El Administrador del PNUD, Achim Steiner, se dirige a la Junta Ejecutiva. Foto: PNUD.

 

Para su distribución.

Señor Presidente,

Miembros de la Junta Ejecutiva,

colegas y amigos:

Es para mí un gran placer darles la bienvenida a este primer período de sesiones anual de la Junta Ejecutiva del PNUD.

Permítanme comenzar felicitando sinceramente a S.E. Sr. Cho Tae-yul, Representante Permanente de la República de Corea, con ocasión de su elección como Presidente de la Junta.

Al mismo tiempo, expreso mi más sincero agradecimiento al Presidente saliente, S.E. Sr. Jagdish D. Koonjul, Representante Permanente de la República de Mauricio, por su dedicado liderazgo de la Junta en 2018.

También doy las gracias a todos los miembros salientes de la Junta por todo su valioso apoyo, y doy una calurosa bienvenida a los nuevos miembros de la misma para 2019. Me complace observar que, por primera vez, la Junta del PNUD está totalmente al compuesta por representantes permanentes.

Estimados colegas:

Para el PNUD, 2018 fue un año excepcional, un año de reforma y transición, de reflexión y transformación del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo (SNUD) acorde con nuestro Plan Estratégico; un año que marcó el surgimiento del PNUD nueva generación.

Al reunirnos hoy, en enero de 2019, al comienzo de este nuevo y emocionante capítulo para el PNUD, el enfoque de mi declaración es triple:

-          en primer lugar, una mirada retrospectiva hacia 2018, un año de inmenso trabajo para el PNUD con el fin de impulsar la implementación del Plan Estratégico, mejorar nuestro desempeño y potenciar la reforma de la ONU;

-          en segundo lugar, una reflexión sobre cómo lo logramos y cuáles son los componentes de lo que llamo el “PNUD nueva generación”, y

-          en tercer lugar, una mirada hacia 2019, destacando nuestro enfoque unánime con miras a lograr la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Una mirada retrospectiva: 2018

Mirando atrás, vemos que hubo muchas cosas en 2018 de las que podemos estar orgullosos.

En relación con el desempeño institucional, a través de la disciplina financiera y numerosas medidas eficientes, equilibramos nuestro presupuesto institucional por segundo año consecutivo, que constituye una base fundamental para que una organización pueda invertir y crecer.

Y aunque aún no están cerrados todos nuestros balances, estamos en camino de:

·         superar el objetivo de ejecución planificado para 2018 de $4,6 mil millones. Las cifras más recientes sugieren que podríamos llegar casi a $4,7 mil millones, es decir, un 4% más que los $4,5 mil millones de ejecución del programa alcanzados en 2017. Con el aumento de las cifras de ejecución, aumentamos el monto del Apoyo General a la Gestión (GMS) a $240 millones ($6 millones más que el GMS alcanzado en 2017 de $234 millones);

·         reducir el nivel del gasto del presupuesto institucional en alrededor del 3%, de $596 millones en 2017 unos $580 millones, en consonancia con nuestro compromiso planteado en el Plan estratégico y las estimaciones presupuestarias integradas: una administración más estricta de los gastos generales libera recursos para el presupuesto por programas, lo que significa que invertimos más en el logro de resultados de desarrollo;

·         alcanzar el 99 por ciento de nuestra meta de recursos básicos (de $630 millones), con una contribución básica del PNUD en crecimiento por primera vez en cinco años, de $612 millones en 2017 a $624 millones, lo que significa un aumento del 2%;

·         movilizar $4,5 mil millones en financiamiento no básico, es decir, un 4% por encima del objetivo previsto en el plan integrado de recursos y el presupuesto integrado para 2018-2021; e

·         incrementar en un 49% el financiamiento que las instituciones financieras internacionales invirtieron en alianza con el PNUD: de $284 millones en 2017 a $423 millones en 2018.}

En general, nuestras contribuciones totales aumentaron en un 7% a partir de 2017, lo que constituye un testimonio de la confianza en nuestra organización y el apoyo de nuestros socios, y la responsabilidad, transparencia y relación calidad-precio que ofrecemos.


Nos sentimos alentados por el aumento de nuestras contribuciones básicas después de varios años de disminución continua. Sin embargo, queda un largo camino por recorrer en términos de aumentar la participación de la financiación básica por encima del 12% actual de nuestro presupuesto (2017). Contamos con el apoyo de nuestros socios para ayudarnos a alcanzar un equilibrio más saludable, elemento vital para cumplir con los resultados y productos de nuestro Plan Estratégico.

Permítame aprovechar esta oportunidad para agradecer sinceramente a todos nuestros contribuyentes de fondos, en especial a aquellos que aumentaron sus contribuciones básicas: Alemania, Japón, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, la República de Corea y Suecia; así como a contribuyentes principales que participan por primera vez o que lo hacen de nuevo: Albania, Angola, República Checa, Marruecos y Rumania.

