La campaña "Orgullo Caribeño" presenta una serie de videos cortos que muestran entrevistas con personas LGBTI desde una perspectiva positiva, transmitiendo el mensaje de personas fuertes que son miembros orgullosos de las comunidades LGBTI en la región del Caribe. Foto: PNUDLAC/Alexandra Gil

 

Si hay algo que caracteriza a los sistemas de gobernanza participativa es la posibilidad de escuchar las voces de los y las ciudadanas, fomentando ampliamente su inmersión en política y construyendo alianzas entre el estado y las organizaciones de sociedad civil. Comunicar nuestras preocupaciones ayuda a perfilar políticas públicas mejor adaptadas en beneficio de toda la sociedad y mostrar respeto hacia la diversidad, los derechos humanos y la igualdad ante la ley. Sin embargo, muy a menudo las voces de los más vulnerables no son escuchadas. El Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, nos recuerda este año con su lema “Romper el silencio”, que las voces de la comunidad LGBTI+ son habitualmente excluidas bajo el paraguas de la indiferencia, el estigma y la discriminación.

En todo el Caribe, una nueva corriente de jóvenes LGBTI más interconectados que nunca, utilizan las redes sociales para mostrar su realidad cotidiana, llegando muchas veces a personas con responsabilidades políticas a quienes no hubieran podido acceder de no ser por estos canales virtuales. En Haití, reclaman su derecho a fundar una familia. En Jamaica, expresan su preocupación por la manera en que la desigualdad, la violencia y la discriminación les impiden alcanzar todo su potencial. En la República Dominicana, hablan de su aspiración por un mercado laboral inclusivo y digno para las personas trans. El proyecto “Ser LGBTI en el Caribe”, con el propósito de amplificar las voces de las personas LGBTI, lanzaba en junio de  2019 su campaña “Orgullo Caribeño”, que a fecha de hoy ha llegado ya a más de 70.000 personas en redes sociales. La iniciativa, todavía en curso, se esfuerza por inspirar optimismo a través de los mensajes de 23 representantes de la comunidad LGBTI que comparten sus experiencias en el contexto isleño en inglés, español y criollo.

Los espacios artísticos ayudan a promover sentimientos como la empatía, la inclusión o el respeto por los derechos humanos. En el teatro, los monólogos se utilizan para externalizar el mundo interior del personaje, revelando sus pensamientos, ideas y emociones. Este género teatral sirvió como herramienta para que 20 personas trans de la República Dominicana compartieran sus realidades sobre del escenario del Centro Cultural Narciso González, tras recibir formación especializada.

Buscando avanzar a su vez en el área de las políticas públicas inclusivas, “Ser LGBTI en el Caribe” organiza una serie de "Diálogos Nacionales" en los que activistas LGBTI coinciden con cuadros técnicos y políticos de sus gobiernos, representantes del sector privado o del ámbito religioso entre muchos otros, para debatir en torno a los temas que más les afectan, ya sean el acceso a la salud, la educación, la inclusión laboral o el acceso a la justicia. Las recomendaciones derivadas de estos Diálogos facilitan la promoción de políticas, y ya han influido en avances como el recientemente aprobado Plan Nacional de Igualdad y Equidad de Género 2020 – 2030 en la República Dominicana, que tiene en cuenta las prioridades y necesidades expresadas por la comunidad LGBTI.

El contexto de crisis global derivada de la pandemia de COVID-19 afecta a la comunidad LGBTI en múltiples y variadas formas. En debates recientes, personas LGBTI de todo el planeta destacaban problemas comunes que se han visto exacerbados durante la pandemia, como el acceso a la salud para personas trans afectadas por el coronavirus, el acceso a tratamientos de VIH, el uso abusivo de la fuerza en las calles por parte de las fuerzas de seguridad o la importancia del reconocimiento legal de la identidad de género, especialmente en los contextos en que las medidas de movilidad durante la cuarentena se basan en el sexo registrado en los documentos de identidad. Las personas LGBTI, y particularmente las personas jóvenes, corren el riesgo de sufrir violencia cuando se les impone el confinamiento en hogares que no son seguros para ellas, o tienen dificultades para acceder a las medidas de mitigación que implementan sus gobiernos, debido a la discriminación y exclusión que sufren.

En esta línea, el PNUD ha puesto empeño en asegurar que, en cada fase de la respuesta a la crisis en el Caribe, la voz de la comunidad LGBTI sea tenida en cuenta. Así, se apoyaron los esfuerzos de la sociedad civil para generar encuestas sobre el impacto de la pandemia en personas LGBTI, de cuyos resultados preliminares sabemos que hay una fuerte demanda en servicios de asesoría, productos sanitarios y alimenticios, así como de apoyo en la denuncia de los delitos sufridos por la comunidad durante este tiempo. A esto se suma la inquietud de que el distanciamiento social y el confinamiento en espacios seguros son un lujo al alcance de muy pocos.

La realidad de las personas LGBTI es importante en todos los contextos, pero aún más en las situaciones que ponen a los más vulnerables ante un mayor riesgo. Hoy y más que nunca, debemos escuchar sus voces para evitar abusos de derechos humanos, y asegurarnos de que las políticas públicas sanitarias que se están implementando para evitar la dispersión del coronavirus COVID-19 protegen los derechos de los grupos vulnerables y excluidos. Solo así podremos caminar juntos hacia una nueva normalidad más inclusiva e igualitaria, una normalidad que no deje a nadie atrás.

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