Vanuatu: el agua corriente cambia la vida a una aldea
30-dic-2010
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| Marie, madre de cinco hijos, se veía obligada a cavar pozos en la arena y esperar que se llenaran de agua dulce para obtener el preciado líquido. (Foto: PNUD) |
Vanuatu - Hasta hace un año, los habitantes de la aldea de Ekipe en la isla de Efate Septentrional en Vanuatu carecían de acceso al agua corriente. Los habitantes de la aldea, como Marie, madre de cinco hijos, se veían obligados a cavar pozos en la arena y esperar que se llenaran de agua dulce, una tarea engorrosa que rara vez les suministraba agua suficiente para cocinar, bañarse y lavar la ropa.
"Vamos al mercado en Port Vila que queda a casi 65 km para vender nuestros productos y regresamos tarde”, afirmó Marie. “Recolectar agua nos resultaba muy difícil porque la fuente de agua quedaba lejos de nuestros hogares.”
Muchas comunidades locales de Vanuatu usan agua dulce como su fuente de agua, pero la elevación del nivel del mar ha incrementado la salinidad del agua dulce en Ekipe, lo que ha causado muchos problemas de salud, especialmente entre las mujeres y los niños.
Ahora los habitantes de la aldea de Ekipe pueden salir a la puerta de sus casas y obtener agua corriente gracias a un proyecto puesto en práctica por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) en virtud del cual se instalaron grifos de agua en 75 hogares, que están conectados a una tubería de agua comunitaria.
Con la asistencia técnica del asociado del PNUD, el Organismo de Nueva Zelandia para la Ayuda y el Desarrollo Internacional (NZAID), los habitantes de la aldea de Ekipe han recibido capacitación en materia de fontanería y construcción de baños y retretes para sus hogares. También han aprendido a gestionar fondos de proyectos y a generar ingresos mediante cargos por el uso del agua que les permitirán mantener su abastecimiento.
El acceso al agua potable también ha contribuido a una mejor preparación para las violentas tormentas que con frecuencia castigan la isla. Mediante el uso de ladrillos hechos con arena y agua, los habitantes de la aldea pueden construir viviendas más fuertes que están mejor preparadas para hacer frente a los ciclones futuros.
Aunque se han hecho progresos en relación con el acceso al agua corriente en todo el mundo, las zonas rurales siguen estando en situación de desventaja, principalmente en Oceanía y África subsahariana, en que la cobertura de agua corriente en las zonas rurales sigue siendo del 37% y el 47%, respectivamente, en comparación con el 91% y el 83% en las zonas urbanas.
Por medio de iniciativas como el proyecto de abastecimiento de agua en Ekipe, el PNUD está trabajando para reducir a la mitad, para 2015 la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento, una de las metas del séptimo Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM).
“El acceso al agua potable es un derecho humano”, afirmó la Sra. Leah Nimoho, Coordinadora nacional del Programa de Pequeños Subsidios de Vanuatu. “Ahora las familias en Ekipe tienen agua junto a sus cocinas y disponen de más tiempo para estudiar y realizar otras tareas, en lugar de salir en busca de agua.”