También me gustaría destacar que los países en que se ejecutan programas continúan aportando fondos no básicos regulares de unos $1.000 millones a la organización, lo que refleja su sólida alianza con el PNUD como proveedor de soluciones de desarrollo.


Estamos ampliando activamente nuestra base de donantes, incorporando otros socios además del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD), a fin de reflejar mejor el imperativo universal que son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En este contexto, tuve el placer de firmar recientemente un acuerdo marco de colaboración con el Estado de Qatar que incluye contribuciones básicas durante varios años.


A medida que el diálogo de financiación, en relación con el Convenio de Financiación del Secretario General, está a punto de completarse, tengo la esperanza de que dará lugar a un cambio notable en los patrones de financiamiento. Por nuestra parte, basándonos en un historial sólido, y en estrecha colaboración con nuestra familia de las Naciones Unidas, el PNUD expresa su disposición para cumplir los compromisos del Convenio de Financiación, como el aumento de la transparencia, la visibilidad y la eficiencia, y el informe sobre resultados conjuntos.

Nuestro sólido desempeño institucional ha tenido lugar en el contexto de la reforma de las Naciones Unidas, en el que el PNUD desempeñó un papel fundamental para garantizar la exitosa transición del sistema de coordinadores residentes a la Secretaría de las Naciones Unidas antes del 1 de enero de 2019.

Permítanme compartir algunos elementos destacados:

·         asignamos 63 de nuestros funcionarios de mayor jerarquía para servir como Coordinadores Residentes (CRs) de la ONU;

·         facilitamos la transición de personal de la Oficina de Coordinación de Operaciones para el Desarrollo (DOCO) a la Secretaría de la ONU, en un acuerdo de préstamo no reembolsable. Continuaremos cubriendo los sueldos de los exfuncionarios adicionales de la citada Oficina hasta junio de 2019, utilizando las reservas acumuladas;

·         nos comprometimos a ser el principal proveedor de servicios operacionales para el sistema de CR, basándonos en un acuerdo de pago por servicios prestados, como se describe en un acuerdo de prestación de servicios firmado con la Secretaría de las Naciones Unidas. Ello incluye proporcionar servicios de contratación para unos 720 empleados del sistema de CR en 131 países; administrando la nómina para 129 CR, así como para el personal de la oficina del CR; y la prestación de otros servicios administrativos críticos; y,

·         estuvimos entre las primeras instituciones en duplicar nuestra contribución de costos compartidos al sistema de CR, pagada en diciembre.

Volveremos sobre este tema que afecta a todo el sistema en el segmento conjunto de información sobre la reforma del SNUD, el viernes, pero antes quisiera reiterar el compromiso inquebrantable del PNUD, y mi compromiso como vicepresidente de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, de trabajar en estrecha colaboración con el Secretario General y nuestros organismos, fondos y programas hermanos, para que la reforma sea un éxito.

Al mismo tiempo, hemos hecho un esfuerzo extraordinario para reubicar al personal directivo del PNUD a nivel de país en un tiempo mínimo:

·         después de un proceso riguroso con más de 3500 solicitantes internos y externos, evaluamos y seleccionamos con éxito una nueva cohorte de 140 candidatos para el puesto de Representante Residente (RRs) que lideren nuestros equipos y nuestro trabajo de desarrollo en todo el mundo. Con ello se aumentó el total de candidatos cualificados a 222;

·         nuestro grupo de candidatos a RR está ahora tanto equilibrado en cuanto al género (50/50) como geográficamente diverso;

·         en este ejercicio destacó uno de los procesos de reclutamientos de liderazgo más grandes y complejos en la historia del PNUD, por el cual los profesionales de recursos humanos de todas las organizaciones internacionales otorgaron al Equipo de Recursos Humanos del PNUD el “Premio a la innovación en el reclutamiento”, un testimonio del gran esfuerzo realizado para garantizar un proceso riguroso, transparente y objetivo, y,

·         con el fin de garantizar la continuidad operativa mientras esperamos la acreditación y el despliegue total de nuestros RRs, se han designado representantes residentes interinos para cubrir vacíos temporales en la dirección de las oficinas en los países.

Destaca también que, en 2018, aunque la reforma de la ONU implicó un esfuerzo y un costo significativos para la organización, el PNUD continuó impulsando la ejecución de su Plan Estratégico.

Si bien el Informe anual proporcionará un desglose detallado de los resultados, me complace compartir ya con ustedes algunos ejemplos preliminares:

·         apoyamos a más de 65 países en su examen de cómo las desigualdades están afectando las vidas y perspectivas de sus pueblos, e identificamos deficiencias clave en materia de datos, políticas y capacidades;

·         apoyamos 29 procesos electorales, entre otros en Afganistán, Sierra Leona y el Líbano;

·         mediante nuestra alianza con el Fondo Mundial, contribuimos a salvar 3,1 millones de vidas, y a que 2,2 millones de personas accedieran al tratamiento del VIH para salvar vidas;

·         38 países recibieron apoyo a través de los compromisos de “Integración, aceleración y apoyo de políticas” (MAPS), en colaboración con 27 socios, tanto de las Naciones Unidas, como de la OCDE, el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo y la Unión Europea;

·         más de 60 países recibieron apoyo para fortalecer las capacidades nacionales en materia de lucha contra la corrupción;

·         apoyamos a 38 países en el desarrollo e implementación de programas sensibles al conflicto; y

·         se espera que cerca de 20 millones de personas se beneficien de cinco proyectos apoyados por el PNUD, que fueron aprobados por la Junta del Fondo Verde para el Clima en 2018.

