Foto: PNUD RDC/Aude Rossignol

 

COVID-19 continúa expandiéndose por el continente africano. Las personas están muriendo, el hambre y la pobreza van en aumento, y los avances de desarrollo están en riesgo de retroceder.

Los números son abrumadores. Aunque la pandemia llegó a África recientemente, ya hay al menos 400.000 casos confirmados, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Tres de cada cuatro personas en el continente no tienen suficiente comida. Más de 320 millones de personas carecen de acceso a agua potable bien administrada, y más de la mitad de la población no posee acceso a saneamiento de cualquier tipo.

Si bien esta pandemia ya ha cobrado cientos de miles de vidas, hay mayores riesgos en el horizonte para los pueblos africanos.

La destrucción del medio ambiente, el aumento del nivel del mar, las sequías, las inundaciones, y otros riesgos ambientales son problemas que, si no se controlan, podrían desencadenar una migración masiva, aumentar el conflicto e interrumpir, o incluso revertir, una década de crecimiento económico.

“Es imperativo que los paquetes de estímulo posteriores a COVID-19 tomen en cuenta los impactos climáticos a corto y largo plazo, y que incluyan paquetes significativos de soluciones tecnológicas y financieras apropiadas para una recuperación económica sólida y una mayor capacidad de recuperación para el bienestar de las personas y los ecosistemas”, dijo el embajador Seyni Nafo, Coordinador de la Iniciativa de Adaptación de África (AAI, por sus siglas en inglés).

Si bien se necesita el apoyo internacional y se está programando y reprogramando en todo el sistema de las Naciones Unidas, con el PNUD liderando la recuperación socioeconómica global, los esfuerzos de reconstrucción vendrán principalmente del ingenio, la resiliencia, las instituciones y los líderes africanos.

 

África al frente

Los africanos están innovando soluciones. Un ejemplo digno de mención es la compra y despliegue de robots inteligentes anti-epidemia para luchar contra COVID-19 en Rwanda. Otros ejemplos incluyen el uso de la tecnología blockchain para dar recompensas en línea por los esfuerzos de reducción de COVID-19 en Sudáfrica y una iniciativa solar innovadora para la salud.

África también lidera el camino a nivel político y estratégico. A fines del mes pasado, 54 líderes africanos respaldaron una nueva recomendación de política descrita en un informe sobre “Respuestas Integradas para la construcción de resiliencia al clima y la pandemia en África” (en inglés).

Las recomendaciones incluyen medidas de adaptación para asegurar el suministro de alimentos para poblaciones vulnerables y fortalecer la cadena de valor agrícola, aumentar el acceso al agua y al saneamiento en paralelo con los esfuerzos para mejorar el manejo del agua, y la necesidad de invertir en infraestructura resiliente para crear empleos. Estas recomendaciones dan como resultado un triple dividendo para los países africanos: menor riesgo de pandemia, mayor resiliencia climática y fortalecimiento de la recuperación económica.

Según el Banco Mundial, África necesita alrededor de US$100 mil millones al año durante la próxima década para cerrar su brecha de infraestructura. Solo los países de ingresos bajos y medianos podrían ver un beneficio neto de $ 4,2 billones al invertir en infraestructura que da prioridad a la resiliencia enfocada en el futuro. Eso es un retorno de US$4 por cada US$1 gastado. Por el contrario, invertir en una infraestructura "normal" no optimizada para la resiliencia, solo resulta en US$1,5 por cada US$1 gastado.

El informe fue apoyado por el presidente de Gabón, Ali Bongo Ondimba, y fue creado en asociación con la Comisión Global de Adaptación (GCA) y la Iniciativa de Adaptación de África (AAI).

En las conversaciones climáticas del año pasado, la Unión Europea anunció un mayor apoyo para AAI con una subvención de €1 millón, administrada por el PNUD. Con este capital inicial, la iniciativa ahora sirve como agente y catalizador para reunir a las principales partes interesadas para debatir y aplicar estrategias resilientes al clima para el desarrollo sostenible en África.

“El impacto del cambio climático en nuestro mundo se está acelerando. Se necesitan medidas ambiciosas y coordinadas para abordar esta amenaza global. La UE está colocando los criterios de sostenibilidad en el centro de sus políticas de recuperación, tanto a nivel nacional como internacional. El continente africano tiene un enorme potencial para adaptarse y maximizar sus esfuerzos hacia un futuro de desarrollo resiliente al clima, y la UE es un orgulloso defensor de este esfuerzo”, dijo Alessandra Sgobbi, Oficial de Políticas de la Comisión Europea - DG Clima.

 

El panorama general

La comunidad internacional se ha movilizado rápidamente para ayudar a los países africanos a responder a la crisis de COVID-19 con más de U$50 mil millones anunciados hasta el momento. Este es un buen comienzo, pero solo una parte de los fondos necesarios para poder desarrollar las inversiones con garantía de futuro y construir resiliencia a largo plazo.

Las instituciones africanas, como AAI, están avanzando para llenar este vacío. Junto con el apoyo del sistema de la Organización de las Naciones Unidas, los donantes y los líderes mundiales, están elaborando planes y mostrando el camino para un futuro resiliente.

 

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