Administrador del PNUD Achim Steiner durante la Segunda Sesión de la Junta Ejecutiva del PNUD el 3 de septiembre de 2020. Captura de pantalla: PNUD

 

Tal como se preparó para ser pronunciado:

El impacto de la COVID-19 sobre el desarrollo humano

Señor Presidente, miembros de la Junta Ejecutiva, Delegaciones Observadoras, Sus Excelencias, amigos:

2. Es un enorme placer para mí reunirme con ustedes hoy para el segundo período ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD, el UNFPA y la UNOPS para 2020.

3. Antes de comenzar, me gustaría expresar mi reconocimiento a tres altos funcionarios del PNUD para quienes esta será su última reunión oficial en la Junta Ejecutiva antes de su jubilación: Judith Karl, Secretaria Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC), Olivier Adam, Coordinador Ejecutivo del programa Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU), y Jorge Chediek, Director de la Oficina de las Naciones Unidas de Cooperación Sur-Sur. Los invito a que nos unamos para agradecerles su prolongado y comprometido servicio al PNUD y a las Naciones Unidas.

4. También me gustaría señalar a su atención dos documentos informativos adicionales presentados ante la Junta, a saber: un documento con información actualizada sobre nuestra respuesta a la puesta en marcha de la reforma del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo (SNUD), y una nota que contiene un análisis exhaustivo de nuestra respuesta a la COVID-19 hasta el momento.

5. En los tres meses que han pasado desde nuestro último encuentro, en junio, la pandemia de COVID-19 ha continuado su mortífero avance en todo el mundo, dejando tras de sí una crisis sin precedentes en materia de desarrollo humano.

6. El desarrollo humano mundial está camino a retroceder este año por primera vez desde que el PNUD ideó el concepto y la forma de cuantificarlo, en 1990.

7. No obstante, el declive no será igual en todos los países. La desigualdad en el desarrollo humano, que se midió en el Informe sobre Desarrollo Humano del año pasado, determinará qué efectos tendrá la pandemia en cada país, y cómo afectará a los grupos dentro de cada uno de ellos.

8. Dos de cada tres muertes por COVID-19 ocurren en los países en desarrollo.

9. Siete de cada diez trabajadores se ganan la vida en los mercados informales y no reciben ingresos si se quedan en su casa, en tanto que la carga de trabajo del cuidado no remunerado en el hogar, del que en su mayoría se encargan las mujeres y las niñas, ha aumentado drásticamente.

10. La mitad de la población mundial, unas 4.000 millones de personas, están intentando sobrevivir a la COVID-19 sin ningún tipo de protección social.

11. La pandemia de COVID-19 es implacable, y sus repercusiones a largo plazo serán sumamente profundas.

12. Debemos trabajar juntos para prepararnos, actuar y reconstruir mejor, y para diseñar un futuro que vaya más allá de la recuperación con miras a 2030.

El 75º aniversario de las Naciones Unidas: la mayor prueba en una generación

13. Hace 75 años, los líderes mundiales se reunieron tras la devastación que dejó la Segunda Guerra Mundial para crear las Naciones Unidas. Desde entonces, el camino no ha sido fácil.

14. El hecho de que el mundo no estuviera preparado para esta pandemia se debe en gran medida al estado de fractura de la cooperación y la colaboración mundiales en 2020.

15. Hace años que los científicos vienen advirtiendo que la deforestación descontrolada, el comercio ilegal de fauna y flora silvestres y la zoonosis llevarían a una pandemia incontrolable.

16. A pesar de los ejemplos esperanzadores pero aislados de solidaridad, las oleadas de populismo y xenofobia de años recientes han dejado a los migrantes, a los refugiados y a quienes han sido desplazados por la fuerza de sus hogares al margen de las sociedades.

17. El retroceso en la esfera de los derechos humanos y el problema crónico del racismo y la discriminación, en todas sus formas, han aumentado la desconfianza hacia el “otro” y el miedo hacia lo “extranjero”.

18. Estamos ante la mayor prueba de una generación para el multilateralismo y las Naciones Unidas, un desafío para nuestra capacidad y nuestro compromiso, y el de ustedes, de honrar las promesas que se hicieron hace 75 años y que renovamos en 2015 con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

19. Los Objetivos deben orientar nuestras acciones para las complejas decisiones que debemos adoptar ahora y en los próximos meses, entre otras cosas en lo referido a la asistencia oficial para el desarrollo.

20. Es por ello que me complace estar con ustedes hoy para hablar sobre la manera en que el PNUD, como parte de la familia de las Naciones Unidas, puede ayudar a los gobiernos y a las sociedades a salvar vidas y a fijar el rumbo hacia el futuro.

Las Naciones Unidas: una respuesta sanitaria, humanitaria y socioeconómica

21. La respuesta de las Naciones Unidas frente a la pandemia de COVID-19 ha sido sólida, integrada y continua:

·  Una respuesta sanitaria integral, coordinada y a gran escala orientada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

·   Un llamamiento mundial realizado en abril por el Secretario General de las Naciones Unidas por la “paz en el hogar”, que se basó en un llamamiento anterior a un alto el fuego mundial y al “fin de tipo de violencia en todas partes”.

·   Un gran esfuerzo para afrontar los devastadores efectos humanitarios de la crisis, coordinado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA).

·   Un marco para brindar apoyo socioeconómico urgente a los países y las sociedades y poner en práctica las recomendaciones del informe Responsabilidad compartida, solidaridad mundial del Secretario General de las Naciones Unidas.

22. El PNUD ha puesto sus capacidades intelectuales y operacionales al servicio del Secretario General y de nuestros organismos homólogos, entre otras cosas mediante lo siguiente:

·   Codirigir, junto con la Oficina de Coordinación del Desarrollo, al equipo interinstitucional de redacción que en cuestión de semanas elaboró el documento marco de las Naciones Unidas para la respuesta socioeconómica inmediata, una labor por la cual queremos agradecer a nuestros organismos homólogos dentro de las Naciones Unidas por su excelente nivel de cooperación y compromiso.

·   A solicitud del Secretario General, y en cooperación con la Oficina de Coordinación del Desarrollo, asumir la función de liderazgo técnico por la aplicación del marco de respuesta socioeconómica para brindar a los coordinadores residentes, a los representantes residentes y a los equipos de las Naciones Unidas en los países apoyo a nivel de la Sede, incluida orientación sobre cómo poner en práctica el marco.

·   Copresidir, con la Oficina de Coordinación del Desarrollo, un equipo de tareas interinstitucional que acompañe y flexibilice la aplicación del marco de las Naciones Unidas a nivel mundial.

