Bosque PNUD: un espacio para la restauración y conservación de la vida

Posted 24 de Mayo de 2022

 

Foto: Fundación Natura

 

8.000 árboles para la conservación de los bosques andinos, los páramos y los conectores biológicos.

Bogotá, 23 de mayo de 2022. Doscientos funcionarios de la oficina de Colombia del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo se dieron cita en la Reserva Biológica Encenillo, ubicada en Guasca (Cundinamarca) dentro de la Reserva Forestal Protectora de la cuenca del Río Bogotá; con el fin de sembrar los primeros mil árboles del “Bosque PNUD”, una iniciativa que logrará aportar ocho mil nuevos individuos nativos a los bosques andinos y altoandinos de Cundinamarca durante los próximos 5 años mediante el modelo de restauración ecológica que lleva a cabo Fundación Natura en sus reservas de la sociedad civil.

Esta iniciativa se desarrolla en el marco del programa de restauración ecológica que lleva a cabo la ONG en la reserva desde 2007 (año de su creación), mediante el cual, a la fecha, se han intervenido un poco más de 22 ha en las que se han plantado 89.000 árboles de especies nativas propias del ecosistema altoandino de la Cordillera Oriental Colombiana. El propósito es aumentar la oferta de hábitat a la fauna refugiada en el bosque maduro de la reserva y con ello fortalecer los procesos de conservación de la biodiversidad. Estos resultados han sido posibles gracias a la convergencia de voluntades de socios individuales y corporativos como PNUD, que han aportado los recursos necesarios.

Uno de los componentes de la restauración allí realizada es la plantación de una mezcla de individuos de diversas especies que en su mayoría se caracterizan por el crecimiento rápido, con cuyo desarrollo se propician condiciones ecológicas que favorecen que con el paso del tiempo el proceso evolucione hacia un bosque maduro con atributos funcionales y estructurales, similares a los del bosque natural. Entre las especies sembradas están los chilcos (Baccharis spp), duraznillos (Abatia parviflora), laureles (Morella spp), arrayanes (Myrcianthes spp) y mortiños (Hesperomeles spp), entre otras.

Durante esta jornada de siembra, el PNUD y Fundación Natura firmaron una declaración de intención para cooperar en áreas de interés mutuo, con el fin de aunar esfuerzos técnicos, logísticos y financieros, que permitan el fortalecimiento de las capacidades de las comunidades ubicadas en los municipios aledaños al Parque Nacional Natural Chingaza, en relación con la restauración ecológica del bosque andino, altoandino y páramo, promoviendo espacios de experimentación, monitoreo ambiental e investigación, para la construcción de metodologías y herramientas, para la conservación de estos ecosistemas estratégicos, así como para la gestión y adaptación al cambio y variabilidad climática.

Este bosque aporta a dos objetivos importantes en términos ambientales. El primero está enfocado en las metas del país que apuntan a la restauración de los bosques, a través de la siembra de 180 millones de árboles en todo el territorio nacional, sumadas a las contribuciones que se hacen a las metas nacionales para la mitigación y adaptación al cambio climático para el cuidado y restauración de los ecosistemas en apoyo al cumplimiento de la Agenda 2030.

El segundo tiene que ver con la acción climática en el marco de la Década de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas - 2021-2030, que se centra en proporcionar los mejores métodos

disponibles para diseñar, implementar, monitorear y sostener iniciativas, para aumentar el área de ecosistemas saludables y prevenir, detener y revertir, la degradación de la naturaleza que sustenta todas las formas de vida de la Tierra.

En el marco de la actividad de siembra, Sara Ferrer Olivella, representante residente del Programa de Naciones Unidades para el Desarrollo – PNUD, puntualizó:

“El bosque PNUD representa el cuidado y el sustento de la vida en un ecosistema muy especial, los páramos de Colombia. Este es un bosque que se está construyendo con apoyo de la Fundación Natura, en un lugar estratégico para la conexión de los ecosistemas, la protección del agua y la vida. Este bosque que cumple el propósito de concientizar al equipo y a toda la ciudadanía sobre la importancia de estas zonas del país y de esta reserva que conecta dos importantes áreas protegidas que sustentan la biodiversidad.”

Por su parte, Clara Solano, directora ejecutiva de la Fundación Natura, manifestó:

 “La inauguración del bosque PNUD es una suma a un paisaje en recuperación y restauración, es un aporte muy importante porque estos bosques cumplen una función de regulación al sistema hídrico para la cuenca de los ríos Siecha y Teusacá y, conecta con zonas alrededor de un parque nacional, con iniciativas locales y con parques regionales, donde se genera un plan de trabajo para el intercambio de conocimientos con la experiencia científica y comunitaria.”