La estrategia del programa DEEP es ayudar a las personas a decidir sobre la mejor forma de abordar sus propias necesidades, encontrar sus propias soluciones y sentirse dueños de su microempresa u otras iniciativas que les generen ingresos.
Maribel Úbeda pertenece a una de las 4.400 familias de ocho comunidades rurales de Nicaragua que recibieron electricidad cuando las autoridades inauguraron en su aldea las micro-plantas hidroeléctricas de 300 kilovatios.
DEEP es un programa para la reducción de la pobreza, de 48 millones de dólares, financiado por el Banco Islámico de Desarrollo e implementado por el PNUD a lo largo de la Ribera Occidental y Gaza. Hasta la fecha, el programa ha creado 23.000 oportunidades de empleo permanente mediante subvenciones para microempresas, y ha ayudado a más de 66.000 familias a salir de la pobreza y vivir con independencia económica.
Un proyecto de creación de capacidades apoyado por el PNUD apunta a fortalecer la gestión, capacidad administrativa e inclusión de género en la Policía Nacional de Timor Leste.
Además de trabajar directamente con las comunidades, el PNUD colabora con el Ministro de Agricultura y Bosques en un programa a cuatro años para mejorar la resistencia del sector agrícola al cambio climático. 2.000 personas se han beneficiado de esta iniciativa.
1.2 millones de pacientes tienen acceso garantizado a servicios de salud a través de 80 clínicas satélites y 1000 trabajadores móviles de salud, quienes ofrecen tratamiento para casi un 40% de todos los casos de malaria registrados en el CHT.
Santo Tomé y Príncipe, país que se beneficia del programa nacional de control de la malaria del PNUD, está a la vanguardia en la lucha contra esta epidemia en África. En 2014, no se registraron en el país muertes relacionadas con esta enfermedad mortal, hecho que lo ubicó en la fase de pre-eliminación de la malaria.