Cuando el agua se agota, las comunidades responden

23 de Marzo de 2026
Aerial view of a coastal town with tidal wetlands and a distant ocean.

Pie de foto: Aunque Colombia es considerado uno de los países con mayor disponibilidad de agua dulce del planeta —con cerca de 50.000 metros cúbicos por persona al año, más de seis veces el promedio mundial— esta abundancia no garantiza seguridad hídrica.

PNUD Colombia

 

  • Proteger ecosistemas, fortalecer organizaciones comunitarias y acercar el agua a las personas son parte de las acciones que el PNUD impulsa en Colombia para enfrentar la creciente crisis hídrica global. 

  • La protección del agua empieza en los ecosistemas: junto a comunidades de Cundinamarca y Boyacá se han sembrado más de 14.400 árboles nativos para restaurar territorios que regulan el agua y benefician a más de 85.000 personas. 

 

Bogotá, 22 de marzo 2026. El planeta ha entrado en una nueva etapa en su relación con el agua. Según el informe Global Water Bankruptcy 2026 de la Universidad de las Naciones Unidas, muchos sistemas hídricos del mundo han superado sus límites de sostenibilidad: el consumo humano ya excede en numerosos territorios la capacidad natural de reposición de ríos, acuíferos y ecosistemas. 

Este fenómeno refleja un desequilibrio creciente entre la demanda humana y la capacidad de la naturaleza para sostener el ciclo del agua. Hoy, cerca de 4.000 millones de personas experimentan escasez severa de agua al menos un mes al año, mientras que 2.200 millones aún no tienen acceso seguro a agua potable. 

Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), estas cifras muestran que la crisis del agua no es solo ambiental. También es un desafío para la seguridad alimentaria, la salud pública, la estabilidad económica y el desarrollo humano. 

“Lo que está en juego es nuestra capacidad de sostener el desarrollo en el tiempo. Sin una gestión integrada y equitativa del agua, no solo se profundizan las brechas existentes, sino que se limitan las oportunidades de las generaciones futuras”, manifiesta Claudio Tomasi, Representante Residente del PNUD en Colombia.  

Pero el agua no viene del tubo. Antes de llegar a los hogares, el agua recorre un camino invisible que atraviesa páramos, bosques, ríos, humedales y acuíferos. Son estos ecosistemas los que capturan, filtran, almacenan y regulan el agua que finalmente llega a las ciudades y comunidades. 

Por eso, para el PNUD en Colombia, enfrentar la crisis hídrica implica fortalecer la gobernanza del agua desde los territorios, promoviendo que las comunidades participen activamente en su protección, gestión y uso sostenible. 

 

Colombia: abundancia hídrica, pero con riesgos crecientes 

 

Photo: two paddlers in a long canoe on still water, tree silhouette in foreground.
PNUD Colombia

 

Aunque Colombia es considerado uno de los países con mayor disponibilidad de agua dulce del planeta —con cerca de 50.000 metros cúbicos por persona al año, más de seis veces el promedio mundial— esta abundancia no garantiza seguridad hídrica. 

La distribución desigual del recurso, el crecimiento de la demanda, la degradación de ecosistemas y los efectos del cambio climático han incrementado los riesgos de escasez en diferentes regiones del país. 

Eventos recientes, como la crisis que obligó a implementar racionamientos de agua en Bogotá entre 2024 y 2025, evidencian cómo la variabilidad climática y la presión sobre los ecosistemas están transformando el panorama hídrico nacional. 

Para el PNUD, estos desafíos muestran que la seguridad hídrica no depende únicamente de la cantidad de agua disponible, sino de la capacidad institucional, social y territorial para gestionarla de manera sostenible. 

 

Gobernanza del agua: cuando las comunidades son parte esencial de la solución

 

Group of people posing outdoors around a sign in a grassy, forested area.
PNUD Colombia

 

En Colombia, el PNUD impulsa iniciativas que combinan soluciones basadas en la naturaleza, fortalecimiento institucional y participación comunitaria para proteger el agua y garantizar su acceso. 

Uno de estos ejemplos se desarrolla en La Mojana, uno de los ecosistemas de humedales más importantes del Caribe colombiano y una región altamente vulnerable a inundaciones y sequías. 

Allí, el PNUD junto al Fondo Adaptación implementa el programa Mojana Clima y Vida, que ya ha permitido que más de 51.000 personas accedan a soluciones hídricas. 

Entre las acciones implementadas se destacan: 

 

  • 2.100 sistemas de captación y almacenamiento de agua lluvia (SICAL) instalados en hogares y comunidades 

  • 68 microacueductos rurales optimizados, mejorando el acceso al agua para más de 41.000 personas 

  • La meta de alcanzar 98 microacueductos fortalecidos para 2026 

 

En paralelo, más de 40.000 hectáreas de humedales se encuentran en proceso de recuperación, lo que contribuye a restaurar la capacidad natural del territorio para regular el agua, conservar la biodiversidad y sostener los medios de vida de las comunidades. 

El trabajo también se extiende a otros territorios del país. En Cundinamarca y Boyacá, el proyecto Entornos Sostenibles Alrededor del Agua impulsa procesos de gobernanza hídrica liderados por comunidades locales. 

Actualmente, 105 organizaciones comunitarias trabajan en acciones de restauración ecológica y gestión de microcuencas, beneficiando a más de 85.000 personas. Como parte de estas iniciativas, se han sembrado 14.460 árboles nativos, fundamentales para recuperar ecosistemas que protegen el agua. 

“El trabajo con PNUD y CAR ha sido fundamental para proteger nuestra quebrada. Lo hemos logrado mediante acciones de conservación, como la siembra de árboles nativos. El agua es muy importante, no solo para la naturaleza y los animales, sino también para el bienestar de todas las personas”, afirmó Nubia Patricia Cifuentes Medina, secretaria de la Junta de Acción Comunal de Tobia Chica-Gualivá. 

Estos procesos parten de una idea simple pero poderosa: el agua que llega a los hogares depende directamente de la salud de los ecosistemas y de las decisiones que toman las comunidades que los habitan. 

 

Cuidar el agua es cuidar el futuro 

 

Moss-covered rock canyon with a small waterfall cascading between stone walls into a muddy pool.
PNUD Colombia

 

En un planeta donde los sistemas hídricos enfrentan presiones crecientes, el PNUD insiste en que las soluciones no dependen únicamente de infraestructura o tecnología. 

También dependen de fortalecer la gobernanza del agua, proteger los ecosistemas que la producen y reconocer el papel de las comunidades en su cuidado. 

Porque si bien el planeta enfrenta una creciente presión sobre sus recursos hídricos, los territorios también están demostrando que es posible cambiar el rumbo cuando las personas se apropian del agua, la protegen y la gestionan colectivamente.