23. A nivel de los países, esta labor se coordina a través de 131 equipos especializados de las Naciones Unidas en los países, que trabajan juntos en 162 países bajo la dirección y la coordinación del Coordinador Residente de las Naciones Unidas, una importante manera de poner a prueba la reforma del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

24. Las 117 evaluaciones de los impactos socioeconómicos que el PNUD y sus socios a las Naciones Unidas han elaborado para 83 países y cinco regiones, a menudo en cooperación con la Unión Europea, las instituciones financieras internacionales (IFI) y otros socios, pintan un panorama devastador de los efectos de la crisis. Algunos aspectos merecen particular atención:

  • La curva epidemiológica mundial no se ha aplanado; más bien, se ha acelerado a un ritmo de más de 200.000 casos nuevos por día desde julio. El mundo demoró tres meses en alcanzar el primer millón de casos, en abril, pero desde entonces, los casos nuevos se han multiplicado por 20.
  • Los gobiernos de los países en desarrollo han redirigido cuantiosas sumas de recursos fiscales, que en promedio representan un 4 % del PIB en los países de ingreso mediano y un 2% en los países menos adelantados, y aun así persisten las brechas. Los ingresos fiscales se están reduciendo en un momento en que se necesitan medidas de mitigación como nunca antes.
  • Dos temas recurrentes han cobrado relevancia: ampliar los sistemas de protección social para llegar a los más vulnerables mediante transferencias de efectivo o seguros de desempleo, y fortalecer el apoyo para mitigar la pérdida de empleos, de ingresos y de medios de vida trabajando con las pymes y las cadenas de suministro.
  • Y a medida que las repercusiones de la crisis van quedando más claras, han surgido tres cuestiones fundamentales:

o   Los desafíos en materia de gobernanza, cohesión social, estado de derecho y derechos humanos se están agravando en todo el planeta, y se han registrado protestas sociales en las cinco regiones del mundo.

o   Las medidas de confinamiento han producido un drástico aumento en la violencia de género y en el riesgo de ser víctima de depresión, agresiones y episodios de conducta violenta.

  • Los impactos sanitarios y socioeconómicos sobre las comunidades marginadas han dejado al descubierto la existencia de flagrantes desigualdades. La pandemia ha agravado las exclusiones raciales, étnicas y de clase que ya existían y perjudicado principalmente a los grupos marginados.

25. Con todo, en los planes de respuesta social y económica (SERP) de 75 países también se ven ejemplos de innovación e ingenio en la respuesta a la pandemia, desde las soluciones digitales que se han establecido en Nepal para dar seguimiento a los datos sobre las cuarentenas, pasando por los sistemas de telemedicina rural impulsados por innovadores jóvenes en Libia, hasta los sistemas de pago por adelantado para apoyar a las pymes vulnerables durante el confinamiento en la Argentina.

26. Estas dos últimas iniciativas fueron posibles gracias a la red de laboratorios de aceleración del PNUD, que funcionan dentro de la red de oficinas del PNUD en los países y cuenta con 60 laboratorios que abarcan 78 países.

27. Establecida en 2019 con la cooperación de nuestros inversionistas iniciales (el Ministerio Federal para la Cooperación y el Desarrollo Económicos de Alemania y el Fondo para el Desarrollo de Qatar, junto con las contribuciones del Ministerio de Ambiente y de la Tutela del Territorio y el Mar de Italia), la red de laboratorios del PNUD, diseñada para ser “rápida y curiosa”, asumió el enorme desafío de transformarse en la red de aprendizaje sobre desarrollo sostenible más grande y rápida del mundo.

28. En su primer año de funcionamiento, la red ha sido distinguida con el premio de Apolitical al Equipo Global de Servicio Público del Año, y la publicación MIT Sloan Management Review la ha destacado en el mundo de los negocios como un ejemplo de la manera de aprovechar el poder de las fuentes más amplias y ricas de innovaciones estableciendo una “red de ecosistemas de innovación”.

29. Ahora ampliaremos el alcance de esta red para responder a las solicitudes de nuestros socios. En pocos meses, los servicios de los laboratorios estarán disponibles para un 70% de los países menos adelantados y los países de ingreso bajo, y para más del 70% de los pequeños Estados insulares en desarrollo.

Prepararse, actuar e ir más allá de la recuperación con miras a 2030

30. Los laboratorios son apenas una de las inversiones de #NextGenUNDP para mejorar nuestra manera de pensar, actuar y gestionar.

31. En consonancia con el compromiso de nuestro Plan Estratégico de brindar soluciones integradas de desarrollo, estamos aprovechando nuestras inversiones en enfoques sistémicos dirigidos a enfrentar complejos desafíos para ayudar a los países a prepararse, actuar e ir más allá de la recuperación con miras a 2030 en el contexto de la COVID-19.

32. Nuestra más reciente “oferta del PNUD para la COVID-19” se centra en apoyar a los responsables de la adopción de decisiones en todos los contextos de desarrollo a medida que hacen elecciones y se enfrentan a la complejidad en un contexto de incertidumbre, con énfasis especial en la prestación de apoyo en cuatro esferas específicas clave: gobernanza y poder de acción, protección social, economía verde y disrupción digital

33. Nuestro apoyo, que se ilustra mediante los ejemplos que figuran a continuación, busca ayudar a los gobiernos a abrirse paso en este periodo turbulento de tres maneras:

  • En primer lugar, brindándoles apoyo para que puedan satisfacer sus necesidades más inmediatas y acuciantes, entre otras la de mantener a la continuidad de las operaciones y no interrumpir los servicios;
  • En segundo lugar, definiendo sin demora cuáles son los grupos más vulnerables y los que corren mayor riesgo de quedar atrás mediante opciones de políticas ágiles que minimicen los efectos de la pandemia y las devastadoras pérdidas en materia de desarrollo.
  • En tercer lugar, aprovechando los recursos limitados del PNUD a fin de establecer alianzas con los gobiernos, las empresas y la sociedad civil para diseñar inversiones sistémicas dirigidas a solucionar los problemas subyacentes y fijar el rumbo hacia un desarrollo sostenible de aquí a 2030.

34. Un aspecto fundamental de todos nuestros programas es que toman en cuenta las repercusiones específicas de la COVID-19 sobre las disparidades de género que ya existen, a fin de garantizar que las mujeres participen en igualdad de condiciones en las decisiones cruciales que se están adoptando hoy para avanzar hacia el mundo del mañana.

1. SOBRE LA GOBERNANZA Y EL PODER DE ACCIÓN:

35. Estamos siendo testigos de un experimento nunca antes visto en materia de gobernanza comparativa. La crisis de la COVID-19 no es solamente de tipo sanitario; en muchos países, también se está transformando en una crisis de gobernanza, que ha sacado a la luz las debilidades que ya existían, o las ha agravado, deteriorando aún más la participación pública y la confianza en los sistemas de gobernanza.

36. La pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve la acuciante necesidad de mejorar la gobernanza y la cohesión social. A medida que ayudamos a los países a salir de esta crisis, los desafíos reales estarán relacionados con la existencia de intereses en pugna, la fractura de los contratos sociales, las disparidades en la participación de la población, la mala asignación de los recursos y el carácter disfuncional y deficiente de los mecanismos de gobernanza, incluidos los sistemas de justicia. En muchos países ya puede verse la frustración de la población con la respuesta de los gobiernos.

37. El PNUD está analizando opciones para que los países puedan establecer contratos sociales nuevos y más inclusivos a fin de ampliar el espacio cívico, restaurar la confianza y cerrar la brecha entre las personas y las instituciones que las representan para salvaguardar el progreso hacia la consecución de la Agenda 2030.

Ejemplos

-  Tras las declaraciones de emergencia, ayudamos al Brasil y a las Maldivas a valerse de soluciones digitales para mantener sus parlamentos abiertos en modalidad virtual. En el Pakistán, el PNUD y la Corte Suprema de Peshawar están estableciendo 14 tribunales virtuales para garantizar la tramitación oportuna de las causas civiles y penales.

-  Trabajamos con el gobierno de Santo Domingo en la República Dominicana para establecer una plataforma dirigida a fortalecer la confianza entre los ciudadanos y los gobiernos locales.

-  Ayudamos al gobierno local en Etiopía a responder a la pandemia y a establecer mecanismos para la gestión de reclamos a fin atender las necesidades de la población; en Ucrania, promovimos el acceso a información confiable sobre la pandemia en cooperación con el Instituto Nacional de Derechos Humanos, e hicimos lo mismo en Bangladesh mediante una campaña digital impulsada por los jóvenes en las redes sociales.

