Rutas para el Desarrollo
¿De qué se trata el programa?
La estrategia Rutas para el Desarrollo es una apuesta conjunta del Ministerio de Minas y Energía y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que acompaña al país en la construcción de un futuro más seguro, competitivo y sostenible. Parte de una premisa esencial: el desarrollo del sector minero requiere avanzar de manera articulada en transformación productiva, inclusión social y generación de confianza en los territorios.
En este marco, la estrategia busca aprovechar el potencial de la actividad minera en territorios priorizados como una plataforma para impulsar un desarrollo económico más amplio, promoviendo encadenamientos productivos, formación técnica, economía circular, fortalecimiento de cooperativas y asociaciones, y una mayor articulación institucional en los procesos de comercialización.
Como parte de esta apuesta, el componente de Marco Nacional de Cualificaciones para Minerales Estratégicos contribuye a fortalecer las capacidades de talento humano necesarias para acompañar las transformaciones productivas y tecnológicas asociadas a la transición energética y la reindustrialización del país. Para ello, trabaja en la identificación de las necesidades ocupacionales, las brechas de capital humano y las cualificaciones requeridas en los sectores vinculados a los minerales estratégicos, en articulación con el Ministerio de Minas y Energía y en consonancia con los esfuerzos nacionales por acercar la educación y la formación para el trabajo a las necesidades del aparato productivo.
Desde una perspectiva de desarrollo humano, esta iniciativa busca ampliar las oportunidades de las personas para acceder a trayectorias educativas y laborales pertinentes, mediante el desarrollo de competencias acordes con las transformaciones del sector minero. Al mismo tiempo, genera información estratégica para que instituciones educativas, empresas y tomadores de decisión puedan orientar la formación del talento humano que requiere el país para avanzar hacia una transición energética justa y un desarrollo territorial sostenible.
Así, Rutas para el Desarrollo articula las dimensiones productiva y humana de la transformación del sector minero, conectando las oportunidades que genera la actividad económica en los territorios con el desarrollo de las capacidades, conocimientos y competencias que las personas necesitan para participar en ellas.
Líneas de Acción
La estrategia articula dos líneas de acción complementarias para impulsar la transformación productiva de los territorios mineros y fortalecer las capacidades necesarias para su desarrollo sostenible:
1. Diversificación productiva en territorios mineros
A través del modelo de Distritos Mineros Especiales para la Diversificación Productiva, se busca fortalecer los encadenamientos productivos y promover alternativas económicas sostenibles, con énfasis en economía popular y solidaria, valor agregado y economía circular. También se contempla el mapeo de actores estratégicos y el fortalecimiento de la participación estatal en la comercialización de minerales estratégicos en los tres territorios priorizados.
2. Desarrollo de talento humano para minerales estratégicos
Mediante la ruta metodológica del Marco Nacional de Cualificaciones, se identifican las necesidades ocupacionales, brechas de capital humano y cualificaciones requeridas en las cadenas de valor de los minerales estratégicos. Este proceso incluye el análisis del mercado laboral, la oferta educativa y la prospectiva laboral, para diseñar rutas de aprendizaje articuladas con las necesidades del sector y las oportunidades de formación para las personas.
Ambas líneas buscan conectar las oportunidades productivas de los territorios con el desarrollo de las capacidades de las personas, contribuyendo a una transformación minera más inclusiva y sostenible.
Cobertura (Departamentos)
Tolima, Caldas y Meta
¿Cuáles son los desafíos?
La estrategia parte de desafíos que limitan el desarrollo y la diversificación de los territorios mineros. Entre los principales se encuentran:
Débil articulación productiva: falta de cadenas de valor mapeadas y de vínculos consolidados entre empresas ancla y proveedores locales.
Brechas de capacidades y formación: limitada disponibilidad de competencias técnicas para responder a nuevas actividades económicas y a las transformaciones del sector.
Bajo desarrollo de valor agregado: alta dependencia de actividades extractivas, con poca transformación productiva y aprovechamiento de modelos de economía circular.
Limitada articulación para la comercialización: ausencia de modelos público-privados consolidados que fortalezcan estos procesos.
A esto se suma la desconexión entre las necesidades actuales y futuras del sector minero y la oferta educativa y formativa, lo que dificulta contar con talento humano pertinente para los procesos de transformación productiva, innovación tecnológica y transición energética.
En este contexto, la estrategia busca cerrar estas brechas, fortaleciendo tanto el ecosistema productivo de los territorios como las capacidades de las personas, para generar mayores oportunidades de formación, empleo y desarrollo económico sostenible.
¿Cuáles son los resultados?
Se espera generar una caracterización integral de las cadenas de valor asociadas a los minerales estratégicos y de las dinámicas laborales, ocupacionales y educativas del sector. Esto permitirá identificar brechas de capital humano, tendencias de transformación productiva y necesidades futuras de competencias, aportando evidencia para la toma de decisiones de actores públicos, privados y educativos.
Como resultado, se desarrollarán cualificaciones alineadas con el Marco Nacional de Cualificaciones, que incluirán perfiles de competencias, resultados de aprendizaje y rutas de formación, contribuyendo a una oferta educativa y de formación para el trabajo más pertinente a las necesidades del sector.
De manera complementaria, la estrategia espera contribuir al desarrollo productivo de los territorios mediante el apoyo a 300 proyectos de comunidades constructoras de paz que accedan a financiación o recursos durante 2026, la movilización de un 22 % de capital público o privado adicional sobre los USD 3.805.899 invertidos inicialmente por la cooperación sueca, y el desarrollo de 3 productos técnicos que contribuyan a la orientación e implementación de políticas públicas con enfoque territorial.
¿A qué ODS apunta?
ODS 1 Fin de la pobreza.
ODS 4 Educación de calidad
ODS 5 Igualdad de género.
ODS 8 Trabajo decente y crecimiento económico.
ODS 9 Industria, innovación e infraestructura.
ODS 10 Reducción de las desigualdades.
ODS 16 Paz, justicia e instituciones sólidas.
ODS 17 Alianzas para lograr los objetivos.
Alianzas
El principal aliado de la estrategia es el Ministerio de Minas y Energía, responsable de la orientación estratégica del sector minero y de la transición energética. La implementación también articula a entidades nacionales y territoriales, entre ellas el Ministerio de Educación Nacional, Ministerio del Trabajo, SENA, Servicio Público de Empleo y APC-Colombia, así como al Gobierno de Suecia.
Participan además instituciones de educación superior, gremios y empresas del sector minero, cámaras de comercio, agencias de desarrollo económico regional, entidades financieras, empresas ancla, compradores, asociaciones productivas, organizaciones comunitarias y constructoras de paz, junto con expertos y otros actores estratégicos.
Para más información visita: https://open.undp.org/