Discurso de Achim Steiner, Administrador del PNUD, en ocasión de la Sesión Anual de la Junta Ejecutiva

6 de Junio de 2022

Achim Steiner, Administrador del PNUD

Foto: PNUD

El siguiente discurso se presenta tal y como se preparó para su entrega.
 

  1. Señora Presidenta, miembros de la Junta Ejecutiva, colegas y amigos. Me complace reunirme hoy con ustedes en este período de sesiones anual de la Junta Ejecutiva 2022 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).
  2. Excelencias, todas las personas que estamos hoy aquí hemos sido testigos de los numerosos retos y riesgos de nuestro mundo, pero tal vez nunca los hemos vivido como en el momento actual. Nos enfrentamos a presiones planetarias derivadas del cambio climático y de la pérdida de biodiversidad que no tienen precedentes en la historia de la humanidad. Estas podrían destruir los cimientos de nuestro mundo tal y como lo conocemos.
  3. Numerosos países siguen sumidos en la guerra, al borde de la hambruna y sufriendo enfermedades. Deben responder a múltiples pruebas trascendentales que se creían superadas por el progreso mundial. En 2022, hasta 323 millones de personas podrían enfrentarse al hambre aguda. El número de personas al borde de la inanición en la región africana del Sahel se ha disparado diez veces desde 2019.
  4. Aunque estamos aprendiendo a vivir con la COVID-19, el trauma de la pérdida inesperada de millones de vidas persistirá, al igual que las consecuencias en las economías devastadas. La deuda acumulada durante la pandemia aumentó de manera más rápida que durante la Gran Depresión. Los mayores costos del servicio de la deuda coinciden con las continuas pérdidas de producto interno bruto (PIB) e ingresos en los países emergentes y de bajos ingresos, con un resultado probable: un progreso mucho más lento en el logro de todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 
  5. Excelencias, hasta que todas las personas se beneficien del desarrollo y de las libertades básicas, y la seguridad humana que esto conlleva, el progreso humano seguirá siendo inestable e incompleto. Este momento nos ha arrojado a un crisol de cambio, que es disruptivo y desorientador, pero no es algo sin precedentes. El mundo ya ha pasado por situaciones semejantes.
  6. Forjadas a partir de las guerras, las Naciones Unidas son el resultado de una dura prueba similar. Sus fundadores quisieron que representaran las mejores aspiraciones de la humanidad. Se propusieron construir y mantener la paz mundial mediante el diálogo y el desarrollo, establecer derechos y principios claros y crear un espacio común para que la humanidad explorara sus múltiples posibilidades de reinvención. Estos siguen siendo hoy nuestros objetivos y nuestra fuente de esperanza.
  7. En ese contexto, me referiré hoy a tres grandes cuestiones. En primer lugar, debemos invertir en el desarrollo, de forma sistemática y en gran escala, reconociendo que ningún país puede permitirse el lujo de dejar de lado los ODS. En segundo lugar, no podemos separar desarrollo de crisis, porque salir de una crisis depende del desarrollo. En tercer lugar, como organización de desarrollo que cumple su cometido en un mundo en crisis, el PNUD está bien posicionado para afrontar estos retos.


El desarrollo en un mundo en crisis.

  1. Excelencias, por encima de todo, el PNUD ve el desarrollo como el camino a seguir, que cumple las prioridades inmediatas a la vez que traza un rumbo hacia el futuro. El PNUD entiende que tanto el alcance como la calidad del desarrollo son fundamentales. Y que el desarrollo entraña una serie de opciones. Si se elige mal, las opciones conducen a una crisis. Si se elige bien, transforman nuestro mundo para siempre.
  2. Quiero dedicar un momento a reflexionar sobre desarrollo y crisis a partir de nuestra experiencia y el contexto actual, nuestra presencia a nivel local y mundial y nuestras aspiraciones para el futuro. Convencionalmente, muchos de nosotros estamos acostumbrados a pensar en desarrollo y crisis como distintas situaciones, que a veces se alternan. Los países están desarrollándose, a menos que caigan en una crisis, y entonces el objetivo pasa a ser restablecer el desarrollo. Esta dicotomía es conveniente pero, ¿es cierta? Y, ¿es adecuada?
  3. La definición de quién se ve afectado por una “crisis” está cambiando, Excelencias. Así pues, los enfoques también deben cambiar. Aunque la mayoría de los países siguen centrados en el desarrollo, ningún país está ahora totalmente libre de una crisis, ya sea por la pandemia, la carga de la deuda, la fragmentación de la cohesión social, la emergencia climática, el aumento de los precios de las materias primas, o más de una de estas causas. La multiplicidad de impulsores y direcciones elude las soluciones tradicionales y puntuales que intentan resolver los problemas de forma lineal a medida que van surgiendo. Debemos aumentar la resiliencia y abordar las causas profundas, y tenemos que hacerlo de forma integrada, en todos los sistemas de desarrollo.
  4. En el PNUD, una de las principales organizaciones de desarrollo del mundo, nos hemos replanteado cómo rectificar el curso del desarrollo en un planeta desgarrado por crisis. Sabemos que el desarrollo es la única manera de prevenir una crisis y de mantener la resiliencia cuando se produce. Los países con las crisis más agudas suelen empezar con déficits de desarrollo que se agravan con el tiempo. El desarrollo en una crisis es la única forma real de salir de una espiral de sufrimiento y daño.
  5. Cito al Secretario General, quien recientemente afirmó: "en un momento en que los conflictos mundiales están en sus niveles más altos desde la creación de las Naciones Unidas, los datos demuestran que invertir en el desarrollo es la mejor manera de prevenir las crisis y mantener la paz internacional".
  6. Permítanme compartir dos ejemplos de cómo esto está funcionando en las crisis más difíciles del mundo actual. Una ha sido una constante desde hace varios decenios y la otra ha estallado este año. La primera se refiere al caso del Afganistán, donde el PNUD está mostrando cómo el restablecimiento de los medios de vida y las economías locales, mediante intervenciones comunitarias, pueden ser el camino hacia la esperanza y la dignidad. La protección de los derechos humanos es integral y se da prioridad a los derechos de las mujeres y las niñas. Dado que nuestro enfoque se basa en zonas específicas, se adapta a los lugares en los que se aplica. Combinado con intervenciones sectoriales concretas, ayuda a las comunidades a recuperarse y a crear resiliencia. 
  7. Dentro del Marco de Compromiso de Transición de las Naciones Unidas para el Afganistán, y por conducto de su fondo fiduciario especial que el PNUD estableció como plataforma de colaboración, 17 entidades de la ONU están trabajando conjuntamente y con 65 socios no gubernamentales en la ejecución de iniciativas en las 8 regiones del país. Esta actividad funciona en coordinación con el Fondo Humanitario Internacional para el Afganistán con la dirección del Representante Especial Adjunto del Secretario General y Coordinador Residente y de Asuntos Humanitarios. Hasta ahora, hemos prestado asistencia a más de 5 millones de afganos y afganas. Los programas de efectivo por trabajo rehabilitan el suministro de agua e inyectan fondos que se necesitan con urgencia en las comunidades locales. Los sistemas de riego restablecidos beneficiarán a 350.000 personas. Hemos ayudado a 3.000 pequeñas empresas dirigidas por mujeres mediante formación y donaciones, produciendo un efecto multiplicador porque a menudo contratan a otras mujeres. Aunque sujetos a la financiación, pretendemos ampliar este apoyo a 50.000 empresas más antes de finales de año. 
  8. El segundo ejemplo es, por supuesto, Ucrania, el lugar de mayor sufrimiento y desolación en este momento. En un país que ha sido un granero para el mundo, hasta el 90 % de la población corre el riesgo de caer en la pobreza y puede perderse una generación de logros en el ámbito del desarrollo. La prevención de estos notables retrocesos es la razón por la que el PNUD ha asumido la obligación inquebrantable de apoyar al Gobierno de Ucrania y a la respuesta humanitaria dirigida por las Naciones Unidas. Desde el primer día, la respuesta inmediata del PNUD se tradujo en una acción eficaz gracias a su acceso a las poblaciones afectadas y a las alianzas locales establecidas con el Gobierno, los municipios locales y los socios para el desarrollo.
  9. Todos nuestros esfuerzos se integran directamente en el plan nacional de recuperación, en coordinación con más de 17 entidades del sistema de las Naciones Unidas y mediante el apoyo de los socios para el desarrollo, algunos de los cuales están hoy aquí en nuestra Junta Ejecutiva. Estamos ayudando a las instituciones y a las personas a consolidar la resiliencia al tiempo que preservamos los avances en materia de desarrollo y preparamos el terreno para la recuperación. Por ejemplo, la ampliación de la cobertura de servicios digitales esenciales ha permitido la tramitación de 500.000 solicitudes de alojamiento de emergencia y de prestaciones mensuales de subsistencia.
  10. En diversas localidades, hemos creado centros polivalentes donde las pequeñas y medianas empresas pueden recabar apoyo financiero y técnico para reubicarse y reanudar sus operaciones. Se dispone de acceso directo amplio a asistencia jurídica gratuita mediante códigos QR que contienen información sobre cuestiones como el cruce de fronteras. Los ucranianos y ucranianas necesitan todas estas formas de asistencia -y más- para sobrevivir ahora y encontrar caminos para el futuro.
     

