Isla Abaco tras el huracán Dorian. Foto: ONU

 

Los vientos catastróficos y la marejada ciclónica se han alejado de las Bahamas desde hace ya tiempo, pero la devastación causada por el huracán Dorian de categoría cinco este verano, el más fuerte en la historia del país, ha dejado a las islas tambaleándose. 

En Abaco y Gran Bahama hay escombros hasta donde alcanza la vista. La tormenta afectó a unos 75.000 residentes, muchos de los cuales fueron evacuados. Se estima que hay cerca de 1,7 millones de metros cúbicos de escombros y que costará millones limpiarlos. Las pérdidas totales de las propiedades se han estimado en US$7 mil millones.

En la última semana de septiembre, el gobierno declaró el final de la fase de emergencia y anunció la transición hacia la recuperación, la cual el PNUD apoya con US$1 millón. "Ahora es el momento de construir resiliencia al cambio climático, traducir nuestras palabras y promesas en acciones y reconocer que estamos lidiando con una nueva forma de "normalidad", y que no podemos esperar", dijo el administrador del PNUD Achim Steiner

Aprovechar la tecnología digital

Uno de los pasos más críticos después de un desastre es hacer disponibles estimaciones confiables basadas en la recopilación y análisis de datos para que las decisiones de recuperación puedan ser específicas y efectivas. Con este propósito, y basándose en la experiencia de múltiples respuestas a desastres, el PNUD ha desarrollado un conjunto de herramientas de Evaluación de Daños en el Hogar y el Edificio (HBDA, por sus siglas en inglés).

Estas apoyan a las autoridades de los países afectados por crisis en la evaluación de los daños y el impacto en la infraestructura residencial y no residencial, y en la recopilación de información georreferenciada. Los datos son analizados y visualizados por Microsoft Power BI, una plataforma de inteligencia fácil de usar que permite a los gobiernos producir cientos de informes con solo unos pocos clics, ayudando a priorizar una rápida recuperación, monitoreo, formulación de políticas y preparación para desastres.

En las Bahamas, para garantizar la recopilación de datos de calidad, un equipo conjunto de personal del PNUD e Ingenieros sin Fronteras entrenaron a más de 20 miembros del gobierno a utilizar la herramienta HBDA. Junto con el gobierno, los equipos han evaluado más de 3.500 casas e infraestructuras públicas.

“En el pasado, la recopilación de datos era un proceso tedioso, la información se recopilaba en papel y luego se pasaba a Excel. Ahora, esta forma innovadora de recopilación de datos produce informes interactivos en tiempo real para evaluaciones rápidas", dijo Gayle Outten-Moncur, gerente del Centro Nacional de Operaciones de Emergencia perteneciente a la Agencia para el Manejo de Emergencias Nacionales (NEMA, por sus siglas en inglés).

Una región prioritaria

La prevención y recuperación de crisis son pilares clave del apoyo del PNUD a los gobiernos y las comunidades. Con una alta exposición a los desastres naturales, el Caribe es una región prioritaria que demanda el apoyo a acciones locales, nacionales y regionales para mejorar significativamente la resiliencia.

En las Bahamas, esto también incluye trabajar bajo la dirección del Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio del Medio Ambiente para eliminar escombros. En asociación con UNICEF, el PNUD eliminará escombros de varias escuelas y garantizará el empleo de emergencia a los hogares en las islas afectadas. Se utilizará un enfoque sostenible y respetuoso con el medio ambiente, que incluirá la reutilización y el reciclaje del material cuando sea posible.

Las acciones nacionales incluyen apoyo a los procesos de planificación de la recuperación, alentando un enfoque participativo en el que las comunidades afectadas contribuyan al proceso de recuperación, en particular las mujeres y las personas con discapacidad.

A nivel regional, el PNUD está creando alianzas con la Comunidad del Caribe, o CARICOM, y el Organismo del Caribe para la Gestión de Emergencias en Casos de Desastre, para dar forma a un Centro de Recuperación Resiliente del Caribe y proporcionar una apoyo de recuperación continuo a todas las islas. 

Recuperación a largo plazo

El trabajo del PNUD se basa en herramientas y modelos probados en los huracanes Irma y María, con énfasis en la recuperación y la reconstrucción de forma mejorada. Estos son pilares para reducir el riesgo futuro de desastres, respaldados por la Prioridad Cuatro del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres.

El PNUD continuará trabajando con el gobierno y los socios para avanzar y ayudar a abordar las consecuencias de la crisis, ayudar a las personas a reconstruir sus hogares y restaurar los medios de subsistencia, y brindar apoyo institucional para ayudar a fortalecer la capacidad del gobierno nacional para liderar una recuperación consolidada y coordinada.

 

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