Tayikistán: micro-préstamos contra la pobreza de la población rural

En 2003, Zuhrobonu Nazarova abrió un pequeño bar en un mercado rural de Tayikistán. Los ingresos obtenidos con su esposo apenas alcanzaban para mantener a sus hijos. Tras la muerte de su marido, un trabajador inmigrante, Nazarova necesitaba dinero para ampliar su negocio y poder alimentar a sus hijos.
Un micropréstamo le proporcionó la ayuda que necesitaba. El equivalente a 200 dólares, a una tasa de interés mensual de 1,5 %, le permitió convertir su pequeño bar en una gran cantina. Actualmente, gana unos 130 dólares al día, y sus ganancias netas rondan los 970 dólares al mes. No sólo puede mantener a sus hijos, sino también emplear a cinco personas (entre ellas, dos mujeres).
Resultados
- Unas 120.000 personas se han beneficiado de los préstamos (40% mujeres)
- Las instituciones regionales de microfinanciamiento han duplicado sus préstamos: de 3 millones a 6,5 millones de dólares.
- El ingreso promedio en una de las regiones más pobres del país ha aumentado de 120 a 200 dólares.
El programa de microfinanciamiento que la ayudó está respaldado por el Gobierno, donantes internacionales y el PNUD. Aproximadamente 120.000 personas (40% mujeres) que no tenían acceso a servicios bancarios recibieron micropréstamos.
Los beneficiarios que invirtieron en sus negocios y crearon empleos declararon que los préstamos habían impulsado la seguridad de los alimentos y les habían permitido mejorar la educación y las condiciones de vida de sus hijos. Algunos incluso pudieron comprar tierras y construir un hogar.
Nicho del PNUD: beneficiarios de bajos recursos
El programa de microfinanciamiento implementado por el PNUD funciona de forma diferente a los esquemas comerciales tradicionales. Los procedimientos de solicitud de préstamos son sencillos y están gestionados por miembros de la comunidad. La mayoría son préstamos a 6 o 12 meses, con una tasa de interés mensual de entre 1,5 % y 3 %.
El dinero se entrega a oficinas locales, lo que facilita y acelera los procedimientos para que los beneficiarios accedan a los préstamos pocos días después de la aprobación. Los costos administrativos relativamente bajos y el exhaustivo control permiten que las personas cumplan con los pagos.
Aumento de pequeñas iniciativas
El PNUD comenzó con pequeños esfuerzos. En 2000, estableció algunos 'fondos rotatorios' para ofrecer prestamos a corto plazo a personas de bajos recursos y agricultores.
En 2005, siete grandes instituciones regionales de microfinanciamiento entregaron más de cien fondos. Esto aumentó el alcance y la profesionalidad de las instituciones de microfinanciamiento. Desde entonces, los préstamos se han duplicado: de 3 millones a 6,5 millones de dólares.
Asimismo, el PNUD respaldó mejoras en las leyes de microfinanciamiento, lo que llevó a la aprobación de una nueva ley nacional de microfinanciamiento en 2005, y ayudó a las instituciones asociadas a desarrollar nuevos productos financieros, aumentar la transparencia y aprender cómo aprovechar mejor los recursos comerciales de crédito.
Rushdi Vodii Zarafshan, una de las principales instituciones de microfinanciamiento regional, otorgó préstamos que, en total, ascendieron a 1,5 millones de dólares, con la ayuda del PNUD para reunir fondos. Centrándose en una de las regiones más pobres del país, el programa de microfinanciamiento de la institución ayudó a aumentar el ingreso mensual promedio en la región de 120 a 200 dólares. Asimismo, permitió la creación de 943 nuevos empleos, de los cuales un cuarto fueron para mujeres.