Aprovechar las posibilidades de cambio.

  1. Hoy me referiré de las posibilidades de cambio, de elección y de reinvención porque en el PNUD siguen siendo nuestra razón de ser. Nadie podría haber previsto plenamente lo que está sucediendo hoy, pero confío en que el PNUD, gracias a su apoyo constante, está en muchos aspectos bien preparado para lo que ocurra, tanto ahora como en el futuro. En 2021, finalizamos nuestro Plan Estratégico 2018-2021 #NextGenUNDP, y todo parece apuntar a una organización en vías de transformación. El PNUD ha aprovechado al máximo su presencia mundial y sus alianzas de confianza para agudizar el estado de alerta ante las oportunidades y los riesgos del desarrollo, y renovarse en consecuencia.
  2. Ahora más que nunca, el PNUD está en condiciones para impulsar un desarrollo inclusivo y sostenible, de superar los contratiempos y de vincular ambos aspectos para que las personas lleven una vida más segura, no solo ahora sino a largo plazo. En palabras del reciente informe de la Red para la evaluación del desempeño de las organizaciones multilaterales (MOPAN), el PNUD está gestionando bien un contexto turbulento, alineándose con la Agenda 2030, y demostrando una gran resiliencia y un nuevo dinamismo. Cuando estalló la pandemia, el PNUD se adaptó rápidamente, reorientando los programas y los recursos, adquiriendo suministros que se necesitaban con urgencia y que sostenían los sistemas de salud, ayudando a 82 países a adoptar sistemas de seguimiento de la vacunación y coordinando la respuesta socioeconómica de las Naciones Unidas.
  3. Mediante la inversión en nuevos programas, personas, alianzas y prácticas operacionales, el PNUD es más dinámico y eficaz. Somos una organización que no solo imagina un mundo más próspero y estable, sino que está a la vanguardia del pensamiento, la innovación y la acción para lograrlo, llegando a decenas de millones de personas y a infinidad de países. Esto es, por supuesto, un homenaje a nuestro personal y a nuestros numerosos socios, promotores y donantes que han acompañado nuestro proceso de cambio.  
  4. Las siguientes cifras ilustran el impacto del PNUD:
  • De 2018 a 2021, 71 millones de personas en 36 países obtuvieron acceso a servicios esenciales;
  • Como parte de la respuesta a la COVID-19, el PNUD mejoró las competencias de más de 1,3 millones de trabajadores de la salud, aprovechando los enfoques digital, verde e inclusivo;
  • Desde el inicio de la pandemia, 82 países han adoptado más de 580 soluciones digitales para el comercio y la gobernanza, aumentando el acceso a los servicios básicos, especialmente para los más rezagados;
  • 100 países han situado los ODS en el centro de sus planes de desarrollo nacionales y subnacionales;
  • Entre los 92 planes nacionales de acción climática revisados, el 90 % aumentó su ambición en materia de mitigación y el 96 % lo hizo en materia de adaptación;
  • Solo en 2021, 3 millones de personas desplazadas en 13 países se beneficiaron de soluciones duraderas destinadas a lograr seguridad, libertad de circulación y bienestar a largo plazo.
  1. Estas cifras muestran cómo la inversión constante en un PNUD de "nueva generación" ha dado resultados. El reto ahora es aprovechar al máximo nuestro acervo de conocimientos especializados y nuestra presencia en los países. Excelencias, ustedes nos han permitido hacerlo al respaldar nuestro Plan Estratégico 2022-2025. Si las inversiones son proporcionales, el PNUD podrá alcanzar su potencial para trabajar con las comunidades y los países en la configuración de lo que sucederá en el mundo.
  2. Nuestro plan #FutureSmartUNDP 2022-2025 apunta alto, como lo demuestra un conjunto de metas que bien sabemos son ambiciosas, pero que también consideramos mínimas para atenuar los riesgos de crisis y lograr un progreso significativo en materia de desarrollo. No se trata de una tarea exclusiva del PNUD, pero ejerceremos nuestra fuerza programática y operacional para alcanzar esas metas. Y alentaremos de forma constante a los muchos otros socios que pueden ayudar a hacerlas realidad. Para 2025, nuestra aspiración es que 100 millones de personas escapen de la pobreza multidimensional, 500 millones de personas tengan acceso a una electricidad limpia y asequible, 800 millones de personas reciban apoyo para participar en elecciones y se movilice USD 1 billón en financiación pública e inversiones privadas para los ODS.
  3. Detallaré algunos de los primeros y rápidos avances que ya estamos haciendo en el Plan 2022-2025, que comenzó a implementarse hace apenas unos meses. Pero antes, compartiré tres observaciones transversales que hablan de lo que hemos logrado como resultado de nuestro Plan 2018-2021, basadas en el informe anual que les presento hoy.
     

En primer lugar, el PNUD está redefiniendo la forma de lograr un desarrollo que vincule lo local con lo global.

