Foto: PNUD Yemen

Declaración:

Debemos acelerar la equidad vacunal para todos los trabajadores de la salud – ahora

Los trabajadores sanitarios y asistenciales han estado en la primera línea de la respuesta a la pandemia, a menudo infraprotegidos y sobreexpuestos.

Las mujeres representan la gran mayoría de los trabajadores sanitarios y asistenciales, y es gracias a su profesionalidad, valentía y dedicación, con frecuencia en las circunstancias más duras, que la tasa de mortalidad mundial por el virus no es mayor. Es también gracias a su compasión y humanidad que las personas que hemos perdido han sido tratadas con dignidad en sus últimos momentos.

Gracias a un esfuerzo científico sin precedentes, las vacunas se están distribuyendo ahora en más de 70 países de todo el mundo, y los trabajadores de la salud de esos lugares están siendo uno de los primeros grupos en recibirlas. En la mayoría de los países de ingresos bajos y medios, la vacunación ni siquiera ha comenzado, lo que supone una catástrofe, ya que los hospitales se están llenando.

Debemos actuar rápidamente para corregir esta injusticia. Las múltiples variantes están mostrando una mayor transmisibilidad e incluso resistencia a las herramientas sanitarias necesarias para hacer frente a este virus. La mejor manera de acabar con esta pandemia, detener futuras variantes y salvar vidas es limitar la propagación del virus vacunando de forma rápida y equitativa, empezando por los trabajadores de la salud.

Por ello, el Director General de la Organización Mundial de la Salud, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha hecho un llamamiento a todos los países para que empiecen a vacunar a los trabajadores de la salud y a las personas con mayor riesgo de contraer la COVID-19 en los primeros 100 días de 2021.

Esto es posible si los líderes lo convierten en una prioridad. A través del Mecanismo COVAX y del Acceso Mancomunado a las Tecnologías contra la COVID-19 (C‑TAP), ya existen mecanismos internacionales para compartir conocimientos, ampliar la fabricación y desplegar las vacunas de forma rápida y equitativa. COVAX, integrado por más de 190 países y economías, ha obtenido 2000 millones de dosis de vacunas en 2021, que comenzarán a distribuirse este mes.

Para ello, nosotros, las organizaciones y personas abajo firmantes, hacemos un llamamiento a los líderes mundiales, nacionales y locales para que aceleren el despliegue equitativo de las vacunas en todos los países, empezando por los trabajadores de la salud y las personas con mayor riesgo de contraer la COVID-19. Esto incluye aumentar la fabricación de vacunas y rechazar el nacionalismo vacunal en todo momento.

Específicamente, hacemos un llamamiento:

  • A los líderes mundiales para que aumenten las contribuciones al Mecanismo COVAX y compartan las dosis con COVAX en paralelo al despliegue nacional de las vacunas.
  • A los fabricantes de vacunas para que compartan sus conocimientos con el C-TAP con el fin de aumentar la fabricación de vacunas e incrementar drásticamente su suministro mundial en los próximos años. Además, pedimos a los líderes que prioricen el suministro a COVAX sobre los nuevos acuerdos bilaterales.
  • A los organismos reguladores para que aceleren los procesos de aprobación de forma segura y deliberada.
  • A los ministerios de salud para que trabajen con la OMS y otras entidades con miras a invertir en sus sistemas de atención primaria de salud y prepararlos para la administración de las vacunas contra la COVID-19 a sus trabajadores de la salud , y para que desarrollen sistemas de datos sobre el suministro, la distribución y la utilización de las vacunas, incluidos datos subnacionales desglosados por sexo y edad, con el fin de impulsar la distribución, la igualdad y el impacto.
  • A todos los gobiernos para que garanticen que las vacunas contra la COVID-19 se distribuyan gratuitamente en el punto de atención sin que ello conlleve un riesgo de sufrir dificultades financieras, empezando por los trabajadores de la salud y las personas con mayor riesgo de contraer la COVID-19, para que den prioridad a las comunidades afectadas y a las opiniones de los trabajadores esenciales en la toma de decisiones y para que garanticen la igualdad de género como un aspecto central de todas las acciones.

Distribuir las vacunas contra la COVID-19 de forma rápida y equitativa es esencial para acabar con esta pandemia, reactivar nuestras economías y empezar a abordar otros grandes retos de nuestro tiempo, como la inseguridad alimentaria, la desigualdad y la crisis climática.

La salud debe ser el fundamento de todo el desarrollo en el mundo posterior a la COVID, y la inversión en los sistemas de atención primaria de salud será clave para acabar con esta pandemia, prepararse para la siguiente y hacer realidad la visión de la salud para todos.

Las personas de todo el mundo, incluidos los trabajadores de la salud que nos han llevado a cuestas en esta crisis, esperan que los líderes hagan lo correcto e inteligente en este momento crucial. La historia nos juzgará con dureza si fracasamos.

En el Año Internacional de los Trabajadores Sanitarios y Asistenciales, debemos unirnos para proteger a las personas que nos protegen a todos e invertir en ellas, sin importar dónde vivan.

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