Colombia avanza en la protección de la capa de ozono y evita más de 20 megatoneladas de dióxido de carbono equivalentes MtCO₂eq de emisiones
16 de Septiembre de 2026
Más de 4.000 toneladas métricas de sustancias agotadoras de la capa de ozono han dejado de consumirse en Colombia.
Los proyectos implementados en el país han contribuido a evitar más de 20 MtCO₂eq de emisiones, generando beneficios adicionales para el clima y apoyando la protección de los bosques y otros ecosistemas que funcionan como sumideros naturales de carbono.
Bogotá D.C., 16 de septiembre de 2026. En el marco del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, Colombia presenta avances concretos en la protección de este escudo natural. Más de 4.000 toneladas métricas de sustancias agotadoras de la capa de ozono han dejado de consumirse en el país.
Este resultado es producto del trabajo que adelanta el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, a través de la Unidad Técnica Ozono (UTO), con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), junto con empresas, técnicos, autoridades ambientales, instituciones de formación y otros actores.
El trabajo hace parte del compromiso de Colombia con el Protocolo de Montreal, acuerdo internacional que busca eliminar progresivamente las sustancias que deterioran la capa de ozono.
La transformación también alcanza tecnologías de uso cotidiano. Neveras, equipos de aire acondicionado y sistemas de refrigeración utilizaron durante años sustancias que contribuían al deterioro de esta capa. Hoy, el país avanza hacia tecnologías más limpias y eficientes que contribuyen a evitar la emisión de dióxido de carbono, generando beneficios adicionales para el clima y apoyando la protección de los bosques y otros ecosistemas que funcionan como sumideros naturales de carbono.
El proceso continúa con la implementación de la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, que establece una reducción progresiva de los hidrofluorocarbonos (HFC), utilizados principalmente en refrigeración y aire acondicionado. Aunque los HFC no destruyen la capa de ozono, algunos tienen un alto potencial de calentamiento global. Por eso, reducir progresivamente su uso y avanzar hacia alternativas con menor impacto climático es el siguiente paso de esta transición.
A nivel mundial, se estima que la implementación de la Enmienda de Kigali podría evitar hasta 0,5 °C de calentamiento global para finales de este siglo.
La experiencia de Colombia demuestra que proteger la capa de ozono también puede generar beneficios para el clima y los ecosistemas. Este camino se conecta con una visión ambiental que pone en el centro el Agua, la Biodiversidad y las Comunidades (ABC) y que busca que las acciones de protección ambiental también contribuyan a construir soluciones más limpias, eficientes y sostenibles para el país.