  1. El desarrollo se produce a nivel local, por medio de servicios y empleos, elecciones y colaboración comunitaria, pero las fuerzas que le dan forma vienen de todo el mundo. En nuestro trabajo en los países, tratamos de aprovechar al máximo las oportunidades de desarrollo locales y mundiales, al mismo tiempo que gestionamos los riesgos y las limitaciones. Estamos pasando cada vez más del nivel local al global, para dar forma a respuestas más amplias, más sistémicas y transfronterizas que aceleren el desarrollo y mitiguen los retrocesos.
  2. Nuestro trabajo sobre la financiación para el desarrollo demuestra la intersección entre el nivel local y el global. El PNUD encabeza los esfuerzos de todo el sistema de las Naciones Unidas para ayudar a los países a elaborar marcos nacionales de financiación integrados. Estos están concebidos explícitamente para impulsar el logro de los ODS y ya están en marcha en más de 80 países. Están mejorando la calidad, la cantidad y el alcance de los fondos públicos y privados, tanto nacionales como internacionales, y mejorando las capacidades tan necesarias para la planificación formal de la financiación. También están impulsando la innovación nacional. Cabo Verde, por ejemplo, ha puesto en marcha la primera plataforma de financiación sostenible de la economía azul del mundo. La bolsa de valores de Mongolia emitió una guía para ajustar a los principios de sostenibilidad las operaciones de más de 200 empresas privadas, una capitalización de mercado de USD 2.000 millones.
  3. Y ya estamos iniciando la siguiente etapa de este trabajo. El PNUD, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Unión Europea y los socios gubernamentales han puesto en marcha conjuntamente los nuevos marcos de financiamiento nacional integrado (INFF). El Mecanismo garantizará la tecnología, los conocimientos especializados y las herramientas para más de 80 países y profundizará la cooperación entre los agentes públicos, privados y de la sociedad civil.
  4. Paralelamente, la cartera de financiación para el desarrollo del PNUD sigue evolucionando rápidamente gracias a nuestro liderazgo como pioneros del desarrollo sostenible y los bonos verdes. Con nuestra ayuda, el Banco de Desarrollo de Rwanda está preparando su primer bono verde para inyectar unos USD 50 millones en energía renovable, transporte no contaminante, recursos hídricos sostenibles, gestión de desechos y conservación de la biodiversidad. El Nuevo Banco de Desarrollo (NDB por sus siglas en inglés) emitió un bono vinculado a los ODS por valor de USD 750 millones, la primera vez que un banco de desarrollo multilateral aplica los Estándares de Impacto de los ODS del PNUD para los emisores de bonos y taxonomía de finanzas de los ODS. Uzbekistán se convirtió en el primer país de su región en emitir un bono soberano para los ODS. El bono del Gobierno de México para los ODS, el primero de este tipo, tiene ahora su segunda emisión, habiendo recaudado más de USD 1.300 millones.
  5. En vista de que la digitalización está cambiando nuestro mundo, el PNUD está aprovechando su potencial como fuerza empoderadora para las personas y el planeta. Tras el enfoque inicial de la pandemia de establecer soluciones digitales para adaptarse a un mundo "en confinamiento", actuamos rápidamente para ayudar a los países a acelerar la transformación digital. 16 países han comenzado a definir la forma en que las soluciones digitales "para toda la sociedad" pueden acelerar la recuperación de la COVID-19 y el cumplimiento de los ODS. Mauritania ha creado un organismo digital nacional y Granada y Dominica han adoptado nuevas estrategias digitales nacionales. Tayikistán ha convertido 74 oficinas de registro civil en servicios digitalizados con el fin de mejorar la inscripción de nacimientos, defunciones y otros datos vitales de más de 450.000 ciudadanos. Después de que el PNUD ayudó a la Autoridad de Microempresas y Pequeñas Empresas de Kenya a establecer una oficina de registro y la dotó de herramientas digitales, esta formalizó 12.185 empresas.
  6. Reconociendo que la tecnología plantea riesgos, además de beneficios, el PNUD ha forjado nuevas alianzas con la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Alianza de Bienes Públicos Digitales y la Alianza EDISON para formular normas mundiales con visión de futuro en torno a la prevención de posibles daños. El PNUD sitúa los derechos humanos y la inclusión en el centro de nuestro propio trabajo digital a través de los seis principios rectores de nuestra nueva estrategia digital.
  7. El cambio climático tal vez sea la principal de las preocupaciones a todos los niveles: tanto local como global. Por eso, gracias a la iniciativa Climate Promise del PNUD, más economías están hoy en la senda de la adaptación y la descarbonización. En 2021, la iniciativa ayudó a establecer niveles de ambición sin precedentes tanto para la mitigación como para la adaptación en las contribuciones determinadas a nivel nacional en el marco del Acuerdo de París. Y lo que es más importante: los países ya están trabajando en sus planes climáticos. En Indonesia, el PNUD está trabajando estrechamente con socios como el Banco Mundial para asistir al Gobierno a implementar instrumentos basados en el mercado que ayudarán a cumplir los objetivos climáticos en su contribución determinada a nivel nacional. Esto incluye el apoyo a la adopción de un límite máximo a las emisiones de carbono y un impuesto sobre el carbono con potencial para frenar las emisiones y generar ingresos. Es un primer ejemplo de cómo las contribuciones determinadas a nivel nacional pueden impulsar tanto la acción climática como la del desarrollo, una senda que el PNUD seguirá explorando en el futuro.
  8. El compromiso del PNUD con impulsar el apoyo público a la acción climática se manifestó en nuestra campaña "Queridos líderes mundiales" en el período previo a las conversaciones mundiales sobre el clima de 2021 celebradas en Glasgow. Esta campaña inspiró a personas de todo el mundo a instar a sus líderes a que actuaran, y además obtuvo un premio Webby. Este premio, basado en los votos emitidos por personas de más de 70 países, es considerado el mayor honor conferido en Internet.
  9. Caracterizado por la creciente preocupación por la emergencia climática, 2021 fue un año fundamental para impulsar los grandes cambios necesarios en los sistemas energéticos. El PNUD colaboró con la iniciativa Energía Sostenible para Todos y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas para convocar la primera cumbre mundial de las Naciones Unidas sobre energía en 40 años. Esta dio lugar a que los Gobiernos y las empresas prometieran USD 600.000 millones para nuevas inversiones en energía universal y sostenible.
  10. El PNUD adoptó una postura audaz al defender las reformas de las subvenciones a los combustibles fósiles, una cuestión fundamental para el clima y el desarrollo en muchos países. Nuestro nuevo simulador de reforma de los combustibles fósiles explora los datos a nivel de los países para definir cómo se pueden encauzar los subsidios hacia diferentes prioridades del desarrollo. Es un ejemplo de cómo las soluciones de desarrollo integradas, en este caso, que abarcan los objetivos climáticos, financieros y socioeconómicos, pueden abrir múltiples vías de progreso.


En segundo lugar, el PNUD está ayudando a cerrar las brechas de desarrollo persistentes y sistémicas que han dejado a las personas vulnerables.