En Jordania, reforzamos las funciones básicas de gobernanza nacional y local para gestionar la crisis y garantizar la provisión de servicios brindando información sobre datos y apoyo digital, estableciendo una red de gobiernos locales y apoyando una iniciativa de policía de proximidad para mantener el distanciamiento seguro.

2. SOBRE LA PROTECCIÓN SOCIAL:

38. La protección social es un ámbito en el que el PNUD está aumentando su apoyo a los países para que puedan adoptar medidas que no tienen precedentes. Sin ellas, millones de personas serán incapaces de llevar comida a la mesa en los próximos meses.

39. Según una nueva investigación publicada en julio por el PNUD en colaboración con nuestros socios en el King’s College London, la introducción inmediata de un ingreso básico temporal destinado a las personas más pobres del mundo podría desacelerar el actual aumento de casos de COVID-19 al permitir que casi 3.000 millones de personas se queden en casa durante la pandemia. El informe, titulado Ingreso Básico Temporal: Proteger a las Personas Pobres y Vulnerables en los Países en Desarrollo, señala que un 12% del total de la respuesta financiera a la COVID-19 prevista para 2020 podría brindar un ingreso básico garantizado durante seis meses a las 2.700 millones de personas que viven por debajo o apenas por encima del umbral de pobreza en 132 países en desarrollo.

40. El informe concluye que la medida es viable y urgente, ya que la pandemia está avanzando a un ritmo que supera los 1,6 millones de casos nuevos por semana.

41. También es viable desde el punto de vista financiero: el costo de pagar un ingreso básico temporal durante seis meses equivaldría a una tercera parte del monto que los países en desarrollo deben pagar por concepto de deuda externa este año.

42. Algunos países ya han puesto en marcha algunas iniciativas de manera rápida y a escala.

43. Togo necesitó apenas 10 días para registrar al 35% de su población adulta y transferir asistencia en efectivo a un 15%, la mayoría de ellos mujeres. Con la asistencia del PNUD, Namibia ha elaborado una propuesta para la entrega de subvenciones de ingresos básicos, y actualmente está definiendo la puesta en marcha de la iniciativa.

44. Además del ingreso básico temporal, el PNUD ha priorizado los sistemas de protección social que tengan en cuenta el género y la recuperación económica de las mujeres en más de 41 países, entre otras cosas mediante transferencias en efectivo e iniciativas para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas encabezadas por mujeres.

45. Destaco esta idea no porque en el PNUD creamos que se trata de la panacea, ya que establecer sistemas idóneos de protección social exigirá un conjunto de soluciones que van desde ampliar la cobertura sanitaria universal hasta reformar por completo las normas sociales en materia de género. Pero introducir un ingreso básico temporal, y hacerlo a escala, es el tipo de mentalidad nueva que se necesita hoy, en consonancia con nuestro compromiso de ayudar a los países a luchar contra la pobreza y la desigualdad.

Ejemplos:

-  En Nepal, el PNUD, en cooperación con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), está apoyando a las trabajadoras informales, a los migrantes y a las cooperativas de mujeres mediante transferencias en efectivo, ayuda para la subsistencia y programas para la adquisición de nuevas competencias.

-  En Djibouti, el PNUD está ayudando al gobierno a diseñar un marco simplificado de recuperación promoviendo actividades de subsistencia que satisfagan las necesidades que ha planteado la COVID-19, por ejemplo, mediante la entrega de kits de emergencia o ayudas en efectivo.

-  En Honduras, el PNUD está ayudando al gobierno a poner en marcha un programa de transferencia de cupones de emergencia destinados a 500.000 personas vulnerables mediante un proceso transparente e inclusivo.

-  En Malasia, el PNUD está evaluando la eficacia de las medidas de protección social existentes y poniendo a prueba distintas soluciones de comercio electrónico y de asistencia en efectivo.

-  En la India, el PNUD está ayudando a los gobiernos a nivel estatal a ampliar sus programas de protección social promoviendo los vínculos entre los colectivos de agricultores y artesanos y los mercados y fomentando la participación de las asociaciones del sector privado y las microempresas y las pequeñas y medianas empresas para ofrecer más oportunidades de empleo a las mujeres y los jóvenes vulnerables.

3. SOBRE LA ECONOMÍA VERDE

46. Para el PNUD, la manera en que los paquetes de estímulo para responder a la COVID-19 se diseñen y pongan en marcha tiene una importancia crucial.

47. Por ejemplo, los países del G20 adoptarán nuevas políticas, o modificarán las existentes, para destinar más de US$ 312.000 millones a distintos tipos de energía. Más de la mitad de esa suma se destinará a apoyar de manera incondicional los combustibles fósiles, en particular el petróleo y el gas[2]. La energía limpia representa apenas un 39%[3]. Lejos de ayudar a los países a dejar atrás la era de los combustibles fósiles, esta decisión podría precipitarlos hacia un conflicto con la naturaleza.

48. Pero existe una manera diferente de hacer las cosas que restituye la dimensión ecológica a la ecuación económica, y las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) de los países podrían brindar el marco para hacer esto posible.

49. Mediante la Promesa Climática, el PNUD está ayudando a 114 países para mejorar sus CDN y armonizarlas con las iniciativas de recuperación frente a la COVID-19 que tienen en cuenta la dimensión ecológica.

50. Si bien la pandemia afectará la ejecución de las actividades de la Promesa Climática en la mayoría de los países y exigirá diferir o ajustar alrededor del 50 % de ellas, los gobiernos siguen demostrando un fuerte compromiso hacia el Acuerdo de París, como lo prueba el hecho de que más del 60% de los países no han renunciado al objetivo de presentar sus CDN mejoradas hacia finales de 2020, y el resto a principios de 2021.

51. Alrededor del 50 % de los países que participan en la Promesa Climática también se han trazado el objetivo de aumentar sus objetivos de mitigación, y otro 45 % aún no lo ha definido, lo que ofrece una oportunidad de ayudarlos a mejorar sus ambiciones

52. El PNUD está llevando adelante su Promesa Climática en estrecha cooperación con sus socios estratégicos clave como contribución hacia la asociación CDN, incluida la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el UNICEF, la OIT, ONU-Mujeres, ONU-Hábitat y el Banco Mundial. Por ejemplo, estamos trabajando con el PNUMA para brindar apoyo conjunto a los países para que mejoren sus metas climáticas haciendo un uso más eficiente de los recursos y promoviendo la circularidad de sus economías nacionales. El PNUD también está integrando la igualdad de género en sus iniciativas relacionadas con la economía verde.

53. El PNUD y el Banco Europeo de Inversiones acordaron trabajar juntos en materia de asistencia técnica, productos financieros y otros instrumentos de financiación combinada en torno a la adaptación a los efectos del cambio climático, los empleos verdes y la transición para dejar atrás las industrias con una elevada huella de carbono.

54. El PNUD también está promoviendo una gama prospectiva de opciones de políticas para someter a la consideración de los Estados miembros mediante la iniciativa de financiación para el desarrollo “Recuperarse mejor”, facilitada por el PNUD y copresidida por la Unión Europea los gobiernos del Reino Unido, Fiji y Rwanda.

Ejemplos:

-  En Costa Rica, el PNUD está ayudando a integrar las condiciones económicas que ha planteado la pandemia de COVID-19 en el plan nacional de descarbonización, a fin de mejorar la CDN del país y definir de qué manera puede potenciar su recuperación económica.