En definitiva, 2018 fue un año extraordinario para el PNUD y me gustaría aprovechar esta oportunidad para agradecer sinceramente a nuestro personal todo el arduo trabajo desarrollado y su compromiso con la organización.

El PNUD nueva generación ya está aquí

Nuestros logros en 2018 demuestran que el PNUD es una organización en movimiento: moderna, orientada a los resultados y en mejora continua de la manera en que apoya a los países a los que sirve, al tiempo que desarrolla plenamente sus funciones y responsabilidades en el seno de las Naciones Unidas.

El PNUD nueva generación ya está aquí, forzando o superando los límites, en la forma en que pensamos, ofrecemos resultados, invertimos y gestionamos para tener un mejor desempeño y más rápido a escala.

Permítanme ampliar este punto:

-          Estamos traspasando la barrera de la manera en que pensamos, reafirmando con ello aún más nuestra posición como líder del pensamiento de desarrollo global.

Por ejemplo,

o   En el marco de nuestra emblemática publicación Informe sobre Desarrollo Humano (IDH), estamos comprometiéndonos en un gran esfuerzo para reinterpretar el desarrollo humano en el actual contexto global.

El IDH se publicó por primera vez en un momento de inflexión del desarrollo, al llegar a la conclusión a fines de la década de 1980, de que el progreso no se definía solo por el crecimiento del ingreso, sino también por la capacidad de las personas para vivir la vida deseada.

Hoy, estamos viviendo otro punto de inflexión, en el cual los ODS representan una victoria intelectual del enfoque del desarrollo humano, lo cual se puede ver tanto como un reconocimiento, como una aplicación operativa del concepto de desarrollo humano.

En este contexto, el IDH de 2019 se centrará en el problema crítico de la desigualdad en el desarrollo humano, y en la celebración del IDH de 2020, que ofrecerá una nueva e importante conceptualización del desarrollo humano.

o    También estamos colaborando con una amplia gama de socioss para explorar, analizar y proporcionar soluciones de políticas a problemas críticos de desarrollo, por ejemplo:

§  bajo los auspicios de la Conferencia Internacional bianual sobre la Emergencia de África, de la que es coorganizador el PNUD, colaboramos con los países africanos para compartir las buenas prácticas ya examinadas; y

§  con el Foro Económico Mundial, nos hemos embarcado en una nueva alianza para analizar la interrupción de las cadenas de valor globales, identificando de qué manera la colaboración público-privada de respuesta a las políticas, las estructuras institucionales y las prácticas comerciales podrían marcar la diferencia.

o   Otras asociaciones incluyen aquellas con Thomas Piketty y el World Inequality Lab y la Oxford Poverty and Human Development Initiative; y

o   nuestro liderazgo de pensamiento se ve reforzado en gran medida por el trabajo de los centros de políticas mundiales del PNUD, como el Centro de Oslo para la Gobernanza; el Global Center for Technology, Innovation, and Sustainable Development, en Singapur; el Istanbul International Centre for Prive Sector in Development; y el Seoul Policy Centre for Global Development Partnerships, que promueven el pensamiento global, el intercambio de conocimientos y las alianzas amplias en torno a temas críticos de desarrollo.

-          Estamos traspasando la barrera de la manera en que cumplimos nuestros compromisos, en respuesta a su exigencia de brindar apoyo integrado al desarrollo sostenible.

Por ejemplo:

o   A través de nuestras plataformas de apoyo a los países, el PNUD ayudará a las Naciones Unidas a trabajar de una manera más integral tanto en el “qué” como en el “cómo” del desarrollo. Nuestras plataformas de apoyo a los países apoyarán a los socios externos y a otros organismos de las Naciones Unidas que buscan en los mandatos soluciones integrales para los desafíos complejos de las políticas públicas y las vías de desarrollo.

En 2018, la atención se centró en el diseño de plataformas de apoyo a los países, con varias rondas de valiosos aportes de la familia de las Naciones Unidas. También hemos abierto nuestra línea de financiamiento básico TRAC2 para ayudar al logro de las plataformas, estamos muy avanzados en completar un paquete de aprendizaje que podría adaptarse para su uso en todo el Sistema, y ​​también estamos planeando tener un grupo de instructores para apoyar a las oficinas en los países.