  1. La vulnerabilidad se ha convertido en una palabra clave de nuestro mundo. Los riesgos están aumentando en muchos ámbitos. Las personas que se enfrentan a múltiples fuentes de vulnerabilidad son las más propensas a quedarse atrás. El PNUD ayuda a los países a mantener y ampliar las redes de seguridad social para alcanzar el objetivo de la protección social para todas las personas.
  2. Durante la pandemia, apoyamos las medidas del mercado laboral para proteger casi un millón de puestos de trabajo y ayudamos a unas 56.000 pequeñas y medianas empresas. En Viet Nam, nuestro apoyo a la digitalización de la asistencia social logró un cambio radical para no dejar a nadie atrás al mejorar la distribución de USD 1.400 millones en protección social a más de 27 millones de personas. En 73 países, estamos ayudando a que la protección social tenga en cuenta el género, al tiempo que creamos oportunidades para las empresas dirigidas por mujeres. El Perú, por ejemplo, ha adoptado un marco para un sistema nacional de cuidados que garantice a las mujeres un trabajo decente, protección social y servicios esenciales.

  3. Nuestra alianza con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para sentar las bases de la protección social abarca ahora 88 países y es fundamental para hacer realidad la promesa de la iniciativa del Secretario General del Acelerador Mundial del Empleo y la Protección Social para una Transición Justa. De aquí a 2030, trabajaremos con otras entidades de las Naciones Unidas, los Estados Miembros y los interlocutores sociales para crear 400 millones de puestos de trabajo, principalmente en las economías verde, digital y del cuidado, centrándonos en el trabajo informal. También trataremos de ampliar los pisos de protección social para beneficiar a 4.000 millones de personas.
  4. Excelencias, una de las brechas más persistentes en nuestro mundo en este momento es la respuesta a las crisis. El PNUD está empeñado en lograr una recuperación de crisis que no proporcione meras dádivas, sino que tienda un puente hacia la esperanza, la dignidad y un sentido de seguridad. En el Yemen, por ejemplo, están muriendo más personas por la falta de alimentos y atención sanitaria que por la guerra. En 2021, el PNUD contribuyó a crear oportunidades de subsistencia para 352.000 personas. Los efectos indirectos pronto fueron evidentes, ya que empezaron a crear activos productivos y a revitalizar las economías locales. También prestamos servicios de salud, educación y energía a 4,5 millones de personas, al tiempo que ayudamos a las instituciones nacionales a crear la capacidad para restablecer y mantener los servicios.
  5. En el noreste de Côte d'Ivoire, nuestro punto de partida no fue solo mitigar las consecuencias de la violencia extremista, sino indagar por qué estaba ocurriendo y responder a ello. Un equipo conjunto del programa del PNUD y el Departamento de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz determinó que la respuesta era, en parte, un fracaso del desarrollo. Los datos pormenorizados del equipo sobre las necesidades urgentes de desarrollo social y humano dieron lugar a un cambio en las políticas nacionales para llevar los programas sociales a esta región.
  6. Una nueva iniciativa en la región del Sahel se basa en una red de alianzas en las que participan el PNUD, otras entidades de las Naciones Unidas, Gobiernos, organizaciones multilaterales y el sector privado. Juntos, estamos ampliando el acceso a la energía, restableciendo los vínculos sociales en las comunidades afectadas por los conflictos, abordando los riesgos de seguridad relacionados con el clima y empoderando a los jóvenes para que inicien nuevas empresas.
  7. Reconociendo el vínculo con el desarrollo, el PNUD ha profundizado la prevención de crisis en todas sus carteras de programas. Por ejemplo, contribuimos a que las elecciones fueran más seguras y fiables en 2021, con una inversión de USD 42 millones en una gestión electoral rigurosa y transparente, preparada para prevenir controversias y evitar crisis. La colaboración con 40 países facilitó un uso más amplio de las herramientas digitales y de otro tipo para detener el discurso de odio ofensivo, incluso a través de la plataforma digital desarrollada por el PNUD contra la desinformación iVerify (YoVerifico), considerada un bien público digital por la Alianza de Bienes Públicos Digitales.
  8. Para evitar el empeoramiento de los riesgos económicos relacionados con la pandemia en diez países del Caribe Oriental, el PNUD proporcionó asesoramiento y asistencia financiera a las pequeñas empresas turísticas más afectadas. En el marco de un proyecto de "turismo del futuro", personas de todo el sector se están replanteando la forma en que este puede adaptarse y prosperar ante las múltiples vulnerabilidades.
  9. Dos tercios de los proyectos del PNUD hacen hincapié explícitamente en el logro de la igualdad de género, ya que la discriminación y la desigualdad de género se encuentran entre los aceleradores más potentes de la injusticia y la vulnerabilidad. Cada vez más, nos proponemos desafiar las normas y las estructuras que perpetúan la discriminación, como lo analizaré más adelante al referirme a la nueva Estrategia de Género del PNUD.
  10. Un ejemplo de cómo cerrar la brecha de género es el actual endurecimiento de las leyes y políticas para acabar con la violencia de género. Gracias al trabajo del PNUD con parlamentarios en el marco de la innovadora Iniciativa Spotlight de la Unión Europea y las Naciones Unidas, el Código Penal Federal de México aborda por primera vez el aumento explosivo de la violencia digital y mediática contra las mujeres. En Papua Nueva Guinea, que tiene una de las tasas más altas del mundo de violencia familiar, sexual y de género, el Parlamento dio un paso crucial e histórico para financiar la estrategia nacional sobre la violencia de género y su secretaría.
  11. Nos complace especialmente decir que, en 2021, el 96 % de las contribuciones determinadas a nivel nacional sobre la acción climática presentadas contenían disposiciones sobre la igualdad de género. El doble de países se comprometió con el liderazgo de las mujeres en las decisiones climáticas y con un mayor acceso a la tecnología. Esto demuestra que al transformar nuestras economías también podemos transformar nuestras sociedades, volviéndonos ecológicos, así como más inclusivos y justos.


En tercer lugar, el PNUD es fuerte en su propia organización y en impulsar la reforma de las Naciones Unidas basada en los resultados en favor de los países.