-  En Ghana, y en el contexto de la recuperación ecológica, el PNUD está promoviendo la participación del sector privado mediante un ambicioso programa nacional de energías renovables.

-  El PNUD está patrocinando estudios en el Líbano y en Iraq sobre los beneficios colaterales de tipo social, económico y ambiental de mejorar el nivel de ambición de las CDN, con especial hincapié en la creación de empleos verdes, la reducción de la pobreza y la igualdad de género.

-  En Nigeria, el gobierno está estableciendo vínculos con las empresarias, los jóvenes y el sector privado a través de mesas redondas comerciales para comunicarles distintas oportunidades, a la vez que evalúa su plan de recuperación frente a la COVID-19.

La Alianza de Acción para una Economía Verde con el PNUMA, la OIT, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y el Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR) está apoyando a 20 países para que inicien su transición hacia una economía verde, con especial hincapié en lograr la armonización con las CDN.

4. SOBRE LA DISRUPCIÓN DIGITAL

55. Se calcula que 3.600 millones de personas, en su mayoría en los países en desarrollo, carecen de acceso confiable a Internet. Un total de 1.700 millones de personas, más de la mitad de ellas mujeres, se encuentran en situación de exclusión financiera de la economía digital. 

56. A medida que el mundo ha recurrido a las soluciones digitales para luchar contra la pandemia, sus desventajas han quedado plenamente manifiestas.

57. En meses recientes, y en consonancia con nuestra oferta, el PNUD ha redoblado sus esfuerzos para cerrar la brecha digital, a la vez que ha brindado apoyo a las redes locales de innovación para crear sistemas digitales sólidos que dependan en menor medida de la tecnología y los recursos de los países desarrollados. Estamos efectuando un seguimiento de más de 190 ejemplos de estas respuestas digitales en nuestros programas.

58. La digitalización de los sistemas financieros ha sido particularmente importante durante la pandemia. El Equipo de Tareas del Secretario General sobre la Financiación Digital de los ODS, que yo copresidí junto a María Ramos, publicó su informe final el 26 de agosto. En el informe se mencionan cinco oportunidades clave de usar financiación digital como fundamento esencial del desarrollo sostenible y herramienta para empoderar a los inversores, los contribuyentes y los empresarios y lograr que los ciudadanos, los reales propietarios de los recursos financieros del mundo, asuman el control de la financiación para garantizar que satisfaga sus necesidades actuales y futuras.

Ejemplos:

-  Brindamos apoyo a los gobiernos de Azerbaiyán, el Senegal, Uganda y el Sudán con equipos informáticos, instalaciones para videoconferencias y cursos de capacitación para ayudarlos a atender en línea las necesidades de sus ciudadanos. 

-  En Malawi, desarrollamos un sistema de pagos electrónicos usando la base de datos de la Administración Nacional de Registros para autenticar las transferencias en efectivo por la COVID-19 y otras funciones; en Bangladesh, el equipo A2i contó con el apoyo del PNUD para entrenar a más de 4.000 doctores en la provisión de servicios de telemedicina mediante una línea directa nacional que ha atendido a más de 350.000 pacientes.

-  Trabajamos con las principales empresas de comercio electrónico de Uganda y Namibia para establecer vínculos entre más de 2.000 vendedores informales de productos y sus clientes, y brindamos cursos de capacitación sobre habilidades digitales en línea a pymes de toda América Latina y el Caribe.

-  En Granada, el PNUD está trabajando con el Banco de Desarrollo del Caribe para ampliar la educación en línea.

-  En la República Kirguisa, nos asociamos con abogados que brindan asistencia letrada gratuita y con empresas tecnológicas para brindar asesoramiento jurídico gratuito en línea y apoyar a los sobrevivientes de actos de violencia sexual y violencia de género durante la cuarentena.              

-  Nuestro laboratorio Youth Co:Lab en la región de Asia y el Pacífico diseñó un chatbot en línea para compartir recursos confiables sobre la COVID-19 con sus más de 200.000 seguidores en las redes sociales.

Alianzas estratéginas con los organismos homólogos de las Naciones Unidas

59. Como queda claro a partir de los ejemplos mencionados, hemos estado centrados en aprovechar nuestra estrecha asociación con los organismos homólogos de las Naciones Unidas para dar una respuesta conjunta, combinando nuestros activos y nuestros conocimientos a nivel de los países. Para reforzar dichas asociaciones a nivel mundial, hemos establecido una serie de marcos de asociación con las Naciones Unidas, cuyo objetivo es brindar orientación estratégica adicional y un mayor ímpetu para fortalecer las iniciativas de cooperación en respuesta a la COVID-19 y más allá:

-        El PNUD y el UNICEF han unido fuerzas en apoyo de la respuesta socioeconómica con una visión a más largo plazo de conformidad con un nuevo Marco Ampliado de Colaboración para la COVID-19.

-        El PNUD y la OIT han elaborado un nuevo Marco de Acción que tiene por objeto brindar orientación estratégica a la asociación cada vez más estrecha entre nuestras organizaciones en el contexto de la crisis actual y fijar el rumbo para avanzar hacia una recuperación rápida, sostenible e inclusiva.

-        El PNUD y el PNUMA han acordado una serie de entregables estratégicos en respuesta a la COVID-19 en lo referido a tres esferas temáticas interrelacionadas: La Promesa Climática; la Promesa por la Naturaleza y la Promesa por la Economía Verde.

-        El PNUD y la FAO han definido esferas de trabajo conjuntas diseñadas para ayudar a los países en sus iniciativas de respuesta y recuperación frente a la pandemia y a responder a la crisis doble que plantean la naturaleza y el clima, erradicar la pobreza y fortalecer los sistemas alimentarios y de productos básicos sostenibles.

-        El PNUD y ONU-Hábitat han priorizado cinco esferas de acción para los siguientes dos años a fin de ayudar a los gobiernos nacionales, locales y regionales en sus esfuerzos de recuperación.

Financiación de la respuesta del PNUD a la COVID-19

60. Entre marzo y julio de este año, y usando recursos ordinarios y de otros tipos, el PNUD reasignó US$ 30 millones mediante nuestro Fondo de Respuesta Rápida, y brindó a 130 países y a 110 Oficinas en los Países acceso a los fondos necesarios para iniciar sin demora las tareas de preparación, respuesta y recuperación frente a la COVID-19; 45 de estos países estaban en situación de crisis o fragilidad.

61. Al aprovechar la estructura mundial de adquisiciones y contrataciones del PNUD, a la fecha se han tramitado órdenes de compra por más de US$ 112 millones para un total de 136 unidades de negocios de todo el mundo, incluidas oficinas en los países y centros regionales.

62. Además, 90 oficinas del PNUD en los países reasignaron rápidamente sus recursos ordinarios y de otros tipos para hacer frente a la pandemia.

63. El PNUD apoyó la reprogramación de las donaciones en curso del Fondo Mundial por US$ 12,5 millones en 14 países y la aprobación de financiación nueva por US$ 25,6 millones para 9 países, en tanto que US$ 37,5 millones para 6 países están a la espera de una decisión. El PNUD está trabajando en estrecha cooperación con el Fondo Mundial en los contextos de crisis y fragilidad, donde los impactos socioeconómicos de la pandemia han sido sumamente graves.