Ya están surgiendo varias plataformas, que abarcan desde el desarrollo sostenible en la Amazonía peruana hasta la revitalización de ciudades en Georgia, la prevención de la hambruna en Somalia, la gestión sostenible del agua en Pakistán y el financiamiento islámico en Indonesia por medio de bonos de impacto.

o   Las plataformas de apoyo a los países del PNUD están respaldadas por nuestra nueva Red mundial de políticas (GPN, por sus siglas en inglés) de pensadores y actores que se movilizan mediante la puesta en red de toda la experiencia profesional de nuestro personal, al alcance de toda la organización. Imaginen el potencial de poder conectar y canalizar mejor la experiencia en políticas y programas de más de 17.000 miembros del personal del PNUD en todo el mundo. Este es un elemento crítico del PNUD nueva generación, de impulso y aprovechamiento de las políticas mundiales y las capacidades de conocimiento en toda la organización.

El GPN también ayudará a codificar y compartir las lecciones aprendidas de nuestras plataformas de país, nuestros compromisos para la Integración, aceleración y apoyo de políticas (MAPS) y otros servicios integrados relativos a los ODS con el fin de poder lograr mejoras más rápidamente y a mayor escala; y,

o   La red de Accelerator Labs, que se está lanzando actualmente, constituida por 60 laboratorios en los países que se convertirán en la red de aprendizaje más grande y más rápida del mundo sobre los desafíos del desarrollo. Estos laboratorios están a la cabeza de un enfoque de desarrollo que acelere nuestra capacidad de avanzar, al desarrollar soluciones de base y crear carteras de experimentos que nos permitan conocer con rapidez qué soluciones tienen repercusión y su potencial de escala.

Confiamos en que los resultados de la próxima segunda Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur (BAPA + 40) proporcionarán un mayor impulso que permitirá promover el papel fundamental de la cooperación Sur-Sur en las tareas del PNUD y la implementación de la Agenda 2030, entre otros a través de las plataformas de apoyo a los países.

El PNUD asume el compromiso de seguir albergando la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur (UNOSSC), cuyos mandatos normativos que abarcan todo el sistema complementan las capacidades y el alcance operacional y programático del PNUD.

-          Estamos traspasando la barrera de la manera en la que invertimos y alentamos la inversión.

Por ejemplo:

o   Buscando alianzas innovadoras con el sector privado, como el Lion´s Share Fund para la conservación, con Finch, Mars Incorporated, BBDO, Nielsen y The Economist Group;

 

o   movilizando Finanzas Islámicas para los ODS con socios del sector privado y nacional en Indonesia y Bahrein;

o   ayudando a promover la inversión de impacto, por ejemplo en Sri Lanka, donde en 2018, el PNUD, junto a líderes políticos y corporativos, entre otros Lanka Impact Investing Network y Tempest PE, para lanzar los primeros fondos de impacto de Sri Lanka. Otras iniciativas de este tipo están desarrollándose en China, India e Indonesia;

o   trabajando para aumentar la inversión privada dirigida a los ODS a través de SDG Impact, que producirá datos de inversores, información y herramientas para fomentar, conectar y certificar las inversiones de los ODS. En 2019, SDG Impact comenzará a estar operativo en once países, en primer lugar, con el Informe de inteligencia nacional de Brasil; y,

alentando a las oficinas en los países, a través de incentivos financieros en 2018, a focalizar las inversiones catalizadoras en los ámbitos de crecimiento, desarrollo de negocios e innovación a través de nuestro Mecanismo de Inversión por País. En los próximos meses, haremos un balance de los logros y el potencial de escala.

-          Estamos forzando los límites en la forma en que administramos, a medida que adaptamos nuestro modelo institucional, a fin de lograr un PNUD más innovador, efectivo y eficiente.

Por ejemplo:

o   Estamos logrando ya un ahorro de $3,6 millones en el alquiler en las oficinas centrales en Nueva York, entre 2018 y 2019, y simplificando los procesos de operación y programación, ahorrando 33 días por año de personal de programación en la organización.

Una contención general de los costos en toda la organización permitió al PNUD duplicar su contribución de costos compartidos al revitalizado sistema de CR, pasando de $5,14 millones a $10,3 millones.

o   Para apoyar unas operaciones más efectivas en los países, más de 80 procesos institucionales se simplificaron en 2018. Esta línea de trabajo continuará en 2019.

o   Un nuevo borrador de la estrategia digital del PNUD estará disponible para consultas durante las próximas semanas. Su objetivo principal es el desarrollo de capacidades dentro del PNUD para escanear las tecnologías digitales existentes y las emergentes, evaluarlas para determinar el impacto transformador en la forma en que realizamos el alcance completo de nuestro trabajo, y ponerlas a prueba y ampliarlas según convenga.

