Consumo de tabaco: una barrera para el desarrollo

29 de Mayo de 2019

Imagen tomada de: https://www.who.int/es/news-room/events/detail/2019/05/31/default-calendar/world-no-tobacco-day

Por: Daniel Mrad García. Gestor del Conocimiento para los ODS

Los efectos negativos en la salud del consumo de tabaco se encuentran ampliamente comprobados y son altamente conocidos por las personas y los estados. Sn embargo, pocos se detienen a pensar en los efectos que el consumo del tabaco genera para el desarrollo de los países. La epidemia del tabaquismo – actualmente hay más de 1.100 millones de fumadores en el mundo[1]  y se prevé que para el 2025 asciendan a 1.600 millones[2] - se ha convertido en un obstáculo para tener sociedades más prósperas. Hoy en día el 80% de los fumadores en el mundo provienen de países de renta media o baja[3].

Se estima que las enfermedades no transmisibles, como las causadas por el consumo de tabaco, les costarán a países de ingresos medios y bajos aproximadamente 7 billones de dólares en los próximos 15 años[4]. Esto significa que los gastos en atención sanitaria seguirán aumentando los niveles de pobreza en el mundo al sumar cargas que los estados no están en capacidad de asumir. En el caso colombiano, puntualmente las enfermedades derivadas del tabaco y su consumo le cuestan al sistema de salud 4,7 billones de pesos anuales[5], lo que se traduce en más del 10% del presupuesto asignado para el sector salud para el 2020.

Las cargas exorbitantes en el sistema sanitario y los problemas de salud (ODS3) como consecuencia del tabaquismo no son las únicas consecuencias de esta epidemia. En primer lugar, el consumo de tabaco aumenta los niveles de pobreza (ODS1) por tres motivos: uno, el dinero destinado en la compra de tabaco la mayoría de las veces se gasta en detrimento de la posibilidad de suplir necesidades básicas como alimentos de mejor calidad, educación o recreación. Dos, existe una menor capacidad para cubrir las enfermedades derivadas del consumo de tabaco, lo cual profundiza sus síntomas y empeora el estado de salud. Tres, existe una posibilidad mayor de muerte temprana de los jefes de hogar[6] afectando el ingreso y estabilidad de este.

Estudios han demostrado que las personas de menores ingresos tienen un mayor consumo de tabaco[7], como en Argentina donde los hogares de bajos ingresos gastan en tabaco aproximadamente un tercio de lo que gastan en alimentos semanalmente[8], o en México, donde estos hogares consumen más tabaco que los de mayores ingresos[9]. Todo esto profundiza aún más las brechas sociales (ODS10) en zonas con altos índices de desigualdad como los países de renta media o baja, quienes poseen la mayor cantidad de consumidores.

En segundo lugar, el tabaquismo afecta la calidad del aire (ODS13), los océanos (ODS14), el agua potable (ODS6) y los bosques y selvas (ODS15). El humo del tabaco afecta la calidad del aire generando múltiples enfermedades a las personas expuestas. En Estados Unidos tal humo causa aproximadamente 340.000 muertes por enfermedades cardíacas cada año y aumenta entre un 20% - 30% el riesgo de un derrame cerebral[10]. Por otro lado, las colillas de cigarrillo representan entre un 30% - 40% los residuos que se recogen de las costas y generan una contaminación de hasta 50 litros de agua potable debido a la nicotina y el alquitrán. Lo anterior sumado a que las tabacaleras son una de las principales responsables de la deforestación en el mundo[11].

Finalmente, el consumo de tabaco también repercute en el ámbito laboral (ODS8). Está comprobado que el tabaco afecta la productividad de las personas porque tienen mayores posibilidades de enfermarse, es decir aumenta el ausentismo laboral. Esto no solo genera pérdidas para las empresas, sino que limitan las posibilidades laborales de los consumidores. Por ejemplo, en España los fumadores se ausentan de su trabajo un promedio de 11 días, mientras que los no fumadores solamente 7, lo que significa un promedio de más de 2.000 euros al año en pérdidas para las empresas por trabajador fumador, sumado a que son 17% menos productivas por el tiempo que están ausentes de sus puestos fumando[12]. En Estados Unidos[13] se estima que cada año el consumo de tabaco generan perdidas de 156 mil millones por la reducción de la productividad de los consumidores y 5.6 mil millones por la pérdida de productividad de las personas expuesta al humo de tabaco[14].

Estas problemáticas económicas, medio ambientales y laborales - además de las asociadas a la salud- generadas por el consumo de tabaco afectan directamente el desarrollo de los países. Por esta razón, desde el PNUD apoyamos las medidas para el fortalecimiento de los controles de tabaco en el país y el cumplimiento del Convenio Marco de la OMS para el Control de Tabaco por medio de iniciativas como Congreso2030 que busca dotar de contenidos técnicos y especializados a los Congresistas y sus Unidades de Trabajo legislativo en su actividad parlamentaria en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Las personas sanas son el cimiento de economías más prósperas, y en este sentido, es fundamental que los países adelanten acciones que aumenten el control de sustancias dañinas como el tabaco que merman las posibilidades del desarrollo de los países y las personas.

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[1] https://www.who.int/es/news-room/detail/31-05-2018-world-no-tobacco-day-tobacco-and-heart-disease

[2] Jha P, Chaloupka FJ. Curbing the epidemic: governments and the economics of tobacco control. World Bank Publications; 1999.

[3] https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/tobacco

[4] https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/wp-content/uploads/sites/3/2016/10/3_Spanish_Why_it_Matters.pdf

[5] https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Las-se%C3%B1ales-del-humo-del-tabaco-88-muertos-cada-dia.aspx

[6] Lopez AD, Collishaw NE, Piha T. A descriptive model of the cigarette epidemic in developed countries. Tobacco control. 1994;3(3):242–7.

[7] Bardach, Arielet al. Niveles de ingreso y prevalencia de tabaquismo en América Latina: revisión sistemática y metaanálisis. Revista Panamericana de Salud Pública. 2016, v. 40, n. 4, pp. 263-271. Disponible en: https://www.scielosp.org/article/rpsp/2016.v40n4/263-271#. ISSN 1680-5348

[8] https://healthbridge.ca/images/uploads/library/Tobacco_and_Poverty_Research_Results_Spanish.pdf

[9] Sáenz de Miera‐Juárez B, Jiménez‐Ruíz JA, Reynales‐Shigematsu LM, Lazcano‐Ponce E, Hernández‐Ávila M. El consumo de tabaco en los hogares mexicanos, 1994‐2005, Salud Pub Mex 2007; vol. 49, supl. 2: S263‐S269. Sáenz de Miera B, Jiménez-Ruíz JA, Reynales-Shigematsu LM.

[10] U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Smoking—50 Years of Progress: A Report of the Surgeon General, 2014. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2014.

[11] https://www.ngenespanol.com/naturaleza/como-dana-el-tabaco-al-medio-ambiente/

[12] https://www.up-spain.com/blog/como-afecta-el-tabaquismo-a-la-productividad-laboral/

[13] Xu X, Bishop EE, Kennedy SM, Simpson SA, Pechacek TF. Annual Healthcare Spending Attributable to Cigarette Smoking: An Updateexternal icon. American Journal of Preventive Medicine 2014;48(3):326–33

[14] U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Smoking—50 Years of Progress: A Report of the Surgeon General. Atlanta: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2014.