64. El programa de los Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) asignó 1 millón de dólares de su Fondo Especial de Contribuciones Voluntarias para posibilitar el despliegue inmediato de 74 voluntarios nacionales con financiación completa a las oficinas de los Coordinadores Residentes, a la OMS, a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de la Asistencia Humanitaria al Afganistán (ONUCAH) y al PNUD con el fin de apoyar las funciones de salud pública, la coordinación de las Naciones Unidas y la gestión de la información.

65. El Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC) ha promovido la implementación de soluciones de pagos digitales acelerados para gobiernos y financiado varias innovaciones, como chatbots y aplicaciones para el seguimiento de contactos, en más de 20 países; asimismo, ha ayudado a las pequeñas empresas a transformarse para poder seguir funcionando y a encontrar distintas soluciones tecnológicas y adaptar su escala para enfrentar la crisis. El FNUDC y el PNUD trabajaron con Suiza, el Reino Unido y otros Estados miembros y socios para lanzar un llamamiento mundial a la acción para mantener el flujo de remesas y reducir el costo de las transferencias.

Ejemplos:

-    En Etiopía, el PNUD reasignó US$ 6,8 millones para la respuesta a la COVID-19, lo que garantizó que las funciones esenciales del gobierno no se vieran interrumpidas.

-    En el Níger, el PNUD usó US$ 2,5 millones en recursos ordinarios para acceder a US$ 2,5 millones adicionales y promover soluciones de gobernanza digital, la participación de la comunidad y la recuperación posterior a la COVID-19.

-    En la Argentina, el PNUD reasignó US$ 9,6 millones de los recursos gubernamentales de participación en los gastos para fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario en la provincia de Buenos Aires mediante la compra de kits de exámenes de COVID-19, respiradores y equipo de protección personal para el personal de salud.

-    En el Sudán, y con la venia del Fondo Mundial, el PNUD reasignó US$ 1,6 millones para apoyar al sistema sanitario en su respuesta a la COVID-19.

-    En Afganistán, el PNUD reasignó US$ 7.905.443 y generó US$ 14.322.599 en financiación nueva para brindar capacidad e insumos para la respuesta a la COVID-19.

-    En el Yemen, el PNUD y el Banco Mundial reasignaron US$ 31 millones del Proyecto de Emergencia de Respuesta a Crisis en el Yemen, financiado por el Banco Mundial, para incorporar sistemáticamente las respuestas a la COVID-19 en las actividades de los proyectos y promover transferencias no condicionadas de efectivo a las mujeres vulnerables y transferencias de efectivo en condiciones favorables para apoyar a los sectores de la agricultura, la ganadería y la pesca.

-    En Uzbekistán, el PNUD reasignó unos US$ 0,8 millones de los proyectos en curso para armonizar mejor su labor con las prioridades del gobierno en lo referido a la respuesta a la COVID-19.

66. La Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur (UNOSSC) ha provisto unos US$ 5 millones, y se están tramitando de manera acelerada más asignaciones del Fondo de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur y el Fondo de Asociación para el Desarrollo entre la India y las Naciones Unidas, para apoyar los esfuerzos de respuesta a la pandemia de los países en desarrollo, entre otras cosas mediante el Fondo de la India, el Brasil y Sudáfrica.

67. La Oficina de los Fondos Fiduciarios de Asociados Múltiples, auspiciada por el PNUD, está gestionado una creciente cartera de instrumentos financieros conjuntos de las Naciones Unidas para apoyar la respuesta integrada sobre el terreno de la Organización a la COVID-19, incluidos los siguientes: el Fondo Conjunto de los ODS; el Fondo del Secretario General de Naciones Unidas para la Consolidación de la Paz; el Fondo de las Naciones Unidas para la Discapacidad; la Iniciativa Spotlight, y el Fondo Fiduciario de Asociados Múltiples para la respuesta y la recuperación en relación con la COVID-19 creado por el Secretario General, mediante los cuales el PNUD recibió US$ 7,4 millones para apoyar de forma programática la respuesta de las Naciones Unidas en 24 países prioritarios. En cada una de estas iniciativas interinstitucionales emblemáticas, el PNUD es un socio de importancia junto con nuestros organismos homólogos de las Naciones Unidas.

68. Tras la asignación de US$ 30 millones a través del Mecanismo de Respuesta Rápida del PNUD y la movilización hasta la fecha de unos US$ 450 millones de financiación reprogramada y nueva, también presenté el Mecanismo Rápido de Financiación del PNUD en julio.

69. A través de este mecanismo, se harán disponibles US$100 millones para ayudar a las Oficinas en los Países a aprovechar las asociaciones estratégicas y respaldar los esfuerzos nacionales de recuperación como parte del apoyo de las Naciones Unidas para fomentar la recuperación socioeconómica. Todas las propuestas que se presenten ante el Mecanismo Rápido de Financiación deberán incluir intervenciones específicas centradas en la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

70. En cooperación con la UE, con el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DESA), con la Oficina de Coordinación del Desarrollo y con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el PNUD está liderando la prestación de apoyo técnico a 52 países para que diseñen y apliquen Marcos Nacionales Integrados de Financiación a fin de garantizar que la financiación para el desarrollo esté armonizada con el desarrollo sostenible.

71. Al mismo tiempo, el PNUD está trabajando para potenciar la participación del sector privado.

72. En asociación con el FNUDC, estamos trabajando para ofrecer inyecciones inmediatas de efectivo a las mipymes a través de donaciones o préstamos concedidos en condiciones favorables que pueden tramitarse a nivel nacional mediante la vasta red de oficinas del PNUD en los países. El FNUDC también lanzó una encuesta dirigida a las pymes en la totalidad de los 47 países menos adelantados para recabar datos sobre las repercusiones de la COVID-19 sobre sus negocios y sus necesidades financieras, así como sobre cuán adecuadas y pertinentes son las medidas nacionales e internacionales adoptadas.

73. Lo hacemos centrándonos claramente en la calidad y la gestión de los riesgos. Por ejemplo, el Sello de Igualdad de Género de PNUD para las organizaciones públicas y privadas ha promovido la creación de 16 programas nacionales de certificación, que desde 2009 han distinguido a 600 empresas de todo tipo tan solo en América Latina.

74. Adoptamos estas medidas en un momento en que la importancia de maximizar el impacto de cada dólar nunca había estado tan clara. Ese también es uno de los principales motivos para la mayor cooperación del PNUD con las instituciones financieras internacionales de 106 países. A nivel de cada país, el PNUD está trabajando con instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial, el FMI y el Banco Africano de Desarrollo en las evaluaciones socioeconómicas y los planes de recuperación de 70 países para ayudar a canalizar la financiación hacia donde más se necesite. El PNUD está aplicando la nueva metodología de Evaluación de las Necesidades de Recuperación frente a la COVID-19 en cooperación con el Banco Mundial y la UE en Cabo Verde, el Ecuador, Haití, Mozambique y El Salvador.

75. El PNUD también está ayudando a los gobiernos a invertir más de US$ 90 millones en financiación otorgada por las IFI para fortalecer los sistemas sanitarios y la protección social y apoyar los esfuerzos de recuperación económica.

Ejemplos:

-  En el Camerún, el PNUD está ayudando al gobierno a fortalecer sus sistemas sanitarios y su respuesta mediante financiación otorgada por el Banco Islámico de Desarrollo y el Banco Mundial.

-  En Kazajistán, el PNUD y el Banco Asiático de Desarrollo han establecido un Fondo de Solidaridad para la COVID-19 para brindar alivio inmediato a las pymes, capacitación a los trabajadores que perdieron su empleo y ayuda al gobierno para fortalecer los sistemas de gestión de los desechos médicos en los hospitales. 