Un ejemplo: estamos utilizando LinkedIn como plataforma para la contratación y la comunicación, así como una forma de atraer empleados potenciales. Se han agregado casi 100.000 seguidores desde septiembre de 2018, lo que demuestra un gran interés en nuestro trabajo y en el PNUD como empleador.

o   Estamos finalizando un ejemplo de modelo institucional para ampliar la amplitud, el alcance y la calidad de los servicios operacionales que el PNUD proporciona desde los centros de servicios compartidos. En lugar de tener varias oficinas en los países que brinden el mismo servicio en muchos lugares, podemos consolidarlas y con ello mejorar la calidad, reducir costos, y liberar el tiempo de las oficinas en los países para concentrarse en la programación del desarrollo.

También estamos haciendo que nuestros servicios operativos estén más centrados en el cliente. Por ejemplo, la oficina de país de Djibouti está utilizando un sistema de seguimiento de servicios y satisfacción del cliente que utiliza algunas herramientas simples de informática. También está en marcha un esfuerzo corporativo en este ámbito.

o   Mediante un nuevo modelo de asignación de recursos para 2019, estamos mejorando la forma en que elaboramos nuestro presupuesto institucional. Ahora, las proyecciones de ingresos determinan el presupuesto total y las decisiones de asignación se basan en un modelo de distribución acordado con criterio corporativo. Esto garantiza un presupuesto institucional equilibrado y proporciona incentivos de desempeño a las oficinas en los países al permitirles retener una parte de los ingresos que generan e invertirla en futuros programas de apoyo; y,

o   en concordancia con nuestro objetivo general de convertir al PNUD en un empleador destacado en el campo del desarrollo, estamos a punto de finalizar nuestra nueva estrategia de recursos humanos. Es preciso tener un enfoque holístico que permita atraer, desarrollar y retener los mejores talentos disponibles.

Como parte de estos esfuerzos, estamos realizando una prueba piloto, junto con Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU), de un nuevo programa de talento para jóvenes profesionales con discapacidades que brinda oportunidades de empleo en varias oficinas en los países. También se está trabajando para mejorar la accesibilidad de los sistemas de reclutamiento y aprendizaje del PNUD para el personal sobre la inclusión de la discapacidad.

En este contexto, me complace enormemente compartir con ustedes algunos de los resultados de nuestra Encuesta Mundial del Personal, realizada en 2018 con la participación de más de 8.000 empleados de PNUD, FNUDC y VNU.

Los resultados muestran el alto nivel de compromiso de la gran mayoría de los empleados del PNUD (un impresionante 92% de ellos está orgulloso de trabajar para el PNUD), motivación en su trabajo e inspiración para hacerlo lo mejor posible. Esta es una gran fortaleza del PNUD y base de nuestro éxito.

La encuesta también confirmó que el PNUD es una organización altamente alineada: el trabajo de nuestras oficinas, equipos e individuos están estrechamente vinculados a nuestros objetivos estratégicos y colaboramos en dirección hacia los mismos objetivos compartidos.

En el aspecto más problemático, el PNUD aparece como una organización desigual. Por ejemplo, la experiencia del personal que trabaja en diferentes oficinas varía considerablemente, y también varía la cultura de innovación y el empoderamiento. Abordar este aspecto será una de las futuras prioridades.

Del mismo modo, seguimos observando diferencias en la experiencia laboral de mujeres y hombres. La nueva Estrategia de Paridad entre los Géneros 2018-2021 establece un plan riguroso para hacer frente a este desafío, y la primera ronda de medidas normativas concretas relacionadas con el objetivo de hacer del PNUD una organización más inclusiva, flexible y favorable a la familia se pondrá en marcha en breve en el contexto de la estrategia de personal.

Entretanto, me enorgullece observar que el equipo directivo del PNUD está ahora plenamente equilibrado en materia de género, al igual que nuestro grupo de representantes residentes recientemente seleccionados. De cara al futuro, una prioridad en 2019 será lograr la misma paridad entre nuestros Representantes Residentes Adjuntos.

He dejado muy claro que somos una organización que no tolera el acoso sexual ni la explotación y el abuso sexuales, y he nombrado a mi Jefe de Gabinete Adjunto para que dirija un grupo de trabajo a nivel de todo el PNUD que permita mejorar nuestras políticas de prevención y respuesta.

En mi calidad de presidente del Comité Directivo y de aplicación sobre cuestiones de género del PNUD, seguiré de cerca nuestros progresos en cada una de esas esferas, así como los progresos que realicemos en nuestra estrategia de igualdad entre los géneros, que está centrada en la importancia de eliminar los obstáculos estructurales al empoderamiento de la mujer, abordar la violencia de género y fortalecer la respuesta de género en contextos de crisis.

2019 - Un nuevo y emocionante capítulo

Estamos viviendo tiempos de gran presión sobre el multilateralismo, que constituye la esencia misma de lo que representa la ONU. Impulsados por una creciente desigualdad, los discursos que promueven la división están estimulando la radicalización y el aislacionismo.

