hizo un esfuerzo para que la muestra fuera representativa, la representatividad no abarca a toda la población desplazada interna o las comunidades de acogida en cada país. De la misma manera, los ocho países seleccionados no reflejan la realidad de las personas desplazadas internas en otros países afectados por el desplazamiento interno.

En comparación con los miembros de las comunidades de acogida, las personas desplazadas internas tenían, en promedio, un 14 % menos de probabilidades de tener al menos un miembro del hogar empleado en el momento de la encuesta, y un 12 % más de probabilidades de haber sufrido una disminución de la salud física. Las personas desplazadas internas que informan sobre un menor acceso a la atención de salud en su nueva ubicación son especialmente propensas a una caída de su estado de salud.

Las niñas y niños desplazados internamente tienen, en promedio, un 28 % más probabilidades que las niñas y niños de las comunidades de acogida de haber dejado de ir a la escuela en algún momento, y una niña desplazada internamente que vivió interrupciones en la educación registra la asistencia más baja de todos los niños y niñas al momento de realizarse la encuesta.

Según las encuestas, es mucho menos probable que las mujeres desplazadas encuentren trabajo y se mantengan saludables que aquellas que tienen antecedentes similares en las comunidades de acogida.

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Para obtener más información, ponte en contacto con:

En Ginebra y Londres: Sarah Bel, sarah.bel@undp.org / Patrick Nicholson, patrick.nicholson@undp.org
En Nueva York: Aimee Brown, aimee.brown@undp.org / Guilherme Larsen, guilherme.larsen@undp.org