Raíces fuertes y bosques resilientes en Samoa

People working in the forest
La iniciativa provee oportunidades de trabajo a la juventud y promueve el cuidado y responsabilidad sobre las semillas y plántulas. Foto: PNUD en Samoa.

Si se mira más allá de los arrecifes de coral y las lagunas azules de Samoa, se alcanza a ver al interior de las islas montañas cubiertas de espesos bosques.

Los bosques de Samoa, que cubren cerca del 60 por ciento de la tierra, desempeñan un papel crucial en el diverso ecosistema del país. Las raíces de los árboles sirven para evitar la erosión del suelo y los daños causados por las inundaciones; las comunidades cuentan con los bosques y humedales para subsistir y obtener recursos como alimentos, medicina y madera. Los bosques también actúan como sumideros de carbono, al capturar y almacenar los gases de efecto invernadero, lo que ayuda a reducir el ritmo del cambio climático.

Aspectos destacados

  • Un proyecto de 4 años apunta a aumentar la resiliencia de los bosques de Samoa al cambio climático y de las comunidades que dependen de estos.
  • Se instalaron viveros y se iniciaron programas de silvicultura y reforestación en 14 aldeas, lo que ha brindado oportunidades de trabajo a los jóvenes e impulsado un sentido de responsabilidad ambiental.
  • Más de 15.000 personas se han integrado a la gestión de sus recursos locales y creado modelos tridimensionales de su zona.

No obstante, estos bosques isleños están amenazados debido al aumento de fenómenos climáticos, como tormentas y ciclones, combinados con actividades de tala y deforestación. Según estimaciones recientes, Samoa no cuenta con más de cinco años de bosques con valor comercial.

Desde 2011, el PNUD ha encabezado una intervención orientada a la integración de los riesgos del cambio climático y la resiliencia en la gestión forestal en Samoa (ICCRIFS, por sus siglas en inglés). El proyecto cuenta con financiamiento proporcionado por una subvención del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, a través del Fondo para los Países Menos Adelantados, y la cofinanciación del Gobierno de Samoa. Con un total de US$ 4,9 millones, la iniciativa tiene una duración de 4 años y ha sido ejecutado en toda la extensión de la isla con el fin de crear conciencia sobre el clima, mejorar las condiciones de vida e incrementar la reforestación.

En el marco del proyecto se establecieron viveros para el cultivo de distintas variedades de árboles y plantas nativas en 14 aldeas piloto, principalmente para fines de reforestación y protección costera. Asimismo, se distribuyen mensualmente plántulas nativas entre los jóvenes de las aldeas, quienes las plantan en las tierras altas junto con cultivos comerciales para el consumo o la venta. La intervención ha brindado oportunidades de empleo a los jóvenes y, mediante un sistema de sanciones e incentivos, los estimula  hacerse responsables de las plántulas.

Un elemento fundamental del éxito del proyecto ha sido la participación de 16.700 personas en la gestión de sus recursos locales. En cada aldea participante, los dirigentes, mujeres, hombres y niños utilizaron materiales básicos como cartón y papel maché para crear un modelo tridimensional de su zona. Para muchos, era la primera vez que observaban una visión panorámica que les permitiera comprender el modo en que se interrelacionan las cuencas acuíferas, terrenos agrícolas y todo el ecosistema en que viven.

"Muchos jóvenes han participado en la construcción de los modelos, al igual que mujeres y ancianos, quienes han aportado su singular comprensión del territorio y conocimientos tradicionales", explica Yvette Kerslake, coordinadora del proyecto para ICCRIFS. "Fue a través de esta herramienta –dice– que logramos el compromiso y el interés de la comunidad para que se uniera al trabajo que realizamos".

Los modelos permiten al Gobierno de Samoa contar con valioso conocimiento local para los planes nacionales de gestión forestal. La iniciativa ha dado lugar a una serie de revisiones de los planes y políticas nacionales de gestión forestal , ha mejorado los sistemas de alerta temprana y ha proporcionado una mejor comprensión por parte de los funcionarios gubernamentales de la necesidad de realizar esfuerzos dirigidos a apoyar al sector forestal en el proceso de adaptación al cambio climático.

En la medida en que la intervención logre una mayor resiliencia climática en Samoa, Yvette se siente más esperanzada sobre el futuro de su país. "En el futuro será provechoso gestionar nuestros recursos mediante métodos naturales y sostenibles, y convertirnos en un país capaz de responder mejor a los impactos... Espero que para entonces aún existamos", dice.

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