En este contexto, es cada vez más importante revitalizar el impulso político en torno a una visión común de la humanidad que sea práctica y aplicable. Para ello tenemos la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El año 2019 ofrece momentos críticos para demostrar la importancia y el valor del multilateralismo y su capacidad para prevenir conflictos, mitigar riesgos y avanzar en el desarrollo. Tenemos el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible (HLPF) y la Cumbre de los ODS, la Cumbre sobre el Clima del Secretario General, la Revisión de los acuerdos sobre los pequeños Estados insulares en desarrollo (Trayectoria de Samoa), el Diálogo de Alto Nivel sobre la Financiación para el Desarrollo, y la Reunión de Alto Nivel sobre la Cobertura Sanitaria Universal.

El PNUD contribuirá activamente a estos eventos, promoviendo en ellos la visión de la humanidad que compartimos, y acelerando medidas prácticas para llevarla a la práctica.

Abordaré aquí también mis responsabilidades personales en la ONU, entre las cuales está mi cargo de Copresidente, junto con el Secretario General Adjunto Liu del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, del Equipo de tareas para avanzar en los preparativos sustantivos para el Foro de Alto Nivel y la Cumbre del Grupo de Desarrollo Sostenible, así como el de Copresidente del Equipo de tareas del Secretario General sobre la Financiación Digital, junto con María Ramos, Directora General de Absa Group Ltd., en estrecha colaboración con el FNUDC en calidad de Secretaría del Equipo de tareas.

El PNUD mantendrá su firme compromiso de colaboración con toda la familia de las Naciones Unidas en el cumplimiento de nuestro mandato. En 2018, firmamos tres memorandos de entendimiento con otros tantos organismos de las Naciones Unidas: ONU Mujeres, OMS y la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo. Con ellos se establecen hitos importantes en el fortalecimiento de nuestra colaboración.

Al mantener un enfoque firme en la implementación de nuestro Plan Estratégico, tendremos tres prioridades internacionales en primera línea de nuestro pensamiento y acción en 2019: la desigualdad, el cambio climático y las migraciones, y sus elementos impulsores y causas fundamentales.

Desigualdad

Las desigualdades –entre los países y dentro de éstos– van en aumento. Los altos niveles de desigualdad son perjudiciales para el crecimiento económico, socavan la reducción de la pobreza, aumentan las tensiones políticas y sociales, y provocan inestabilidad y conflictos.

El imperativo de reducir las desigualdades está consagrado en la Agenda 2030 y su compromiso central de no dejar a nadie atrás. También está en el centro de todo el trabajo del PNUD, integrado en nuestros esfuerzos para la erradicación de la pobreza y la implementación de los ODS.

Apoyamos a los países en su diseño y ejecución de políticas que permitan empoderar a los más rezagados, a fin de que puedan “ponerse a la altura” y promover la inclusión económica y social de todos, independientemente de su sexo, raza, edad, discapacidad, etnicidad u otros factores. Incorporamos medidas para potenciar la equidad –como la creación de empleo, la protección social y el empoderamiento de la mujer– en todas nuestras tareas, ya sea en la lucha contra la deforestación o en el apoyo a los parlamentos.

También apoyamos a los países a fortalecer sus sistemas de gobernanza a fin de responder mejor a las necesidades de los más pobres y marginados, y ayudar a fomentar la participación cívica para que se escuchen las voces de los desfavorecidos y marginados.

Para reducir las desigualdades, son necesarias también medidas específicas. El pasado mes de diciembre, el PNUD publicó una muy completa Nota orientativa sobre discapacidad y, en colaboración con la Iniciativa de Oxford sobre Pobreza y Desarrollo Humano, hemos avanzado en nuestro trabajo sobre el Índice de Pobreza Multidimensional para identificar a los grupos de población que se enfrentan a privaciones graves e interrelacionadas. Más allá de ser una estadística oficial de la pobreza y de mejorar nuestra comprensión de ésta, el Índice de Pobreza Multidimensional es un instrumento para mejorar la gobernanza, al actuar como una herramienta de coordinación de políticas, ayudar a mejorar los sistemas nacionales de información y fomentar la rendición de cuentas de los gobiernos.

La Guía operativa de las Naciones Unidas para que  nadie se quede atrás, recientemente lanzada, y en la que el PNUD desempeñó un papel importante, proporciona un marco concreto que los países pueden utilizar para hacer que las desigualdades sean visibles y abordables en el conjunto de los ODS. En 2019, el PNUD tiene previsto apoyar activamente su desarrollo.

Cambio climático

Las consecuencias de los efectos del cambio climático en la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible son inmensas. Frenar el cambio climático es crucial, a la vez que prepararse para sus efectos es una cuestión de supervivencia humana.

El Paquete climático de Katowice, acordado en la COP24 en Polonia, marcó un hito importante en los esfuerzos para implementar el Acuerdo de París de 2015. Es fundamental aprovechar ese impulso y aumentar el nivel de exigencia, como seguramente se hará la Cumbre sobre el Clima del Secretario General, que se celebrará en septiembre.

Para lograrlo –y para hacer avanzar el cambio sistémico tan urgentemente necesario– debemos mejorar la comprensión de las oportunidades económicas y sociales que presenta el cambio climático.