  1. El PNUD es una organización aún mejor de lo que era hace apenas cuatro años. Múltiples estudios, evaluaciones y auditorías externos han confirmado que hemos dado muchos pasos correctos y hemos realizado inversiones estratégicas para convertirnos en una organización preparada para responder a los complejos desafíos del desarrollo. Disponemos de nuevas competencias, ofertas de servicios, capacidades digitales y recursos de conocimientos. Gestionamos el riesgo de forma más eficaz. La prueba de nuestras capacidades reside en la ejecución de programas por un valor de USD 4.800 millones en 2021, el nivel más alto en más de un decenio, a pesar de las enormes presiones de la pandemia. Para una organización que no depende de cuotas, haber podido realizar intervenciones vitales para el desarrollo por USD 4.800 millones en 12 meses refleja la confianza de la que goza el PNUD entre nuestros socios.
  2. El PNUD actual es una organización que aprende. Hemos puesto en práctica la mayoría de las recomendaciones resultantes de nuestras evaluaciones independientes de los programas para los países y hemos visto cómo se incorporan en los nuevos documentos de los programas. Nuestra Red Global de Políticas mantiene un flujo constante de conocimientos especializados en tiempo real sobre diversos países y cuestiones, y acelera el ritmo de aprendizaje, garantizando que el PNUD siga siendo receptivo y ágil y que tenga en cuenta los riesgos.
  3. Además, utilizamos lo que aprendemos en la práctica y de nuestra red única de proyectos, socios y presencia en 170 países para establecer agendas y liderar el pensamiento global sobre las principales preocupaciones del desarrollo, como la desigualdad y la sostenibilidad. Nuestros reconocidos Informes sobre Desarrollo Humano siguen siendo pioneros de nuevas soluciones que se necesitan ahora más que nunca, incluida una medición del desarrollo ajustada por las presiones planetarias y una nueva perspectiva de la seguridad humana.
  4. En su calidad de organización dinámica y orientada a los resultados, el PNUD atrae algunos de los mejores conocimientos especializados del mundo en materia de desarrollo. Ante la aceleración de nuevas formas de trabajo debido a la pandemia, nos esforzamos por fomentar la flexibilidad de la fuerza de trabajo, el uso de la tecnología y una "cultura de empoderamiento". Hemos aplicado el 95 % de las recomendaciones de la fase 1 de nuestra estrategia Gente para 2030 y hemos establecido una nueva modalidad de contrato flexible. Nuestro éxito al establecer niveles elevados en la gestión del personal se manifiesta en el alto grado de satisfacción del personal, mientras que nuestros logros en materia de paridad de género son elogiados dentro y fuera del sistema. La diversidad del personal sigue siendo nuestro punto fuerte y está en aumento, por ejemplo, a través de las pasantías remuneradas, el 87 % de las cuales son ocupadas por pasantes del Sur Global. Un nuevo programa de graduados ofrece una oportunidad única a jóvenes con talento procedentes de entornos desfavorecidos de algunos de los países menos representados.
  5. El PNUD actual se está convirtiendo en una organización nativa digital, gracias a nuestras nuevas estrategias digitales y de datos que funcionan en forma conjunta. Se ha establecido una nueva arquitectura de datos y los equipos de las Naciones Unidas en los países y los Gobiernos ya están utilizando nuestra Data Futures Platform (plataforma de datos para el futuro) para elaborar modelos de las opciones de políticas y orientar las inversiones. En 2021, la plataforma obtuvo un premio DRIVENxDESIGN. Una Red de Promotores Digitales integrada por 120 miembros y un nuevo Programa de Aptitud Digital ampliarán el aprendizaje digital en las oficinas del PNUD en los países. Además, la plataforma digital de conocimientos SparkBlue del PNUD es ahora el lugar al que acude el personal del PNUD y de las Naciones Unidas para conectarse entre sí y con expertos externos. Acogió consultas globales sobre los planes estratégicos de seis organismos de las Naciones Unidas en 2021 y desde 2020 ha atraído a 230.000 visitantes.
  6. Un factor inherente de nuestro éxito es pensar con rapidez y creatividad valiéndonos por nosotros mismos. La innovación es un elemento intrínseco de nuestra forma de trabajar y la Red de Laboratorios de Aceleración del PNUD llega a 115 países a través de 91 ubicaciones y documenta más de 2.000 soluciones comunitarias relativas a los 17 ODS. Por ejemplo, el Laboratorio de Aceleración en Uganda ayudó a las autoridades forestales nacionales a reducir el tiempo de detección de amenazas, como la tala ilegal, de un año a un mes. Filipinas está utilizando datos no tradicionales, como el gasto de los hogares en bienes de consumo envasados, para proyectar tendencias más amplias en la economía. 
  7. La Universidad de Harvard ha elaborado un estudio de caso sobre los Laboratorios de Aceleración como ejemplo de innovación estratégica en las Naciones Unidas y está previsto que lo utilice la Harvard Business School. El Instituto Tecnológico de Massachusetts encomió al PNUD por crear "una gran red de ecosistemas que giran en torno a sus Laboratorios... está resolviendo el problema de la aceleración con una mentalidad de cartera, empleando el poder de lo colectivo, y lo está haciendo a una escala sin precedentes".
  8. Excelencias, en un momento de gran necesidad y de restricción fiscal, el PNUD es ante todo una organización en la que los recursos se administran bien y se utilizan con eficiencia. Nuestra transparencia y rendición de cuentas es alta, como se ha demostrado repetidamente a través de auditorías y evaluaciones, y nuestra respuesta a las conclusiones es rápida y exhaustiva, incluso en algunos de los contextos más difíciles del mundo. En 2021, recibimos nuestra 16ª opinión de auditoría sin reservas consecutiva y volvimos a equilibrar el presupuesto por 5º vez.

  9. El PNUD alcanzó un alto nivel de fiscalización en su alianza con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), lo que dio lugar a la renovación de la acreditación en 2021. Nuestra acreditación con el Fondo Verde para el Clima (GCF por sus siglas en inglés) fue mejorada sobre la base de los resultados que ayudamos a lograr y nuestra respuesta a las recomendaciones de auditoría y evaluación. Para estos dos fondos mundiales, el PNUD es un socio de elección porque los países eligen con quién quieren trabajar y pueden ver que el PNUD cumple.

