En India, una vida digna para quienes viven con el VIH

Slide
Purshottam Jat descubrió que era seropositivo en 1998. Los médicos le pronosticaron entre tres y cuatro años de vida. Hoy tiene 42 años y ha vivido con el VIH durante 18. Foto: Chandan Khanna/AFP
Slide
Las personas que viven con el VIH tienen que que hacer frente al estigma y la discriminación, que son unas de las principales barreras para la prevención, el tratamiento y la atención médica del VIH. Foto: AFP Services
Slide
Decidido a vivir por su familia, Purshottam recurrió a sus ahorros para comprar medicamentos costosos. Fue entonces cuando supo que el Gobierno ofrecía medicamentos y tratamiento gratuitos a personas que viven con el VIH. Foto: Chandan Khanna/AFP
Slide
Purshottam con sus dis hijos en Jaipur. Además de rebir ayuda para pagar su tratamiento médico, Purshottam también recibió una beca que cubre los gastos de educación para sus hijos. Foto: Chandan Khanna/AFP

El mundo se le vino abajo a Purshottam Jat cuando en 1998 se enteró de que era seropositivo.

Recibió la noticia durante un viaje de negocios a Goa. Conductor de camiones de profesión, solía atravesar el país por carretera para suministrar mármol de Rajastán a zonas en el sur de India.

Aspectos destacados

  • En India, las 2,1 millones de personas que viven con el VIH deben hacer frente al estigma y la discriminación, unos de los mayores obstáculos a la prevención del VIH, los tratamientos y cuidados.
  • El PNUD trabaja con el Gobierno de India para reforzar los programas de protección social destinados a las comunidades afectadas por el VIH.
  • Los programas de protección social del Gobierno han ofrecido más de un millón de beneficios para las personas infectadas y afectadas por el virus.

De regreso a casa en Rajastán, Purshottam consultó a médicos locales, quienes lo responsabilizaron por haber contraído la enfermedad y no le ofrecieron ningún apoyo, muchísimo menos esperanza. “Me daba miedo hacer preguntas”, recuerda. “En un lapso de dos años, mi peso se redujo a 33 kilos”.

Sus amigos y parientes lo rechazaron. Convencidos de que fallecería pronto, aconsejaron a su esposa y tres hijos alejarse de él. Purshottam no quería morir, pero tampoco tenía muchas razones para luchar.

“Hice que mi esposa e hijos se sometieran a las pruebas del VIH. Resultaron todos seronegativos”, dice. “Tenía que sobrevivir por ellos”.

Los médicos de un hospital en Jaipur le dieron un pequeño destello de esperanza. Según le dijeron, con medicamentos apropiados como un tratamiento antirretroviral, podría vivir unos tres o cuatro años más.

Decidido a vivir por su familia, Purshottam recurrió a sus ahorros para comprar medicamentos costosos. Fue entonces cuando supo que el Gobierno de Rajastán había comenzado a ofrecer medicamentos y tratamiento gratuitos a personas que viven con el VIH.

Hoy, a sus 42 años, Purshottam lleva 18 viviendo con el VIH.

Su situación es solo un caso de entre unos 2,1 millones de personas infectadas con el virus en India. Si bien el Gobierno nacional ha tomado medidas para abordar la epidemia, el nivel de discriminación y estigma que acompaña al VIH sigue siendo elevado, y las duras repercusiones dejan una profunda huella en quienes lo padecen.

El estigma y la discriminación en torno al VIH están disuadiendo a personas en el mundo a someterse a las pruebas, generando así un costo humano y económico adverso. De hecho, estas son unas de las principales barreras para la prevención, el tratamiento y la atención médica del virus.

“Las personas afectadas por el virus por lo general quedan aisladas”, dice el doctor Naresh Goel, Subdirector General de la Organización Nacional de India para el Control del SIDA. “Se trata de personas estigmatizadas que se tornarán más vulnerables y más pobres”, asegura.

En 2006, el PNUD apoyó un estudio sin precedentes sobre el impacto socioeconómico del VIH en India. El estudio destacó la enorme carga financiera que el VIH significa para las familias que, a menudo, carecen de una red de protección que les permita sobreponerse a la pérdida de ingresos y oportunidades de empleo.

En respuesta a ello el PNUD ha trabajado con el Gobierno de India con miras a fortalecer los programas de protección social en las comunidades afectadas, con el fin de que personas como Purshottam puedan pagar el costo del tratamiento y la atención médica, y sobrellevar mejor el impacto social que implica el VIH.

“Cuando interactuamos con personas que están recibiendo esos beneficios o programas de protección social, nos damos cuenta de que están transformando sus vidas. Somos testigos de su empoderamiento”, afirma el doctor Goel.

Unos 1,04 millones de beneficios han traído los programas gubernamentales de protección social, incluidos pensiones, becas, subsidios alimenticios y subvenciones de desplazamiento a centros de tratamiento.

Además de recibir ayuda para pagar su tratamiento médico, Purshottam aprovechó la ayuda financiera que se concede a hijos de personas que viven con el VIH, haciendo realidad su sueño de enviar a sus hijos a una buena escuela.

“He probado a quienes me estigmatizaron y me dijeron que moriría pronto, que estaban equivocados. He vivido con el VIH”, dice Purshottam. “Estoy en buen estado físico, mental y económico”.

PNUD En el mundo