Es en este punto donde la voz y la acción del PNUD cobran tanta importancia.

En tanto que mayor ejecutor de medidas relacionadas con el cambio climático en el sistema de las Naciones Unidas, estamos trabajando para duplicar nuestro apoyo a la implementación integrada de las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN), elemento central del cumplimiento del Acuerdo de París. Nuestro trabajo con los centros nacionales de coordinación se basa en cientos de proyectos que ya se están llevando a cabo en más de 140 países de todo el mundo, que reducen las emisiones, aumentan la resiliencia y ayudan a nuestros socios nacionales a planear un futuro mejor.

Anuncié este compromiso el pasado mes de septiembre, y me complace informarles hoy que ya estamos preparados para ampliar nuestro apoyo de 30 a 48 países este mismo año. Asimismo, sigo comprometido a alcanzar nuestro objetivo de 60 países a la mayor brevedad.

Migración

La migración y el desplazamiento seguirán siendo un fenómeno internacional de primera magnitud en 2019.

En cumplimiento de la promesa hecha por los gobiernos en la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes, en 2016, el año pasado se alcanzaron dos acuerdos de las Naciones Unidas que constituyen dos hitos: el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular y el Pacto Mundial sobre Refugiados. Este año debe ser un año de ejecución de los acuerdos.

El PNUD aporta una perspectiva y un enfoque centrales a la cuestión de la migración: el desarrollo sostenible. Nuestro objetivo principal es abordar los factores impulsores y las causas profundas que llevan a las personas a abandonar sus países de origen, ya sean la pobreza, las desigualdades, el cambio climático, los conflictos violentos o los relacionados con la gobernanza, todo ello dentro del marco general de la Agenda 2030 y de los ODS.

Estos esfuerzos también están estrechamente vinculados a la forma en que colaboramos con nuestros socios humanitarios para tender un puente entre la respuesta urgente y vital y las necesidades de recuperación y desarrollo, a fin de fortalecer la resiliencia y las perspectivas a más largo plazo. Nuestro trabajo en los países del Plan Regional para los Refugiados y la Resiliencia de Egipto (3RP) afectados por las crisis de Siria es una prueba de ello.

En 2019, el PNUD presentará un nuevo informe sobre la migración irregular, centrado en los migrantes africanos que se desplazan a Europa. En él se ofrece un análisis único y oportuno que recopila las perspectivas de 3.027 personas que han emigrado de 43 países africanos y que fueron entrevistadas en 40 ciudades de 13 países de destino europeos, a los que habían llegado, generalmente por vía marítima. Esperamos que este informe, que es una continuación del estudio “Viaje al Extremismo en África”, de 2017, cuestione muchas de las suposiciones comúnmente aceptadas sobre los migrantes y por qué se desplazan.

En todos estos esfuerzos, las alianzas son esenciales. El PNUD es miembro ejecutivo de la Red de Migración de las Naciones Unidas, junto con la OIM, el ACNUR, el Banco Mundial y otros, y también es miembro clave del GP20, el vigésimo aniversario de los Principios rectores aplicables a los desplazamientos internos.

Erradicación de la pobreza: aspecto central de todas nuestras acciones

En nuestras tareas relacionadas con los tres desafíos de la desigualdad, el cambio climático y la migración, el PNUD las enfoca desde una perspectiva multidimensional, asegurándose de que la erradicación de la pobreza esté en el centro de todas nuestras acciones.

La pobreza es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad.

Alrededor de 700 millones de personas viven por debajo del umbral de pobreza aceptado internacionalmente, es decir, alrededor del 8% de la población mundial; mientras que otros 800 millones de personas se encuentran apenas por encima de dicho umbral. Si consideramos las múltiples privaciones a las que se enfrentan estas personas, el número de pobres, en sentido multidimensional, en el mundo asciende a 1.300 millones.

Para el PNUD, la erradicación de la pobreza consiste tanto en escapar de ésta como, sobre todo, en mantenerse fuera de ella. Nuestro trabajo sobre la fragilidad, las crisis y la resiliencia, por ejemplo, contribuye a evitar que los países se desvíen de la vía para lograr los ODS. La erradicación de la pobreza no se limita a los ingresos, es una cuestión multidimensional.

El enfoque y la oferta del PNUD para la erradicación de la pobreza será el tema del diálogo interactivo de esta mañana. Estoy lleno de entusiasmo ante la idea de poder discutir con ustedes este tema crítico en mayor profundidad. También espero con mucho interés debatir nuestra labor de prevención durante el diálogo interactivo sobre el nexo con el desarrollo humanitario, que se celebrará por la tarde.

Permítanme señalar aquí que, como saben, en 2018, la Oficina de Evaluación Independiente (OEI) llevó a cabo una evaluación del apoyo del PNUD a la reducción de la pobreza en los países menos adelantados durante el periodo 2014-2017.

