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Indice LGBTIQ+ Inclusión

 

¿De qué se trata?

El Índice de Inclusión LGBTIQ+ del PNUD es una iniciativa global liderada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para medir qué tan incluidas están las personas LGBTIQ+ en una sociedad y qué tan efectivamente pueden ejercer sus derechos y desarrollar sus proyectos de vida. No es un índice de opinión ni de percepción; busca medir resultados concretos de desarrollo humano.

¿Cómo se construye? La lógica del índice es similar a la del Índice de Desarrollo Humano: múltiples indicadores se agregan para producir una medida sintética de inclusión. Cada indicador se valora en una escala que va desde ausencia de inclusión hasta altos niveles de inclusión.

El índice evalúa cinco grandes dimensiones:

  • Salud

  • Educación

  • Participación política y cívica

  • Bienestar o empoderamiento económico

  • Seguridad personal y violencia

 

Para ello, utiliza un conjunto de 51 indicadores, desarrollados por el PNUD junto con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil y especialistas internacionales. Los indicadores están alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

 

Algunos ejemplos son:

  • Existencia de leyes antidiscriminación.

  • Protección frente a delitos de odio.

  • Acceso a servicios de salud sin discriminación.

  • Tasas de acoso escolar.

  • Participación de personas LGBTIQ+ en espacios políticos.

  • Niveles de pobreza y empleo.

  • Reconocimiento legal de identidades trans e intersex.

 

¿Cuáles son los desafíos?

Uno de los principales desafíos en la construcción del Índice de Inclusión LGBTIQ+ en Colombia fue la disponibilidad y calidad de la información requerida para medir los 51 indicadores propuestos. Aunque el país ha registrado avances importantes en la producción de información en las cinco dimensiones evaluadas —salud, educación, participación cívica y política, empoderamiento económico y seguridad personal—, la capacidad de desagregar estos datos para las poblaciones con Orientaciones Sexuales e Identidades de Género Diversas (OSIGD) continúa siendo limitada. En muchos casos, las fuentes existentes no incluyen variables relacionadas con orientación sexual, identidad o expresión de género, y cuando estas variables están presentes, los datos suelen ser parciales, poco comparables o encontrarse desactualizados.

Esta situación plantea un reto metodológico significativo, pues la ausencia de información suficiente puede afectar la capacidad del índice para reflejar de manera rigurosa las condiciones reales de inclusión. De hecho, una de las lecciones identificadas por el PNUD durante la fase piloto internacional es que la construcción del índice no solo busca producir una medición, sino también visibilizar las brechas existentes en los sistemas estadísticos nacionales y generar una mayor demanda por datos desagregados y de calidad.

En este contexto, fue necesario recurrir a una estrategia de triangulación de información que combinó fuentes oficiales y no oficiales. Se contrastaron registros administrativos, encuestas nacionales, estudios académicos, informes de organizaciones de la sociedad civil y sistemas de monitoreo especializados, con el fin de fortalecer la validez y consistencia de los indicadores. Este ejercicio permitió complementar vacíos de información y aprovechar la experiencia acumulada por organizaciones comunitarias y observatorios especializados, reconociendo que gran parte de la evidencia disponible sobre las condiciones de vida de las personas LGBTIQ+ ha sido generada fuera de los sistemas estadísticos tradicionales.

Asimismo, el proceso puso de manifiesto la necesidad de avanzar hacia sistemas de información más inclusivos, capaces de incorporar de manera segura y ética variables relacionadas con orientación sexual e identidad de género. La experiencia internacional del Índice de Inclusión LGBTIQ+ ha demostrado que la construcción de este tipo de instrumentos no constituye únicamente un ejercicio técnico de medición, sino también una oportunidad para fortalecer las capacidades nacionales en materia de producción, análisis y uso de datos, contribuyendo a una mayor visibilidad estadística y a una formulación de políticas públicas basada en evidencia.

 

¿Cuáles son los resultados?

La lectura integral del Índice de Inclusión LGBTIQ+ de Colombia revela un patrón consistente: el país combina un andamiaje jurídico de alto estándar con un desempeño desigual en la implementación sectorial, generando brechas persistentes entre el reconocimiento formal de derechos y su realización práctica. Los resultados cuantitativos del Índice —con un valor global de 0,70— muestran que los mayores avances se sitúan donde predomina la regulación normativa (Salud y Participación política y cívica), mientras que los rezagos se concentran en ámbitos donde la garantía efectiva depende de capacidades institucionales, recursos territoriales y transformación cultural, especialmente Educación y Seguridad/violencias. Este contraste no es aislado ni coyuntural: emerge en todas las dimensiones evaluadas y se articula con tres causas estructurales recurrentes en el informe: déficit de datos, desigualdad territorial y persistencia del estigma social.

 

¿A qué ODS apunta?

El Índice de Inclusión LGBTIQ+ no fue diseñado para medir un único ODS, sino para contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030 en su conjunto. De hecho, el PNUD señala que sus 51 indicadores fueron construidos para ser compatibles con el marco global de indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
 

Sin embargo, hay algunos ODS con los que tiene una relación especialmente fuerte:

  • ODS 3: Salud y Bienestar, a través de los indicadores de acceso a salud física y mental.

  • ODS 4: Educación de Calidad, mediante la medición de inclusión educativa y experiencias de discriminación.

  • ODS 5: Igualdad de Género, especialmente en lo relacionado con identidades y expresiones de género diversas.

  • ODS 8: Trabajo Decente y Crecimiento Económico, por medio de la dimensión de bienestar y empoderamiento económico.

  • ODS 10: Reducción de las Desigualdades, que probablemente constituye su principal anclaje conceptual, pues el índice busca identificar y reducir brechas de inclusión entre las personas LGBTIQ+ y el resto de la población.

  • ODS 16: Paz, Justicia e Instituciones Sólidas, mediante indicadores relacionados con violencia, seguridad personal, acceso a la justicia y participación cívica y política.

 

Alianzas

Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ); PNUD Global; Cooperación Sur-Sur.

 

Para más información visita: https://open.undp.org/