Cada vida cuenta, conmemoración Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas
26 de Agosto de 2021
El no saber dónde se encuentra un ser querido es un sufrimiento prolongado, duradero y constante para sus familiares y su comunidad. Una inmensa crueldad que sufren, hoy día, miles de personas en el mundo. En Colombia, las dinámicas propias del conflicto armado han generado la desaparición de más de 120 mil colombianos víctimas de desaparición forzada, secuestro, reclutamiento forzado, muertes en combate, entre otros. No obstante, establecer el universo y paradero de personas dadas por desaparecidas, se ha constituido en un reto que demanda la implementación de medidas extraordinarias, integrales y humanitarias, que vayan más allá de los mecanismos judiciales.
La desaparición en el marco y en razón del conflicto armado sigue constituyéndose como uno de los retos más importantes y sensibles a los que se enfrenta el país: para el esclarecimiento de las desapariciones cometidas en el pasado, para su prevención en el presente y, sobre todo, para su total erradicación en el futuro. Un reto que debe abordarse con el enfoque central en los derechos de las víctimas quienes necesitan conocer la verdad sobre la suerte de sus seres queridos, ver que estos hechos no queden en la impunidad y, sólo así, poder ser reparadas por sus pérdidas y su dolor.
Según datos del Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres – SIRDEC del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia, se estima que existen 162.401 personas dadas por desaparecidas, entre las cuales el 76.4% son hombres (124.036) y 23.6% mujeres (38.365).
Históricamente, las desapariciones en el país registraron un incremento considerable a mediados de la década de los 90, teniendo su valor máximo de 8.317 personas reportadas como desaparecidas durante el año 2011. Desde entonces y hasta la firma del acuerdo de paz, se observó estabilización en el total de declaraciones de desaparición, y sólo en los últimos dos años se registra una leve tendencia a la disminución de este crimen.
De acuerdo con las cifras dadas por el SIRDEC, se puede establecer que siete departamentos concentran el 64% del total de desaparecidos en el país: Bogotá, D.C. (26.2%), Antioquia (13.2%), Valle del Cauca (8.7%), Meta (6%), Norte de Santander (3.9%), Cundinamarca (3.1%) y Nariño (2.9%). Adicionalmente, se registra un porcentaje bajo de víctimas sin ubicación identificada o que desaparecieron en territorio extranjero (1.2%).
Sin embargo, tanto las organizaciones de la sociedad civil como las instituciones competentes en el tema siguen afirmando que aún existe un subregistro frente al fenómeno de la desaparición en el país, por tal razón la depuración de los registros, el avance en las investigaciones judiciales y extrajudiciales, las exhumaciones y la identificación positiva y contrastada de los restos mortales para la entrega a sus familiares de manera digna y respetuosa, son pasos necesarios que deben liderar las instituciones del Estado de manera coordinada y eficaz.
Desde hace más de 12 años, el PNUD viene apoyando acciones desde las instituciones estatales y gubernamentales y desde las organizaciones de la sociedad civil, que tienen como objetivo hacerle frente al hecho victimizante de la desaparición, con el fin de alivianar el inmenso dolor que padecen los familiares de las personas desaparecidas quienes sufren la incertidumbre; el no poder siquiera comenzar un proceso de duelo o recuperación pues el tiempo y la vida se les detiene esperando alguna noticia sobre ese ser querido que un día, desapareció.
Hoy, en el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada queremos conmemorar a todas estas personas que ya no están y de las que se desconoce su paradero, subrayando nuestro compromiso para acompañar y apoyar al Estado y la sociedad colombiana en su trabajo para visibilizar este fenómeno. Su prevención, esclarecimiento y erradicación demandan, por tanto, un esfuerzo conjunto de toda la ciudadanía.