-  En Timor-Leste, el PNUD está gestionando la financiación otorgada por el Banco Asiático de Desarrollo con el apoyo del Japón para ayudar al gobierno a mitigar la inseguridad alimentaria en las zonas más vulnerables con alimentos producidos por los agricultores locales.

-  En el Paraguay, el PNUD y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) unieron fuerzas en una campaña nacional para crear conciencia sobre la COVID-19 y luchar contra la desinformación.

-  En África subsahariana, el PNUD está ayudando a 11 gobiernos a elaborar propuestas para que el Banco Árabe para el Desarrollo Económico de África para brindar socorro, promover la recuperación y fomentar el desarrollo del sector privado en respuesta a la COVID-19.

La labor del PNUD en pro de la eficacia, la eficiencia y la transparencia en 2019

76. La crisis de la COVID-19 llegó en un momento en que el PNUD ya estaba promoviendo la eficacia, la eficiencia y la transparencia organizacional como parte de los compromisos que asumió en el marco de #NextGenUNDP. Ese ímpetu nos ha ayudado a reaccionar con rapidez a las necesidades que ha planteado la crisis. Eso son buenas noticias. Sin embargo, a medida que la crisis avance, aumentarán los riesgos de que se produzcan demoras en la ejecución de nuestro programa ordinario, lo que tendrá consecuencias para los países beneficiarios y afectará la capacidad del PNUD de alcanzar los resultados planificados para 2020, una situación de la que estamos haciendo un riguroso seguimiento.

77. En 2019, el PNUD logró equilibrar su presupuesto institucional por tercer año consecutivo.

78. Hemos continuado invirtiendo para lograr que el modelo operacional de la organización esté más conectado y sea más rentable y ágil, para lo que hemos racionalizado más de 150 procesos operacionales. Estas mejoras permitieron liberar personal para destinarlo a las labores de programación, lo que posibilitó la realización de nuevas inversiones. La crisis de la COVID-19 permitió al PNUD ahorrar unos US$ 61 millones en viajes no realizados en 2020, y con eso pudimos redirigir fondos hacia nuestra respuesta a la pandemia. También estamos diseñando una estrategia para los bienes inmuebles a fin de reducir los costos de nuestra sede.

79. La mejora en la productividad queda clara en el hecho de que 91 centavos de cada dólar se destinan a programas y servicios para alcanzar resultados de desarrollo, frente a 88 centavos en 2017.

80. La transparencia y la rendición de cuentas por los resultados y las repercusiones continúan siendo prioridades principales del PNUD, como lo prueba el hecho de que, según el índice de transparencia de la ayuda, somos la organización más transparente de las Naciones Unidas y la tercera organización de desarrollo más transparente del mundo[4]. Este compromiso con la transparencia también se refleja en nuestra respuesta frente a la COVID-19: reservamos un espacio específico para el tema en el Portal de Transparencia del PNUD, diseñamos nuevos indicadores en cooperación con la Oficina de Coordinación del Desarrollo para los equipos de las Naciones Unidas en los países, que permiten a nuestros socios ver de qué manera el PNUD canaliza los recursos para enfrentar la pandemia, y presentamos un nuevo boletín trimestral sobre la COVID-19.

81. En 2019, la Oficina de Auditoría e Investigación nos otorgó la calificación de “parcialmente satisfactorio con algunas mejoras necesarias” en lo referido a la gobernanza, la gestión de los riesgos y los controles. Extraer enseñanzas de esta calificación y actuar en consecuencia sigue siendo esencial, y ya se están adoptando medidas para hacerlo.

82. Cabe destacar que las conclusiones preliminares de una auditoría realizada por la Oficina de Auditoría e Investigación con respecto a los controles del PNUD para la gestión de los recursos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) sugieren que es necesario introducir medidas para fortalecer la supervisión de los proyectos implementados a nivel nacional. El PNUD está redoblando sus esfuerzos para detectar y resolver deficiencias en proyectos específicos donde se hayan constatado problemas, a la vez que está invirtiendo en soluciones operacionales y de gestión de riesgos más efectivas y orientadas a los sistemas. Además, estamos evaluando maneras de mejorar la supervisión a nivel de las oficinas en los países para que los resultados y los impactos puedan lograrse con el nivel de diligencia que los donantes esperan cuando confían recursos al PNUD. Para quienes deseen más información sobre estas cuestiones, estamos organizando una sesión informativa para los Miembros de la Junta más adelante este mes.

83. El informe de la Oficina de Auditoría e Investigación también incluye diez recomendaciones pendientes desde hace mucho tiempo. Me complace informarles que gracias a un exhaustivo esfuerzo, el PNUD ha aplicado la totalidad de estas recomendaciones. De cara al futuro, nuestros esfuerzos para agrupar los servicios de Finanzas, de Adquisiciones y Contrataciones y de Recursos Humanos que se brindan a nivel nacional mediante una red de capacidades mundiales de servicios compartidos brindará soluciones rentables, mejorará la gobernanza y los controles y aumentará la escala de nuestra eficiencia. Estimamos que nuestras inversiones en las iniciativas de agrupación permitirían responder a un 64 % de las recomendaciones recurrentes de la auditoría. Las labores en curso con respecto a la estrategia digital del PNUD también ayudarán a mejorar el puntaje de auditoría.

84. La conducta ética sigue siendo una esfera prioritaria dentro del PNUD. La Oficina de Ética desempeña un papel fundamental en este sentido. El PNUD ha abordado con éxito las dos recomendaciones señaladas por la Oficina de Ética en 2019. Deseo hacer especial hincapié en el papel de la Oficina de Ética en lo referido a prevenir el acoso, la explotación y el abuso sexuales y proteger a los denunciantes de irregularidades, y felicitarla por su labor.

85. Las evaluaciones, como la evaluación de los países de ingresos medianos que se presentó esta semana, son fundamentales para fortalecer la capacidad del PNUD de aprender y evolucionar. La evaluación de este grupo de países pone de relieve el carácter heterogéneo de nuestras intervenciones en 84 programas del PNUD en países de ingresos medianos alrededor del mundo, que entre 2015 y 2019 representaron un 42 % de nuestra cartera. Reconoce el apoyo del PNUD en materia institucional y de políticas para promover enfoques económicos, sociales y ambientales integrados y congruentes con la Agenda 2030, y destaca su capacidad de adaptar su labor para intervenir en nuevas esferas temáticas, entre ellas, la gestión de los recursos naturales, la financiación para el desarrollo y la participación del sector privado. La evaluación nos invita a ir “más allá de los ingresos” al asignar los recursos ordinarios y equilibrar el liderazgo intelectual con acciones programáticas, a la vez que aprovechamos y consolidamos nuestra labor en materia de gobernanza y medio ambiente. Acogemos con beneplácito las recomendaciones de la evaluación para mejorar el valor de nuestra oferta y brindar apoyo a los países de ingresos medianos.


Acelerar los resultados como parte de la reforma del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo

86. La eficacia de la respuesta del PNUD a la pandemia, que se ha transformado en un aspecto fundamental del cumplimiento de nuestro Plan Estratégico, se vio potenciada por nuestras inversiones en las reformas del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo (SNUD).

87. El PNUD duplicó sus contribuciones de participación en la financiación para 2019 y 2020.

88. El recientemente publicado informe de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas reconoce que la reforma del SNUD era un proceso sumamente complejo para el PNUD que, habida cuenta de las cuestiones de tipo jurídico, financiero y de recursos humanos implicadas, afectaba a nuestra institución de forma desproporcionada.

