Luces y sombras de la implementación del Acuerdo de Paz en Colombia: La confianza hacía los demás, un aspecto por trabajar
14 de Mayo de 2021
Medir la paz es mucho más difícil que medir la guerra. Colombia ha creado en los últimos años una infraestructura bastante ambiciosa para medir los avances del Acuerdo de Paz firmado en noviembre del 2016, que es en sí un logro importante. Cabe citar los informes de algunas de las intituciones que dan seguimiento al Acuerdo de Paz colombiano como los de la Misión de Verificación de la ONU, el Instituto Kroc de la Universidad de Notre Dame, organizaciones como CERAC y CINEP.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Colombia y el Peace Research Institute of Oslo (PRIO) aportan una mirada más a la narrativa de la paz: la voz de los protagonistas del conflicto. Para ello se desarrolló una herramienta que permite medir las percepciones y la experiencia de la ciudadanía en las 16 subregiones de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET). Esa mirada, que agrupa unas 12.000 entrevistas, se reflejó en el 2020 en el Infome “Luces y sombras de la implementación del Acuerdo de Paz en Colombia: Actitudes y percepciones en los territorios PDET” y realizó en colaboración con la Universidad de los Andes. En pocos meses estarán disponibles los resultados de la fase dos de la encuesta.
¿Cómo va la satisfacción con la implementación de la paz?
Entre los resultados del informe se encuentra que la satisfacción con la implementación del Acuerdo de Paz ofrece una imagen bastante matizada. Desde la firma de la paz, la implementación ha hecho progresos perceptibles: por ejemplo, el 38% de los habitantes de los municipios PDET muestra algún nivel de satisfacción (entre “algo” y “muy” satisfecho). Las mujeres se muestran algo menos satisfechas que los hombres.

La encuesta también refleja las percepciones luego de tres años (2016-2019) después de la firma del Acuerdo, en un proceso planeado para 15 años. Aunque no son comparables, la voz de los protagonistas no se contradice, de manera general, con los resultados e Informes de otras instituciones.
¿Ha mejorado la confianza de los colombianos?
No sabemos si ha aumentado la confianza. Pero el informe destaca que la confianza interpersonal e institucional son aún bajas. Más del 90% de las personas encuestadas piensan que “es necesario ser muy cuidadoso al tratar con la mayoría de la gente”.
Muchas posibles miradas a los niveles de confianza
A nivel nacional, las personas señalan tener bajos niveles de apoyo tanto al presidente como al Congreso, justo por debajo y justo por encima, respectivamente, el 40 % de las personas indica no tener ninguna confianza en estas instituciones. El poder judicial,
y específicamente los jueces, atraen niveles de confianza igualmente bajos, con menos del 5% de los encuestados que señalan que tienen “mucha” confianza en los jueces. Encontramos que las personas muestran niveles de confianza igualmente bajos en los diferentes PDET. En general, encontramos que las mujeres registran niveles de confianza más bajos, estadísticamente significativos, en estas instituciones nacionales. Sin embargo, estas diferencias no son sustancialmente grandes.
El panorama es algo diferente a nivel más local. La gente muestra niveles bastante bajos de confianza para los gobernadores, alcaldes, inferiores a los de las Juntas de Acción Comunal. La confianza general es significativa y significativamente más alta para estas últimas, en los que cerca del 15 % de las personas señalan tener “mucha” confianza. Las diferencias entre hombres y mujeres son aún menores para estas instituciones locales, y para gobernadores y alcaldes no existe ni siquiera una diferencia de confianza discernible estadísticamente.
Niveles de confianza en actores claves
En zonas PDET tan solo cuatro de los veinte grupos analizados gozan de más de 50% de confianza (“algo” o “mucho”), siendo la Iglesia Católica la institución más valorada. La institución con más arraigo en el territorio: Iglesia católica (59%). Aproximadamente 60% dicen profesar esta religión en las zonas PDET. Confían “algo” o “mucho” en: Vecinos de su comunidad (54%), Iglesias cristianas (51%).
En un extremo del espectro tenemos el nuevo partido político FARC. Se desconfía casi universalmente del partido político FARC en Colombia. La situación es un poco mejor si, en cambio, preguntamos a la gente sobre su confianza en los miembros reincorporados de las FARC, pero aquí cerca del 5% de la gente dice no tener confianza. Los niveles de desconfianza son algo menores en zonas como Sur del Tolima o Macarena-Guaviare, pero igualmente elevados. El único actor que goza de niveles de confianza más bajos que las FARC es el ELN, en el que menos del 2% de las personas dice confiar algo o mucho.
¿Puedo acceder yo a los resultados principales de la encuesta?
Sí. Los resultados de la encuesta pueden ser consultados en este link (ver tutorial). Asimismo, puede consultar más información de la base de datos en
https://www.prio.org/Publications/Publication/?x=12577
¿Qué nos traerá la nueva encuesta en 2021?
La nueva encuesta permitirá entre otras cosas saber si la población PDET está más satisfecha, saber cómo va la seguridad en los territorios, o si aspectos de largo plazo como la reconciliación y la confianza han mejorado durante el período. Es muy difícil anticipar cual puede haber sido el impacto de la pandemia en las percepciones en zonas PDET.