Economías en transición de Europa y Asia Central registran tasas de pobreza elevadas y menor esperanza de vida

21-ene-2015

Un mercado enTashkent, Uzbekistán. La esperanza de vida para los hombres y mujeres está disminuyendo en relación con los promedios globales. FOTO: PNUD Europa y la CIS

Nuevo análisis del PNUD revela que la región adolece de vulnerabilidades y desigualdades

 

Estambul, Turquía -- Las economías en desarrollo y en transición de Europa y Asia Central muestran elevados niveles de pobreza que son motivo de preocupación, incluso en algunos países de ingresos medianos altos, según el estudio que publicó esta semana el nuevo Centro Regional de Estambul del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El análisis del estudio sobre la pobreza, la desigualdad y la vulnerabilidad en estos países, titulado "Poverty, Inequality and Vulnerability in the Transition and Developing Economies of Europe and Central Asia", utiliza la base de datos sobre la pobreza en el mundo POVCALNET del Banco Mundial para evaluar las tendencias de la pobreza y la desigualdad en la región.

“La historia de estos países posterior al período socialista dio por resultado una distribución de los ingresos relativamente equitativa, un acceso a los servicios sociales relativamente amplio y disparidades de género relativamente pequeñas”, señaló Ben Slay, Asesor Estratégico Superior del PNUD del Centro Regional de Estambul. “Hay indicios inquietantes de que esas ventajas se están perdiendo y que los problemas de la desigualdad y la vulnerabilidad están convergiendo con los de los países en desarrollo de otras regiones.”

Los datos indican que los países que actualmente hacen frente a dificultades para erradicar la pobreza también tienden a experimentar desigualdades de ingresos elevadas o en aumento. La esperanza de vida de los hombres y las mujeres está disminuyendo en relación con los promedios mundiales en la mayoría de los países, entre otras disparidades.

El estudio destaca que la pobreza de ingresos sigue siendo un problema grave en las ex repúblicas soviéticas menos ricas. Los datos más recientes disponibles indican que en 2010 más de una tercera parte de la población de Georgia vivía en la pobreza extrema (ingresos inferiores a 2,15 dólares de los Estados Unidos por día). En Tayikistán, Kirguistán y Armenia, entre una cuarta parte y una tercera parte de la población, unos 6,7 millones de personas, viven en la pobreza extrema.

Según el estudio, el riesgo de caer en la pobreza en la región es especialmente alto en el caso de las personas que viven en las zonas rurales. También es elevado en el caso de los "nuevos pobres" de las economías en transición, categoría que incluye a los trabajadores pobres, como los funcionarios públicos en la esfera de la educación, la salud, la ciencia y las artes, y los trabajadores agrícolas.

El estudio señala algunas desigualdades preocupantes en las tendencias regionales de la matriculación escolar. Países como Albania, Montenegro y Turquía han registrado importantes aumentos de las tasas de matriculación en la enseñanza preescolar en el último decenio. En cambio, menos de una tercera parte de los niños de Azerbaiyán, Bosnia y Herzegovina, la ex República Yugoslava de Macedonia,  Kirguistán, Tayikistán, Turquía y Uzbekistán están matriculados en la enseñanza preescolar. Estos países tienen tasas muy inferiores al promedio de los países de ingresos medianos.

La brecha de género en lo que respecta a los ingresos percibidos por las mujeres en comparación con los hombres en la mayor parte de la región es superior al promedio mundial, según el estudio. Mientras que la tasa de mujeres en la fuerza de trabajo es inferior a la de hombres, los coeficientes de participación en la fuerza de trabajo y tasas de desempleo entre mujeres y hombres son superiores a los promedios mundiales, especialmente en las ex repúblicas soviéticas.

En lo que respecta a la esperanza de vida, tanto los hombres como las mujeres de la región están perdiendo terreno. Los hombres de los países occidentales de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) en 1960 vivían 12 años más que el promedio mundial. En 2012, su vida era, en promedio, dos años más corta que el promedio mundial. También ha habido una disminución en el caso de las mujeres de esos países. A comienzos de la década de 1960 las mujeres vivían 14 años más que las mujeres de otros países. En 2012, esa diferencia se había reducido en dos años. En Asia Central se registra una tendencia similar, pues en 1960 las mujeres vivían seis años más que las mujeres de otros países. En 2012 vivían unos seis meses menos.

El estudio señala que la región también es vulnerable a riesgos sísmicos, climáticos y meteorológicos. Muchas ciudades se hacen frente al riesgo de terremotos, incluidas Almaty, Ashgabat, Bishkek, Ereván, Estambul, Skopie y Tashkent. Las inundaciones que asolaron a los Balcanes occidentales el año pasado tuvieron efectos desproporcionados en las comunidades vulnerables.

Además, la infraestructura energética deficiente no permite responder a la demanda, dejando así a millones de personas en Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán sin calefacción fiable durante todo el año.

Este estudio se presentó en el Diálogo sobre Desigualdades, celebrado en Estambul (Turquía) los días 21 y 22 de enero. Destacados expertos sobre las desigualdades en la región presentaron sus opiniones. Puede acceder a sus presentaciones y al informe "Poverty, Inequality and Vulnerability in the Transition and Developing Economies of Europe and Central Asia" en https://undp.unteamworks.org/node/473668.
 

Información de contacto:

Cherie Hart, Regional Communications Advisor, Istanbul Regional Hub
Cherie.hart@undp.org; +90 535 626 8082

Faik Uyanik, Oficial de Comunicaciones en PNUD Turquía. faik.uyanik@undp.org; +90 530 499 2548

Sigue el estudio a través del hashtag: #Talkinequality

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