89. El informe llega a la conclusión de que las labores de planificación del PNUD, sus prácticas de gestión de los riesgos y sus iniciativas dirigidas a aplicar la reforma han sido eficaces y coordinadas, pese al avance dinámico y a menudo incierto de la reforma. Por ejemplo, la Junta:

·   Examinó la situación de la ejecución de la desvinculación, y concluyó que las medidas administrativas se habían finalizado en un 97,8 % como promedio.

·   Reconoció que el PNUD adoptó medidas clave para cumplir los compromisos Pacto de Financiación, así como los logros alcanzados en materia de financiación mancomunada. En 2019, un 10,8 % de la financiación complementaria provino de fondos interinstitucionales, lo que excedió la meta de 10 % que se establece en el Pacto de Financiación.

·   Señaló que el PNUD ha demostrado su compromiso hacia el Marco de Gestión y Rendición de Cuentas, y destaca los esfuerzos del PNUD de recabar información sobre la aplicación del Marco y, en consulta con los Coordinadores Residentes, sobre las contribuciones del PNUD hacia la consecución de resultados conjuntos a nivel de país.

·   Reconoció que el PNUD adoptó importantes medidas preparatorias para contribuir activamente hacia la instauración de un proceso mejorado de análisis, planificación y preparación de informes aplicable a todo el sistema.

·   Destacó los mensajes enérgicos y claros del Administrador al personal del PNUD y a la Junta Ejecutiva a lo largo del entero proceso.

·   Señaló que el PNUD estableció mecanismos internos de orientación, procesos y canales de comunicación para gestionar la recaudación de gravámenes y su transferencia, aunque también expresó su preocupación de que los costos administrativos son demasiado altos frente a los ingresos por cargos. El PNUD sostiene que algunos de estos desafíos de ejecución podrían reducirse a medida que las oficinas en los países y los socios de financiación se familiaricen más con el gravamen y el proceso de cobro.

90. En conclusión, el Informe de la Junta de Auditores:

·   Destacó el sólido compromiso del PNUD y su participación en todos los flujos de trabajo interinstitucionales relacionados con la reforma del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

·   Sostuvo que el PNUD gestionó con eficacia sus contribuciones al proceso de reforma y logró coordinar las actividades de toda la organización gracias al sólido liderazgo del Administrador y del personal directivo superior.

91. El PNUD acoge con agrado las conclusiones de la Junta y manifiesta estar de acuerdo con sus recomendaciones en los ámbitos en que es necesario seguir mejorando, que son congruentes con los resultados de las encuestas institucionales realizadas en nuestras oficinas en los países y con nuestros socios externos.

Los desafíos de la reforma persisten

92. Con todo, también estamos conscientes de que los desafíos de la reforma persisten. Por ejemplo:

  • Nuestras interacciones con los gobiernos anfitriones se ha visto deterioradas en algunos países donde la función de coordinación se interpreta como una función de “control”. Para que el PNUD pueda llevar adelante sus programas, es fundamental que tenga acceso directo y sin restricciones a los socios clave en sus ámbitos de competencia, a la vez que coordina estrechamente su labor con el Coordinador Residente y sus oficinas. Al mismo tiempo, sabemos que nuestros propios representantes todavía están adaptándose a una “nueva forma de trabajar”, que incluye una nueva división de las tareas. A través de nuestra Oficina Regional y de encuestas internas, seguimos de cerca la manera en que se ejercen las nuevas funciones, y en coordinación con la Oficina de Coordinación del Desarrollo, trabajamos para resolver los problemas que surgen.
  • No todos los países parecen entender al mismo grado ni de la misma manera el Marco de Gestión y Rendición de Cuentas. También debemos mejorar nuestra aplicación del principio de rendición de cuentas mutua por los resultados alcanzados, que brinda una herramienta eficaz para que las instituciones y los Coordinadores Residentes se rindan cuentas unos a otros por los resultados conjuntos a fin de promover las estrategias y los planes nacionales de desarrollo.
  • Como sistema, debemos hacer más para reducir la bifurcación de incentivos financieros, que impide atender con eficacia la vinculación entre las actividades humanitarias, de desarrollo y en favor de la paz, lo que incluye trabajar de manera más complementaria e integrada a nivel de los países.
El deber de diligencia del PNUD
 
93. El informe de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas llega en un momento crucial. Demuestra que estamos pasando del proceso de reforma a ver los resultados de la reforma.

94. Y me complace señalar que nunca había visto a equipos de Naciones Unidas con el nivel de innovación y dedicación que puede verse hoy, trabajando más estrechamente que nunca entre sí y con nuestros socios.

95. Pese a que muchas de nuestras oficinas alrededor del mundo están cerradas, nuestros equipos de las Naciones Unidas está trabajando con empeño. Han permanecido con nosotros y cumplido su labor.

96. Por eso, su seguridad, su salud y su bienestar están entre las máximas prioridades de nuestra respuesta a la COVID-19.

97. El teletrabajo ha sido una opción eficaz para la mayoría de las oficinas, y los equipos están alcanzando altos niveles de productividad y desempeño.

98. Hemos lanzado una segunda ronda de los programas de aprendizaje de la transformación digital para todo el personal. Más de 2.000 colegas ya se han beneficiado de la primera ronda. 

99. Con todo, las nuevas formas de trabajar, la mayor carga laboral y la necesidad de equilibrar las responsabilidades de trabajo con otros aspectos de la vida tienen repercusiones sobre el personal. En ese sentido, estamos haciendo especial hincapié en nuestro deber de diligencia y fortaleciendo las instalaciones de la “primera línea de defensa” sobre el terreno mediante una estrecha cooperación con otros organismos.

100. Los cierres de fronteras y las restricciones sobre los viajes continúan planteando desafíos, y apreciamos en sumo grado la cooperación de los gobiernos nacionales en la cuestión crítica de las evacuaciones médicas.

101. La puesta en marcha de la estrategia Personal para 2030 continúa avanzando conforme a lo previsto. Ahora el PNUD está pagando estipendios a los internos; hemos aprobado un programa para principiantes dirigido a los graduados talentosos de los países donde se ejecutan programas; estamos ultimando una nueva política en materia de becas, y hemos establecido un mecanismo de financiación para cubrir las necesidades especiales de nuestros colegas con discapacidades.

102. Se ha aprobado un nuevo marco de desarrollo profesional y una política de movilidad, y se está trabajando para renovar la manera en que el PNUD atrae, evalúa y selecciona funcionarios para las tareas.

103. Durante el período de confinamiento se ha registrado una importante disminución en las denuncias internas de acoso sexual, pero se ha producido un preocupante aumento en los casos de violencia doméstica a nivel mundial. Estamos siguiendo la situación muy de cerca y brindando ayuda a nuestro personal cuando se necesita.

104. En lo referido a la explotación y los abusos sexuales, las medidas de confinamiento implican que tampoco hemos podido llegar a las comunidades como solíamos hacerlo. Pero no renunciaremos a nuestra misión, y por eso estamos trabajando estrechamente con los puntos focales en materia de explotación y abusos sexuales en nuestras Oficinas en los Países para brindar apoyo y capacitación y crear conciencia entre nuestros socios en la ejecución.

105. Se trata de un aspecto fundamental de nuestra obligación de no causar daño, al igual que nuestra responsabilidad de erradicar el racismo y la discriminación en todas sus formas, tanto mediante nuestros programas de desarrollo como dentro de nuestra institución.