  10. Además, en 2021 el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria confió al PNUD USD 546 millones, sabiendo que haríamos rendir cada dólar. Esto se traduce directamente en resultados sobre el terreno, como el pago a casi 26.000 trabajadores sanitarios no gubernamentales en el Afganistán en octubre de 2021 para mantener abiertos más de 2.100 centros de salud y atender a más de 3 millones de afganos y afganas. Debido a la guerra en Ucrania, el Fondo Mundial ha pedido al PNUD que se haga cargo de la aplicación de USD 30 millones en donaciones relacionadas con la respuesta al VIH y la tuberculosis en Belarús. Estamos trabajando con los asociados para garantizar la continuidad de los servicios esenciales.
  11. Los nuevos puntos fuertes del PNUD nos han ayudado a navegar y a dirigir el exitoso reposicionamiento del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo, obteniendo resultados sobre el terreno donde más importan. El Secretario General confió al PNUD el liderazgo técnico de la respuesta socioeconómica a la COVID-19, acompañando a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la respuesta sanitaria y a la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios en la acción humanitaria. El PNUD, en estrecha colaboración con la Oficina de Coordinación del Desarrollo de las Naciones Unidas y las entidades del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo, apoyó a los Coordinadores Residentes para aprovechar todo el poder del sistema de las Naciones Unidas en la realización de evaluaciones socioeconómicas iniciales, a menudo en colaboración con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Estas evaluaciones dieron lugar a un reconocimiento temprano de las consecuencias más amplias de la COVID-19 en el desarrollo, y sirvieron de base para las acciones gubernamentales en 81 países. Un examen de la Oficina de Evaluación Independiente del PNUD señaló que la organización merecía un "enorme reconocimiento" por el papel esencial que había desempeñado en la respuesta coordinada a la crisis, al tender "un puente hacia la recuperación".
  12. En 2021, la MOPAN también reconoció el papel del PNUD en favor de un sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo revitalizado y concluyó que el PNUD había manejado el proceso de reforma "excepcionalmente bien". Aun siendo la organización más afectada por la "desvinculación" del sistema de Coordinadores Residentes relacionada con la reforma, hemos asignado importantes recursos y conocimientos especializados para garantizar su transición satisfactoria, como demuestran los ejemplos de resultados conjuntos que se les han descrito hoy.
  13. Bajo el liderazgo de la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas y Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (GNUDS), el Administrador del PNUD actúa como Vicepresidente del GNUDS y como Presidente del Grupo Básico del GNUDS, lo que demuestra el pleno apoyo del PNUD a un sistema de desarrollo revitalizado. A principios de 2022, los miembros del Grupo Básico del GNUDS subrayaron su importancia en la aceleración de la respuesta socioeconómica a la COVID-19; la consolidación permanente de las reformas del sistema para el desarrollo; la respuesta a las preocupaciones fundamentales del desarrollo, como la financiación de los ODS, el cambio climático y la biodiversidad; y los avances en los Marcos de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible.
  14. Como organización con experiencia en todas las facetas importantes del desarrollo, el PNUD sigue poniendo sus capacidades y sus conocimientos especializados al servicio de los equipos de las Naciones Unidas en los países, bajo la dirección general de los Coordinadores Residentes. Nuestro apoyo ayuda a vincular las diferentes intervenciones para crear soluciones integradas y sinérgicas que se ajusten a las necesidades de los países. Las plataformas regionales de colaboración, lideradas por la Presidenta del GNUDS y Vicesecretaria General, con los directores regionales del PNUD y los jefes de las comisiones económicas regionales como vicepresidentes, generan un pensamiento estratégico y dan forma a una visión común del renovado sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.
  15. En su calidad de presidente del Comité Directivo Operacional del Fondo Conjunto para los ODS, el PNUD se ha asegurado de ser receptivo a las cuestiones emergentes y orienta el diseño estratégico de las iniciativas del Fondo, por ejemplo, mediante una nueva convocatoria para aumentar la resiliencia y poner fin a las vulnerabilidades en los pequeños Estados insulares en desarrollo. El apoyo activo del PNUD al Fondo también se manifiesta en su participación en 97 de los 127 programas conjuntos a nivel mundial. En consonancia con la visión de futuro de Nuestra Agenda Común del Secretario General, el PNUD seguirá trabajando con el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo y dentro de este para acelerar y ampliar los avances hacia el logro de los ODS. Nuestra Agenda Común es, sobre todo, un plan para acelerar la implementación de la Agenda 2030 y fortalecer la capacidad del sistema multilateral para lograr resultados. 
  16. El PNUD también ha proporcionado un liderazgo continuo y activo, asistencia técnica y la capacidad del personal para impulsar la agenda de eficiencia del Secretario General. En 2021, colaboramos con 119 oficinas de las Naciones Unidas en los países y las regiones para ultimar 131 estrategias de operaciones institucionales, a tiempo para alcanzar los objetivos fijados en la agenda. El servicio de nóminas del PNUD procesó los pagos al personal de 50 entidades de las Naciones Unidas. El apoyo al sistema de Coordinadores Residentes hizo que el PNUD siguiera aportando la mayor contribución a la participación en la financiación de los gastos de todas las entidades de las Naciones Unidas.
  17. El PNUD sigue estando especialmente orgulloso de sus estrechos vínculos con los Voluntarios de las Naciones Unidas, el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización, la Oficina de los Fondos Fiduciarios de Asociados Múltiples y la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur. Como ejemplos del valor de estas relaciones, la Oficina de los Fondos Fiduciarios de Asociados Múltiples atrajo en 2021 las contribuciones de mayor cuantía desde su creación en 2003. A través de una amplia colaboración con diversas entidades de las Naciones Unidas, la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur lideró la creación de una estrategia y un plan de acción para todo el sistema sobre la cooperación Sur-Sur y triangular. Esta estrategia contribuirá a aprovechar todo el potencial de estas modalidades de colaboración para ayudar a los países a poner fin a todas las formas de pobreza y alcanzar los ODS. 
     

Aunque el PNUD está equipado para el cambio sistémico, debe contarse en la financiación necesaria para cumplir las promesas con los países.

