Camino a la inmunidad de rebaño: Panorama tras un semestre del Plan Nacional de Vacunación

1 de Agosto de 2022

Foto: Karen González - OMS/OPS Colombia

 

En la primera semana de julio Colombia  llegó  a 20,1 millones de dosis aplicadas. De estas,  8,6  millones corresponden a  esquemas  completos de vacunación[1]. Esto significa que se ha alcanzado el 22,5% de  la meta  de 35 millones de vacunados[2] para lograr la inmunidad de rebaño en 2021. Estas cifras ubican al país ligeramente por encima de los objetivos propuestos por el Ministerio de Salud en enero de 2020, cuando anunciaron que para inicios de julio el país debería haber aplicado 19,8 millones de dosis. Adicionalmente, con respecto a otros países latinoamericanos, Colombia se encuentra aproximadamente en la mitad de la distribución, por debajo de países como Chile, Uruguay y República Dominicana que cuentan con porcentajes de su población vacunada superiores al 40%, pero por encima de países como Venezuela, Guatemala y Honduras con cifras cercanas al 5%.

 

 

Panorama de la vacunación por etapas

El Plan Nacional de Vacunación (PNV) consta de cinco etapas, en las cuales se prioriza a la población más vulnerable a la COVID-19. Dentro de estas, se observa que, para finales de junio, en la etapa 1, se logró un avance del 100% en la inmunización del personal médico, mientras que para los adultos de 80 años y más se alcanzó el 89,5%. Asimismo, para la población de 50 a 79 años, que pertenecen a las etapas 2 y 3, el avance de la vacunación ronda el 73,0% y 51,5, respectivamente.

Este balance por etapas evidencia que la vacunación ha sido acogida en gran medida por los diferentes grupos etarios, lo que es un factor fundamental en el propósito de alcanzar la inmunidad de rebaño. Sin embargo, aún existe un porcentaje importante de personas que no han sido alcanzadas, lo que, según el Ministerio de Salud, obedece a que dentro de la etapa 1 y 2 aún hay población que no desea vacunarse y a que la priorización de las etapas 3 y 4 inició recientemente, el 22 de mayo y 17 de junio, respectivamente, por lo cual aún es muy temprano para ver avances significativos en estas.

 

 

 

Intención de vacunación

De acuerdo con los resultados de la más reciente versión de la Encuesta de Pulso Social, realizada por el DANE en mayo, la intención de vacunarse de los colombianos  se ubicó en  el 62,5%, mientras que la de no vacunarse fue de 17,4%. Al desagregar estos resultados entre los jefes de hogar pobres y no pobres, se encuentra  que  el 65,5% , del primer grupo, desea vacunarse mientras que dentro del  segundo, solo el 59,5% lo haría. Esto podría estar relacionado, con el hecho que dentro de los hogares  No pobres,  el  22,3% manifestó que no cree que la vacuna puede ser efectiva, mientras que dentro de los pobres, este porcentaje solo fue del 15%.

Uno de los resultados  que más llama la atención del Pulso Social, es que  la población pobre que reportó  estar vacunada (12.1%), fue casi la mitad de la no pobre (28,1%). Esta situación puede obedecer al mayor costo de oportunidad que presentan los hogares pobres relativo a los no pobres en términos de ingresos, principalmente por el tiempo que dejan de trabajar debido al tiempo requerido en el proceso de vacunación y sus potenciales efectos secundarios. Adicionalmente, a esto se le suma la desigualdad en el acceso a canales alternativos de vacunación como la vacunación en el exterior y por empresas privadas.

 

 

Evolución del número fallecimientos en Colombia

En Colombia el aumento de la velocidad de la vacunación coincidió con el escalamiento de los casos de los contagios y las muertes. No obstante, al desagregar el número de fallecimientos diarios por cada uno de los grupos etarios que han sido priorizados, se puede observar un cambio en el comportamiento de las series de los grupos de 70 –79 años y 80 y más. Como se puede ver en la siguiente gráfica, mientras que los grupos más jóvenes han venido presentando tendencias crecientes durante la totalidad de los últimos meses, para los dos grupos mayores a 69 años, esta tendencia cedió significativamente desde inicios de mayo. Según ANIF, esta reversión en la tendencia se ha visto reflejado en una reducción de la participación de las muertes de los mayores de 75 sobre las muertes totales, las cuales pasaron de representar el 40,1% en la semana 16 de vacunación al 26,4% en la semana 22, una reducción de 13,7 p.p.

A pesar de este avance, se observa un repunte en el número de fallecidos en estos grupos a inicios de junio, lo que, de acuerdo con el ministro de Salud, ha sido causado por el prolongado efecto que ha tenido la tercera ola de contagios en el país. Sin embargo, en la primera semana de julio se observa una reducción del número de casos en todos los grupos etarios, lo que sugiere que se ha superado el pico de esta ola.

 

 

Vacunación por  región

Por regiones el porcentaje de población que ha recibido al menos una dosis, durante la primera semana de julio llegó al 41,5% en la Andina, 33,5% en la Pacífica, 31,7% en la Caribe, 30,2% en la Orinoquía y 29,4% en la Amazonía. Entre los bimestres de marzo – abril y mayo- junio, se observó un aumento generalizado en el promedio diario de vacunas aplicadas, puesto que  se logró pasar de 50 mil a 141 mil en la Andina, 15 mil a 41 en la Caribe, 9 mil a 25 mil en la Pacífica,  mil a  2 mil en la Orinoquía y Amazonía.

El aumento de la velocidad en la vacunación ha sido proporcional en todas las regiones, lo que ha generado que a nivel nacional se ronde las 300 mil dosis aplicadas por día. No obstante, según Ministerio de Salud, aún se puede aumentar la velocidad en todo el territorio nacional, pues la capacidad instalada permite llegar a 500 mil diarias, lo cual dependerá de la disponibilidad y distribución eficiente de las dosis.

 

 

Por departamentos se encuentra que Amazonas alcanza el mayor número de dosis aplicadas por cada 10 mil habitantes, llegando a 8 mil, seguida por San Andrés y providencia (7,5) y Quindío (4,9), mientras que el menor número lo presenta Vichada con 1,3. Durante lo corrido del PNV, se ha  logrado que la  distribución de las dosis sea  equitativa a lo largo del territorio nacional, muestra de esto es  que la mayoría de los departamentos de la Orinoquía y  Amazonía se encuentran en la media nacional  de  dosis aplicadas.