Humedales: más de 40.000 hectáreas en recuperación que el PNUD impulsa desde los territorios

2 de Febrero de 2026
Flooded rural scene with a large tree and a small shed partly submerged.

40.000 hectáreas de humedales han entrado en procesos de recuperación en La Mojana. Fotografía: PNUD Colombia

 

  • El PNUD lidera procesos de restauración y gestión participativa del agua en regiones estratégicas como La Mojana y la región central del país, aportando con soluciones basadas en la naturaleza frente a la crisis del agua. 

  • A través de alianzas con comunidades, autoridades ambientales y cooperación internacional, el PNUD posiciona los humedales como infraestructura natural costo-efectiva para enfrentar sequías, inundaciones y pérdida de biodiversidad en un contexto de agua al límite. 

 

Bogotá, 2 de febrero de 2026.  El agua está al límite. En Colombia y en el mundo, las sequías se intensifican, las inundaciones son más frecuentes y la presión sobre las fuentes de agua dulce crece más rápido de lo que la naturaleza puede responder. En medio de esta crisis hídrica, los humedales emergen como actores fundamentales de la naturaleza que son decisivos para garantizar agua, conservar la biodiversidad, proteger a las comunidades y sostener la vida. 

Pese a su importancia, los humedales están en riesgo. En el Día Mundial de los Humedales, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Colombia, hace un llamado urgente reconocer y conservar los humedales como ecosistemas estratégicos y esenciales para la seguridad hídrica del país, e insta a integrar su valor fundamental en la toma de decisiones públicas y privadas, fortalecer la acción territorial con las comunidades y acelerar inversiones en soluciones basadas en la naturaleza frente a una crisis del agua que ya está al límite. 

Para Jimena Puyana, Gerente de Ambiente y Desarrollo Sostenible del PNUD en Colombia, “los humedales son áreas de especial importancia ambiental y por lo tanto parte fundamental de la Estructura Ecológica Principal de Colombia. Son una infraestructura del agua mucho más eficiente y accesible que muchas de las soluciones convencionales. Restaurarlos y protegerlos equivale a invertir en nuestra propia seguridad hídrica en un contexto de la triple crisis planetaria —cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación”.  

A nivel global, al menos un 22% de los humedales han desaparecido desde 1970, según el informe Global Wetland Outlook 2025 de la Convención sobre los Humedales (Ramsar), que advierte que este ritmo de pérdida es más rápido que el de cualquier otro ecosistema y que otra quinta parte de los humedales restantes podría desaparecer para 2050 si no hay acción urgente.  

Frente a este reto, el PNUD ha impulsado un enfoque integral que combina restauración ecológica, acuerdos voluntarios de conservación comunitaria y gestión participativa del agua. Gracias a estas acciones, más de 40.000 hectáreas de humedales están en procesos de recuperación en La Mojana, rehabilitando canales, protegiendo zonas estratégicas y generando oportunidades económicas para las comunidades locales.  

Estas acciones han permitido rehabilitar caños y cuerpos de agua, fortalecer viveros comunitarios y generar ingresos para más de 23.000 personas, demostrando que cuidar el agua es una oportunidad para el desarrollo local. 

 

Turquoise crater lake in a lush green valley under a blue sky.

Más que cifras, estas acciones representan un cambio de paradigma: los humedales no son espacios aislados o “naturales” fuera de la vida humana, sino ecosistemas naturales que regulan el agua. Fotografía: PNUD Colombia

 

En la región central del país, la estrategia Humedales por la Biodiversidad, una alianza entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y el PNUD, está transformando la manera en que se gestionan estos ecosistemas. Con acciones de restauración en humedales focalizados, en los cuales se avanzará con acciones de restauración participativa en 15 humedales y 12.205 especies nativas sembradas, lo que beneficiará a comunidades locales y organizaciones de base comunitaria, promoviendo la apropiación social de los humedales como espacios clave para el cuidado del agua, la biodiversidad y la adaptación al cambio climático. 

Más que cifras, estas acciones representan un cambio de paradigma: los humedales no son espacios aislados o “naturales” fuera de la vida humana, sino ecosistemas naturales que regulan el agua, mitigan el impacto de eventos climáticos extremos y sostienen medios de vida que, de otra manera, estarían aún más vulnerables en un escenario de Agua al Límite. 

En un mundo donde los modelos tradicionales de gestión hídrica parecen cada vez menos suficientes, los humedales emergen como ecosistemas ofrecen múltiples beneficios simultáneos: desde la conservación de agua y biodiversidad hasta el fortalecimiento de la resiliencia comunitaria, la adaptación y mitigación climática. En un escenario marcado por la triple crisis planetaria —cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación—, los humedales se posicionan son capaces de responder a múltiples desafíos al mismo tiempo. Se estima que este tipo de soluciones podría aportar hasta un 30 % de la mitigación climática necesaria hacia 2050. 

Desde el territorio y con las comunidades en el centro, el PNUD reafirma su compromiso de seguir trabajando por la conservación y gestión integral de los humedales, entendiendo que cuando el agua está al límite, conservar estos ecosistemas no es una opción, sino una necesidad urgente para el bienestar del país y de las futuras generaciones. 

 

Para mayor información: 

Daniela Miranda Aguirre 

Analista de comunicaciones para el Desarrollo Sostenible – PNUD en Colombia 

daniela.miranda1@undp.org 

Celular: 315-771-9776