  1. Excelencias, me gustaría referirme ahora a la cuestión de la financiación, para el PNUD y el desarrollo en general. En primer lugar, quiero expresar mi agradecimiento a todos nuestros financiadores que, a pesar del difícil clima de financiación, mantuvieron el rumbo en 2021. Sus recursos ayudaron a generar los efectos en el desarrollo que acabo de describir, y muchos más. El PNUD recibió USD 5.400 millones en contribuciones totales en 2021. Las aportaciones de los fondos verticales y la participación de los Gobiernos en los gastos aumentaron. 12 instituciones financieras internacionales aportaron USD 308 millones en 2021, frente a los 249 millones de 2020.  
  2. El PNUD agradece profundamente los USD 647 millones de financiación ordinaria (o básica) aportados en 2021. La financiación básica es fundamental para nuestra capacidad de funcionar como institución pública y no solo como "agente de ejecución" o contratista. Sustenta nuestro enfoque basado en valores, nuestra presencia universal, nuestra capacidad de respuesta en situaciones de emergencia y nuestro compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas y la fiscalización. De la financiación básica, el PNUD destina USD 50 millones al año a la fiscalización independiente y a respaldar las funciones de todo el sistema, incluidos los Voluntarios de las Naciones Unidas, el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización y la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur.
  3. Sin embargo, la financiación básica solo representó el 12 % de los recursos totales en 2021. Sigue estando muy por debajo del objetivo del 30 % del pacto de financiación. Además, el número de contribuyentes a los recursos ordinarios disminuyó de 49 a 43. También se observaron algunas disminuciones en los fondos temáticos y mancomunados, que quedaron por debajo de la meta del pacto de financiación del 6 % para la financiación temática en 2023. Esto significa, en definitiva, que aunque el PNUD es la organización de desarrollo de primer recurso para muchos países, no contamos con la financiación básica necesaria.
  4. Excelencias, estoy seguro de que pueden comprender mi consternación por los recientes anuncios de recortes en la financiación básica para el desarrollo del PNUD y de los socios del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo, en un momento en que la dotación de recursos para el desarrollo es un enorme desafío. Valoramos nuestras alianzas para trabajar juntos a fin de abordar los grandes desafíos del desarrollo en el mundo. No vemos el sentido de decisiones como desviar recursos de los países más pobres del mundo para financiar los costos de los refugiados en los países ricos. Sin embargo, es "aceptable" según las normas establecidas por los miembros de la OCDE para sí mismos, pero ¿es racional o estratégico?
  5. Quiero que quede claro. Hay que satisfacer todas las necesidades, pero esto no puede pasar como consecuencia de más sacrificios por quienes ya están en el límite de la supervivencia. Esto no es lo que acordamos en la Agenda 2030 y su principio esencial de no dejar a nadie atrás. No tiene sentido ni ahora ni pensando en el futuro. Nunca curaremos las divisiones que fracturan nuestro mundo si solo utilizamos tiritas. Sirven para un pequeño corte, pero no para tratar las heridas cada vez más graves de un mundo plagado de crisis. El simple hecho de reaccionar ante una crisis tras otra pone en marcha la necesidad perpetua de más recursos. El desarrollo bien entendido es la única solución duradera y rentable a largo plazo.  
  6. Como saben, el PNUD ha reflexionado sobre el futuro del desarrollo para garantizar que las sociedades tengan la base para prosperar. También hemos reflexionado acerca de la financiación para el desarrollo como "facilitador" central del éxito en todo nuestro Plan Estratégico. El dinero abunda en nuestro mundo, pero no se está utilizando como podría usarse, o como debe usarse, para el desarrollo sostenible. Es necesario superar la brecha; hay que reducir la gran asignación de fondos para fines específicos y armonizar las inversiones con los ODS.
  7. Por esta razón, el PNUD se ha comprometido a ayudar a los países a elaborar los marcos nacionales de financiación integrados de los que he hablado antes. Esto explica nuestros continuos avances en materia de ODS y bonos verdes y azules, así como nuestra colaboración con el sector privado para poner en marcha los canales de inversión en los ODS. Nuestra nueva iniciativa Impuestos para los ODS ayudará a los Gobiernos a adoptar enfoques innovadores en materia de tributación que aporten un doble beneficio a los Objetivos Mundiales. Por un lado, se trata de recaudar ingresos que puedan destinarse a servicios relacionados con los ODS. Por otro lado, se trata de utilizar la tributación para incentivar cambios de comportamiento que permitan alcanzar directamente los Objetivos Mundiales, desde la acción climática hasta la atención sanitaria o la igualdad de género.
  8. Estos son algunos de los numerosos pasos que los países en desarrollo deberán dar para generar fondos y armonizarlos con el desarrollo sostenible. A este respecto, me gustaría señalar que las inversiones del PNUD son especialmente potentes porque apoyan plenamente los ODS y están cada vez más orientadas al cambio sistémico. Pueden ayudar a desbloquear otras inversiones en la escala necesaria. Sin embargo, al igual que con la financiación para el desarrollo en general, nuestra financiación no estará bien armonizada con nuestro propósito ni con nuestros planes mientras el 86 % de los recursos siga destinándose a proyectos individuales.  
  9. Excelencias, nuestro último Plan Estratégico preparó al PNUD para las aspiraciones de nuestro nuevo Plan y su insistencia en hacer frente a los desafíos sistémicos del desarrollo. Ahora se necesita el dinero para ponerlo en práctica. Las medidas muy cortoplacistas y con un enfoque estrecho solo socavarán nuestras posibilidades de lograr un mundo más seguro, desarrollado y sostenible. Espero con interés continuar este diálogo con la Junta Ejecutiva e intercambiar más ideas sobre cómo podemos cerrar juntos las brechas y armonizar mejor la financiación con las necesidades de desarrollo de los países.
     

Puesta en marcha de esta visión: el Plan Estratégico 2022-2025 del PNUD.