Los hallazgos y recomendaciones de la evaluación brindan la oportunidad de reflexionar sobre nuestro trabajo, los resultados alcanzados, las lecciones aprendidas y dónde se necesita más reflexión y más inversiones. Esperamos poder discutir todo ello más en detalle con ustedes en nuestra reunión anual, en junio.

 

 

Compromiso firme y constante con la reforma del SNUD

Por supuesto, la reforma del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo (SNUD) sigue siendo una prioridad para todos nosotros en 2019. Sin embargo, estamos pasando a una velocidad superior: los cambios previstos en las reformas deben traducirse ahora en cambios de comportamiento. Para ello es fundamental establecer un conjunto de nuevos parámetros de políticas que definan la forma en que colaboran los coordinadores residentes y las instituciones, y la forma en que nosotros, como sistema, ofrecemos una oferta de política más integrada a nivel de país.

Como Vicepresidente de la UNSDG, estoy trabajando estrechamente con el Vicesecretario General para asegurarnos de que disponemos de nuevos protocolos sólidos que ayuden a empoderar al coordinador residente independiente, pero también a aprovechar al máximo las fortalezas operativas de todos los miembros del equipo de las Naciones Unidas en el país.

Como Administrador del PNUD, también estoy asegurándome de que el PNUD esté preparado para hacer los ajustes programáticos y operacionales necesarios.

Ya hemos adaptado los protocolos de presentación de informes en la descripción del nuevo puesto de representante residente para reconocer la nueva función de coordinador residente, y realizaremos más cambios a medida que sean necesarios. Además, nuestros documentos de programa por países se derivan plenamente de las prioridades del MANUD, y estamos dispuestos a realizar nuevos ajustes si así lo requiere la nueva orientación del citado Marco.

 

Auditoría

En este período de sesiones, examinarán ustedes el informe del PNUD y del FNUDC sobre la aplicación de las recomendaciones de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas (UNBOA) para 2017.

Me complace informarles de que el PNUD y el FNUDC recibieron de la citada UNBOA un dictamen de auditoría sin reservas (limpio) sobre los estados financieros al 31 de diciembre de 2017. Se trata del decimotercer dictamen de auditoría limpio consecutivo que logra el PNUD.

Estos logros subrayan nuestro compromiso con la mejora continua de la gestión financiera, la transparencia y la rendición de cuentas.

En el informe también se examinan los esfuerzos de nuestrs organización por abordar las siete prioridades principales de gestión relacionadas con la auditoría. Se han logrado avances significativos en este sentido, y sugerimos que se mantengan las mismas siete prioridades para el bienio 2018-2019.

Estamos vigilando de cerca y haciendo un seguimiento activo de la aplicación de las recomendaciones de auditoría tanto de la UNBOA como de nuestros propios auditores internos, la Oficina de Auditoría e Investigaciones (OAI). Algunas de las cuestiones señaladas por la UNBOA son recurrentes y sistémicas. En 2019 se llevará a cabo un análisis de las causas fundamentales, incluidas las medidas correctivas pertinentes.

Doy las gracias a la UNBOA, al Comité Asesor de Auditoría y Evaluación y a la Junta Ejecutiva por su constructiva participación en estas cuestiones. También doy las gracias a nuestro personal de todo el mundo, que ha trabajado incansablemente para mantener tan altos estándares en materia de auditoría y gestión fiduciaria.

Como saben, el mandato de la Oficina nacional de auditoría de Tanzania en la UNBOA expiró el 30 de junio de 2018. Doy las más expresivas gracias a sus miembros por su buena cooperación.

En los próximos cuatro años, los estados financieros del PNUD y del FNUDC serán auditados por la entidad fiscalizadora superior de Alemania. Esperamos con interés una cooperación continua y excelente con la UNBOA.

 

Documentos de los programas por países

Para su aprobación, se han presentado seis nuevos documentos de los programas por países (DPP) para Burundi, Níger, Togo, Camboya, Chile y Ecuador.

Los DPP articulan la estrategia de resultados de alto nivel a la que el PNUD contribuirá en cada país, en respuesta a las demandas de éste. Por lo tanto, un documento del programa para el país de calidad es un primer factor importante para la eficacia del desarrollo y el apoyo del PNUD a las prioridades nacionales de desarrollo.

De conformidad con la práctica, los seis nuevos documentos de los programas por países se han sometido a un minucioso proceso de control de calidad para asegurarnos de su pertinencia para las prioridades nacionales, y de que estén en consonancia con el Plan Estratégico y hagan hincapié en la eficacia y la eficiencia, las sinergias con los socios y la credibilidad de los arreglos de supervisión y evaluación.

Conclusión

Lo que aporte un nuevo año dependerá en gran medida de lo que ustedes aporten y, como ya he señalado, el PNUD nueva generación aporta mucho.

Espero con interés poder colaborar con los miembros de la Junta Ejecutiva para asegurar que el PNUD esté a la altura de su máximo potencial como fuerza motriz del desarrollo sostenible en todo el mundo, y que podamos prestar servicios a los países en que se ejecutan nuestros programas de manera responsable y estratégica.

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