106. En consonancia con el llamamiento del Secretario General, he iniciado un periodo de tres meses para el diálogo y la reflexión, que comenzará con una reunión general sobre el racismo y la discriminación para escuchar y aprender sobre lo que el PNUD puede hacer, dejar de hacer o mejorar para estar a la altura de nuestro compromiso de promover la igualdad, la justicia y la inclusión.

La importancia de la financiación flexible y de los recursos ordinarios

107. En julio, el PNUD recibió un dictamen de auditoría sin reservas por el 15º año consecutivo, lo que refleja los elevados niveles de seguridad con que se protegen los fondos que ustedes nos confían, de conformidad con el marco y los controles que se establecen en el Reglamento Financiero y la Reglamentación Financiera del PNUD aprobados por la Junta.

108. El PNUD continúa introduciendo mejoras para subsanar los problemas detectados en el informe de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas.

109. Quiero aprovechar esta oportunidad para expresar nuestro agradecimiento a la Junta de Auditores por la primera auditoría virtual y su cooperación sumamente constructiva.

110. Este informe y nuestro resultado revisten una importancia fundamental este año, dado que el financiamiento para el desarrollo se basa en la confianza, y en el contexto de la COVID-19, ese tipo de financiamiento se encuentra bajo presión.

111. El PNUD está logrando progresos en un 77 % de los compromisos específicos que ha asumido en el marco del Pacto de Financiación. A medida que el PNUD cumple con sus compromisos en virtud del Pacto de Financiación y sigue diversificando su base de financiación, su agilidad, capacidad de respuesta y eficacia dependen de que los recursos sean flexibles y previsibles y de que los socios en la financiación cumplan sus compromisos mutuos.

112. Me gustaría agradecer a todos aquellos de nuestros socios que han reforzado sus compromisos plurianuales, que en 2019 alcanzaron el 58 % de las contribuciones a los recursos ordinarios.

113. Los socios también aumentaron sus contribuciones a las ventanillas temáticas renovadas de financiación del PNUD en un 54 %, pasando de US$ 67 millones en 2018 a US$ 103 millones de dólares en 2019. Si bien se trata de un porcentaje pequeño de nuestros recursos generales en el PNUD, lo valoramos profundamente.

114. Las contribuciones en fondos mancomunados de las Naciones Unidas aumentaron un 28 % y alcanzaron los US$ 477 millones, frente a US$ 372 millones en 2018.

115. Quiero expresar un agradecimiento particular a Alemania, que como parte de su presupuesto complementario para la COVID-19 para 2020, duplicó con creces su compromiso a los recursos ordinarios flexibles del PNUD, con lo que su contribución total a los recursos ordinarios del PNUD para 2020 ascendió a US$ 126,5 millones. Apreciamos profundamente la confianza constante de Alemania en nuestro compromiso y en nuestra habilidad de alcanzar nuestros objetivos en esta coyuntura crítica.

116. Quiero expresar mi profundo agradecimiento al Japón, que no solamente aumentó sus contribuciones a los recursos básicos en 2019, sino que también respondió sin dilación a la oferta del PNUD relacionada con la COVID-19 con una contribución adicional de US$ 64 millones de recursos complementarios.

117. También extiendo mi agradecimiento y aprecio a socios como los Estados Unidos, la Federación de Rusia, Suiza, la UE y otros que, al apoyar la labor del PNUD en los países, hicieron un esfuerzo adicional para brindar nuevos recursos y colaborar en la respuesta al desafío que esta pandemia nos ha planteado a todos este año.

118. Además, deseo expresar mi sincero aprecio a Costa Rica, Dinamarca, España, los Estados Unidos, Finlandia, Francia, Luxemburgo, Noruega, Portugal y Suiza, que aumentaron sus contribuciones a los recursos ordinarios, ya sea en 2019 o en lo que va de 2020.

119. Finalmente, me gustaría destacar con agradecimiento el apoyo constante de los gobiernos donde se ejecutan programas durante 2019, que contribuyeron un total de US$ 915 millones a los recursos ordinarios y los complementarios, así como para cubrir los costos de las oficinas locales y mediante contribuciones en especie.

120. Mi llamamiento a ustedes hoy, y a aquellos Estados Miembros que aún no han realizado su contribución a los recursos ordinarios para 2020, es que honren su promesa de lograr el objetivo que establece el Pacto de Financiación de que para 2023 los recursos ordinarios representen un 30 % de la financiación total del PNUD

121. En 2019, los recursos ordinarios representaron apenas un 13 % de esa financiación.

122. En contraste, los recursos para fines específicos siguen constituyendo el 85 % del total de las contribuciones al PNUD.

123. Eso sucede a pesar de que el examen de mitad de período del Plan Estratégico del PNUD demuestra que los recursos ordinarios

  • sustentan nuestra presencia como socio local con una red mundial
  • permiten alcanzar mejores resultados de desarrollo
  • cubren los déficit de financiación en las esferas críticas del plan estratégico, como el género
  • y permiten al PNUD adoptar decisiones de financiación más rápidas y flexibles en situaciones de crisis, como esta pandemia.

124. La pandemia de COVID-19 es un ejemplo de las crisis imprevistas y de graves repercusiones a las que los países ahora están expuestos, y confirma la importancia de contar con recursos flexibles y que puedan desplegarse rápidamente.

125. El actual Plan Estratégico ha dotado al PNUD de mayor agilidad y flexibilidad en lo referido a nuestras capacidades, nuestros procedimientos y nuestra cultura institucional. Queremos redoblar ese esfuerzo en el siguiente Plan Estratégico, y para eso nuestras estructuras de financiación deben evolucionar en la misma medida.

126. Les presentaremos nuestro siguiente Plan Estratégico dentro de un año, en nuestro segundo periodo ordinario de sesiones para 2021. Nuestro objetivo es impulsar una estrategia que aumente nuestro nivel de ambición para el PNUD, promoviendo la transformación institucional que comenzó con #NextGenUNDP, y con su ayuda crear un programa de las Naciones Unidas para el desarrollo idóneo para su propósito y promover el futuro del desarrollo como parte de la promesa de las Naciones Unidas de “no dejar a nadie atrás”. Con su ayuda hemos acordado un proceso sustantivo, reflexivo y consultivo para diseñar esta estrategia durante los próximos meses, y esperamos contar con su participación activa y constructiva.

Las épocas sin precedentes exigen medidas sin precendentes

127. Al igual que cambio climático, la pandemia ha marcado una época sin precedentes en nuestra historia. Para algunos, constituye una nueva era geológica: el Antropoceno. Ese será el oportuno eje temático del Informe sobre Desarrollo Humano de 2020.

128. Las épocas sin precedentes exigen medidas sin precedentes y que los socios locales trabajen juntos como parte de una red mundial, unidos en el compromiso con la igualdad y la dignidad.

129. Es esa la manera en que hemos diseñado #NextGenUNDP, gracias a su apoyo constante. Pero nuestra capacidad de alcanzar los objetivos depende fundamentalmente del pacto asumido por los Estados Miembros.

130. Mi llamamiento a ustedes hoy es que honren sus promesas. La pandemia constituye una prueba de fuego para el multilateralismo, para nuestros esfuerzos compartidos.

131. En nombre de todos mis colegas en el PNUD, que trabajan incansablemente para servir a 170 países y territorios de todo el mundo en esta época llena de desafíos, es mi sincero deseo que la fortaleza de nuestro vínculo nos permita recuperarnos juntos y retomar nuestra senda compartida hacia 2030.

Gracias.

PNUD En el mundo