  1. La acción sobre el Plan Estratégico 2022-2025 del PNUD está en marcha. Estamos dispuestos a trabajar con ustedes, los miembros de nuestra Junta, y con todos los países y socios para el desarrollo. Es el momento de cambiar el rumbo del desarrollo, alejándolo de las crisis y dirigiéndolo hacia sociedades prósperas, con seguridad humana y bienestar para todas las personas.
  2. Para ello, el PNUD se centra en tres direcciones del cambio: no dejar a nadie atrás, aumentar la resiliencia y una transformación estructural. Profundizaremos los enfoques integrados en el marco de nuestras seis soluciones emblemáticas: pobreza y desigualdad, gobernanza, resiliencia, medio ambiente, energía e igualdad de género. Estas son los ámbitos en los que las necesidades de los países son mayores y las capacidades y el papel del PNUD en el sistema de las Naciones Unidas aportan el mayor valor. Todos los esfuerzos se basarán en un modelo institucional que permita al PNUD actuar con rapidez, flexibilidad y en la escala que esperan nuestros socios. Esto implica invertir en seis esferas: las personas, el conocimiento, la gestión del riesgo, la financiación, la excelencia operacional y la medición del impacto.
  3. Puedo informar que estamos avanzando con determinación en la puesta en marcha de nuestro nuevo Plan. En los primeros 100 días, hemos dado prioridad a 12 esferas de interés en la forma de trabajar que, bien enfocadas, pueden acelerar el impulso. Por ejemplo:
  • Hemos puesto en marcha la fase 2 de nuestra estrategia Gente para 2030. Se basará en los considerables logros de la fase 1 dando una respuesta a nivel de toda la organización al cambiante mundo del trabajo, con una fuerte orientación al liderazgo, especialmente en las oficinas en los países. Nuestra próxima generación de líderes no solo ofrecerá todo el conjunto de competencias que esperan los socios, sino que estará preparada para impulsar una cultura de aprendizaje y experimentación continuos.
  • Hemos empezado a consolidar nuestra arquitectura digital, para que sea más sencilla, ágil y segura. Esto mejorará la colaboración dentro del PNUD y con nuestros socios, impulsará una aumento de la toma de decisiones basada en datos fidedignos y respaldará nuestros elevados niveles de transparencia y rendición de cuentas. En consonancia con las recomendaciones de auditorías, hemos emprendido un sistema integrado para consolidar y mejorar las funciones de gestión de riesgos. La nueva plataforma de recursos institucionales del PNUD, Quantum, ya está dando apoyo al abastecimiento mediante adquisiciones digitalizadas en 70 oficinas en los países a través de una plataforma integral que refuerza y automatiza varios controles.  
  • Hemos diseñado y puesto en marcha una nueva Estrategia de Conocimientos y Aprendizaje que es fundamental para hacer realidad una Red Global de Políticas ascendente que pueda ampliar los límites de las ideas, detectar las dificultades en tiempo real, gestionar la complejidad de las políticas y vincular los flujos de experiencia y conocimientos locales y mundiales.
  • Hemos perfeccionado y racionalizado nuestros servicios de políticas a los países en consonancia con el nuevo Plan Estratégico y hemos sentado las bases de una nueva oferta en materia de crisis, basándonos con la urgencia del tiempo real en las nuevas vías de desarrollo en situaciones de crisis de las que son pioneros nuestros equipos sobre el terreno.
  1. Nuestra transición de los proyectos a las carteras se está acelerando, gracias a un nuevo marco de iniciación de carteras que ayuda al PNUD y a nuestros asociados a incorporar la innovación y el pensamiento sistémico en nuestra forma de trabajar. En 45 países ya se ha aplicado un enfoque de carteras sensato para configurar varios nuevos programas para el país. Los Gobiernos nacionales, como en Malawi, y las autoridades locales, como en Armenia, Georgia y Macedonia del Norte, están adoptando cada vez más este enfoque. Acojo con satisfacción la visión de los primeros inversores, como Dinamarca, que apoya nuestro Mecanismo de Innovación, y la Unión Europea, que se comprometió a destinar 10 millones de euros a la aplicación del enfoque de carteras en la transformación urbana en Europa y Asia Central. Aliento a más asociados a que presten apoyo a este importante enfoque.
  2. Con el fin de trabajar con distintos agentes de desarrollo, en particular las instituciones financieras internacionales y el sector privado, estamos desentrañando los cuellos de botella, los riesgos y las oportunidades. Hay planes de acción para llevar responsablemente estas alianzas al siguiente nivel, guiados por los ODS. Ya sea a través de la creación de puestos de trabajo decentes o de la puesta en marcha de una financiación ajustada al clima, estas colaboraciones pueden ayudar a dar forma al futuro del desarrollo. Cada vez más, las instituciones financieras internacionales han reconocido el valor del acceso global, la imparcialidad y los conocimientos especializados del PNUD y cómo podemos maximizar juntos los efectos de las donaciones y los préstamos gubernamentales. El PNUD desarrollará estas relaciones en el futuro, haciendo hincapié en el poder de apalancamiento de la asistencia oficial para el desarrollo. 
  3. Al trabajar con el sector privado, podremos avanzar a partir de la sólida colaboración con los asociados estratégicos actuales, como Microsoft, Samsung, GSMA (la asociación de operadores de redes móviles) y Vodafone, en cuestiones como la capacidad digital, la conectividad inclusiva y la tecnología responsable. La creciente labor en el ámbito de los seguros y la financiación de riesgos es un ejemplo excelente de cómo podemos vincular mejor las esferas privada y pública y nacional e internacional. Nuestro nuevo Mecanismo de Seguros y Financiación de Riesgos funciona en 30 países a través de una alianza público-privada única en la que participan el PNUD, el Foro para el Desarrollo de los Seguros, el Gobierno de Alemania y diez de las mayores compañías de seguros del mundo. Aportan soluciones financieras y tecnológicas y USD 5.000 millones en capital de riesgo para respaldar las reclamaciones de los seguros, complementando el estrecho trabajo que realiza el PNUD con los Gobiernos para integrar los seguros y la financiación de riesgos en las soluciones del desarrollo. Al mismo tiempo, una nueva alianza plurianual del PNUD con Generali, una aseguradora y gestora de activos líder a nivel mundial, explorará opciones de seguros y gestión de riesgos para los países en desarrollo, fomentando la resiliencia financiera.
  4. Excelencias, cumpliendo una de nuestras prioridades más importantes desde la última vez que nos reunimos, el PNUD finalizó nuestra nueva Estrategia de Igualdad de Género. Me complace mucho presentársela. Ha surgido de la reflexión común de más de 1.000 personas de 122 oficinas del PNUD en los países y de otros lugares. La Estrategia eleva nuestra ambición de desmantelar las barreras estructurales y transformar las normas sociales, las leyes, las políticas y las instituciones en defensa de los derechos de las mujeres. Replantea las alianzas del PNUD, especialmente con la sociedad civil y los movimientos feministas de mujeres como líderes e impulsores del cambio. Además, conecta los resultados del desarrollo con los avances institucionales, por ejemplo, mediante el fortalecimiento de la capacidad en lo que respecta a los datos y el análisis, y con las inversiones en siete bloques inspirados en los principios de la certificación del Sello de Igualdad de Género del PNUD.
  5. En el PNUD nos enorgullecemos de nuestros constantes avances en materia de igualdad de género, tanto a nivel institucional como a través de nuestros programas. En 2021, cumplimos el 88 % de los indicadores de desempeño del Plan de Acción 2.0 sobre la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer de todo el sistema de las Naciones Unidas. El PNUD obtuvo la Certificación EDGE Move en reconocimiento de nuestros logros en materia de paridad de género, una distinción que solo ha obtenido otra organización de las Naciones Unidas.
  6. Por último, con respecto a las recientes decisiones de la Junta Ejecutiva en las que se nos pide que formulemos un plan para mejorar la calidad de las evaluaciones descentralizadas, me complace informar de que este plan ya está en marcha. La mayor independencia y calidad se basará en la responsabilidad de la gestión regional, en las normas de calidad de los programas para mejorar los datos para las evaluaciones, en una garantía de calidad y una formación más sólidas, y en un proceso de evaluación trimestral. Unos indicadores más sólidos medirán el rendimiento en el marco integrado de resultados y recursos. El plan para las evaluaciones descentralizadas ha comenzado y ya lo estamos orientando en la dirección correcta. Las evaluaciones descentralizadas calificadas como satisfactorias aumentaron del 19 % en 2017 al 42 % en 2021. Todavía nos queda mucho por hacer, pero confío en que lo lograremos.
     

Nuestras aspiraciones son altas porque deben estar a la altura de las circunstancias.

  1. Excelencias, al principio de mi intervención mencioné que nos enfrentábamos a una dura prueba de cambio, que podía reducirnos o transformarnos en algo mejor. Nuestros antecesores se enfrentaron a un momento similar al fundar las Naciones Unidas. Conociendo de primera mano los peligros de la fragmentación, optaron por avanzar juntos.
  1. Hoy también tenemos opciones:  
  • Podemos tomar más decisiones a corto plazo y adoptar posturas limitadas financiando proyectos que abordan una única cuestión. O podemos invertir juntos en cambiar los sistemas que sustentan el desarrollo. Podemos actuar a través de redes integradas de personas, cuestiones y recursos, sabiendo que esta es la única manera de cumplir los compromisos de la Agenda 2030 y los ODS;
  • Podemos mantener la división entre la ayuda humanitaria y el desarrollo y ser testigos de una crisis incesante, de la continua erosión de los derechos humanos y de la destrucción de nuestros sistemas de sostenimiento de la vida. O podemos dar un paso adelante colectivamente para prevenir y resolver las crisis mediante un desarrollo de calidad que conduzca al bienestar y la seguridad humana para todas las personas en todas las situaciones;
  • Podemos permitir que el sistema multilateral se desmorone, incluso cuando un mundo globalmente interdependiente exige soluciones globales y locales, y vínculos entre ambas. O podemos hacer nuestro el llamamiento del Secretario General, recogido en Nuestra Agenda Común, en favor de un multilateralismo revigorizado con las Naciones Unidas en el centro.
  1. Me enorgullece que en el PNUD estemos preparados para hacer estas elecciones. Hemos dedicado todos nuestros esfuerzos a surgir como organización inteligente para el porvenir, preparada para el mundo actual y para la labor futura. Desde nuestra posición ventajosa en 170 países, en todas las etapas posibles de desarrollo, conflicto y crisis, vemos los retos y las oportunidades. Nuestro apoyo será el mejor que podamos ofrecer, basado en lo que sabemos y podemos anticipar.
  1. Tenemos la firme esperanza, Excelencias, de que sigan acompañándonos en el trayecto hacia el futuro, lejos de las crisis y hacia el desarrollo, mientras abrazamos el potencial humano. Se trata de una trayectoria de solidaridad y de valores compartidos que nos permitirá superar esta dura prueba. Les doy las gracias y espero con interés continuar nuestro diálogo.