Cocinas sin humo ganan terreno en la India

Mujer india cocinando
Jayamma, una mujer de Karnataka, India, prepara alimentos con su nueva cocina sin humo. Foto: Prashanth Vishwanathan /PNUD India

Son las 8:00am en Chamalapura, un pequeño pueblo en el distrito de Yelandur, en el estado indio de Karnataka. Muy concentrada, Suma (27) deposita un puñado de hormigón en un colador y, con mano experta, hace que las partículas se separen. En el techo de tejas de su cabaña, de una sola habitación, su marido Chinnaswamy instala una estrecha chimenea. Se trata de una nueva cocina sin humo para su hogar.

Desde 2009, los habitantes de los bosques que bordean el parque nacional de Nagarhole y el santuario natural B R Hills están instalando cocinas sin humo en sus hogares. Más de 2.000 familias han reducido su consumo de leña en relación con las cocinas tradicionales, y han rebajado a la mitad las emisiones de CO2, mejorando la protección de los bosques. Además, las mujeres se han liberado de la búsqueda diaria de leña y las familias gozan de mejor salud.

Aspectos destacados

  • Más de 2.000 familias de Karnataka han reducido su consumo de leña en relación con las cocinas tradicionales, y han rebajado a la mitad las emisiones de CO2.
  • Las nuevas estufas han reducido el consumo de leña, en promedio, entre un 40 y 55 por ciento.
  • A través del proyecto se dictan talleres de costura y se crearon 74 grupos de autoayuda formados por mujeres, con 1.704 miembros.

La iniciativa de mitigación del cambio climático, que comenzó en 2009, cuenta con el apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), administrado por el PNUD e implementado por el Centro para la Educación Ambiental de la India. El éxito de la iniciativa hizo posible una subvención adicional en 2012, lo que permitió que el proyecto se ampliara y llegara a más hogares. Además, las ONG y organizaciones comunitarias han reproducido el diseño de estas cocinas en otros cinco estados de la India: Tamil Nadu, Andhra Pradesh, Telangana, Bihar y Maharashtra.

Estas eficientes estufas han reducido el consumo de leña, en promedio, entre un 40 y 55 por ciento. Para estos hogares pobres, la compra de leña era costosa y en su lugar cortaban madera de los bosques. Ya no necesitan talar árboles y pueden utilizar las hojas secas caídas de los cocoteros de la zona, preservando los bosques. Hasta el momento se han ahorrado 8.648 toneladas de leña, lo que equivale aproximadamente a un ahorro de 15.000 toneladas de emisiones de CO2.

Hace cuatro años, el fogón tradicional de la cocina de Jayamma se incendió y se quemó la cocina familiar. La devastación de su casa y posterior reconstrucción implicaron meses de dificultades para esta familia de seis miembros, que depende de su salario diario como único ingreso. Con la ayuda del proyecto, Jayamma instaló una cocina sin humo. “La estufa tradicional consume alrededor de 25 kg de leña por semana, pero con la nueva estufa, la misma cantidad de leña dura 15 días,” asegura.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la contaminación en el interior de las viviendas provoca un millón de muertes prematuras cada año en la India. Las nuevas cocinas están diseñadas para impedir que el humo se acumule en el interior y permitir su eliminación mediante chimeneas instaladas en el techo o las paredes.

Gracias a estos nuevos artefactos, la joven Bhagya (26) puede cocinar sin tos ni irritación en sus ojos. “Ni siquiera me doy cuenta del humo de la estufa nueva, ya que se evacúa a través de la chimenea,” explica. Las cocinas sin humo son también más eficientes, reducen a la mitad el tiempo de cocción y dan más tiempo libre a las mujeres.

Para ayudar a las mujeres a sacar provecho de sus pocas horas libres, a través del proyecto se dictan talleres de costura y se crearon 74 grupos de autoayuda formados por mujeres, con 1.704 miembros. Una parte del ahorro colectivo, de más de US$ 21.000, se invirtió en la compra de nuevas máquinas de coser, contenedores de almacenamiento y otros productos de subsistencia.

La cocina sin humo ha transformado la vida de los pobladores. La joven Lata (18), sufría de asma desde que era niña. Pero desde que su familia instaló una cocina sin humo, tiene menos problemas respiratorios y camina diariamente hasta el taller donde aprende a coser.

Estos ejemplos de cambio han incitado a muchos habitantes de pueblos cercanos a instalar sus propias cocinas. El proyecto proporciona los materiales y un albañil para construir los artefactos y, a su vez, las familias colaboran y trabajar codo a codo para construir un futuro sostenible.

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