Georgia: innovación y participación comunitaria, claves en la prevención de inundaciones

A flood defense wall in Chalistavi, Georgia
La construcción de defensas contra las inundaciones protege las tierras de cultivo y brinda una oportunidad laboral en una región con alto índice de desempleo. Foto: Ivane Tsiklauri/PNUD Georgia

Habiendo presenciado cómo más de la mitad de sus terrenos desaparecieron bajo el agua, Natela Benidze tiene la determinación de mantener el resto intacto. Natela es agricultora en la aldea de Chalistavi, en las riberas del río Rioni, en el oeste de Georgia.

La cuenca del río Rioni ha sido identificada como una de las regiones del país más vulnerables al cambio climático, siendo susceptible a diversos eventos extremos del clima. Las inundaciones, deslizamientos de tierra y torrentes de lodo aumentan en intensidad y frecuencia, causando grandes daños a la agricultura, los bosques, caminos e infraestructuras de comunicaciones.

Aspectos destacados

  • La cuenca del río Rioni es una de las regiones más inseguras desde el punto medioambiental de Georgia, y está expuesta a una serie de eventos extremos del clima.
  • Las inundaciones y la erosión han arrasado con más de 10.000 hectáreas de tierra cultivable en los últimos 10 años.
  • El PNUD trabaja con el gobierno y las comunidades locales para crear las capacidades de una gestión eficaz de las inundaciones.
  • El proyecto tiene como objetivo ayudar a más de 200.000 personas en la cuenca del río Rioni para que sean más resistentes a las inundaciones y a otros riesgos naturales.

La erosión del suelo es un importante desafío medioambiental, según los científicos, que cuesta al mundo 10 millones de hectáreas (unas 38.000 millas cuadradas) de campos de cultivo por año. La erosión quita a las tierras de cultivo la humedad y los nutrientes necesarios para producir cosechas saludables. El suelo erosionado puede también contaminar los ríos y lagos con fertilizantes químicos, pesticidas y otros contaminantes.

En Georgia, más de 10.000 hectáreas de tierras agrícolas cayeron en desuso en la última década debido a desastres hidrometeorológicos. Esto es particularmente doloroso en un país donde el tamaño promedio de los terrenos por persona es de apenas 0,14 hectáreas.

La familia de Natela es una de las que más ha sufrido por las inundaciones y deslizamientos de tierra. Ellos plantaban maíz y otras cosechas a orillas del río, pero las inundaciones y la erosión se llevaron casi 0,5 hectáreas de su tierra, dejando a la familia con sólo 0,2 hectáreas para sobrevivir. El marido de Natela, Badri Saginadze, dice que las inundaciones han ido en aumento desde 1985. Originalmente la familia vivía más cerca de las montañas, pero debido al riesgo de deslizamiento de tierras, se mudaron a la ribera del río.

Con recursos del Fondo de Adaptación y el apoyo técnico del PNUD, el Gobierno de Georgia está ayudando a Natela, Badri y otros aldeanos a sobreponerse a las inundaciones y, eventualmente, revertir los daños medioambientales. La estrategia del Gobierno se centra en introducir medidas realistas y eficaces de gestión de las inundaciones.

Los residentes han aprendido prácticas innovadoras, como uso de las coberturas de vegetación para mejorar la saturación y transmisión del agua, y cómo las trincheras, terrazas y replantación pueden proteger a las aldeas del agua. Se han introducido zonas de arbustos de raíces profundas y matorrales, nogales y plantaciones de té para reducir el riesgo de inundación.

Eteri Shavladze, residente de Chrebalo El Gobierno está introduciendo medidas eficaces de gestión de las inundaciones en la cuenca del río Rioni, lo cual ayuda a residentes como Natela Benidze, quien ya ha perdido 0,5 ha de tierra. Foto: PNUD Georgia

Enfoque centrado en las personas

Eteri Shavladze vive en la aldea cercana de Chrebalo y también ha sufrido las consecuencias de un clima cada vez más hostil. Las recientes inundaciones se llevaron su ganado y gallinas y ahora tiene una tierra baldía y grandes piedras donde alguna vez estuvieron su vergel y su viñedo. Eteri cree igualmente que las inundaciones se han intensificado en los últimos 20 años. En la actualidad, ella y sus vecinos sufren de inundaciones dos veces al año y el agua llega hasta su sótano. 

La introducción de medidas de prevención de las inundaciones está mejorando lentamente las perspectivas para Eteri y la comunidad. Con el aporte de la mano de obra local, se está construyendo una defensa contra las inundaciones de 900 metros en Chalistavi para proteger 25 hectáreas de tierras de cultivo. El trabajo de prevención de las inundaciones ofrece una fuente adicional de ingresos para los aldeanos, lo cual significa un enorme beneficio para una región donde el índice de desempleo se estima en 33 por ciento, que es el doble del promedio nacional.

“Trabajamos directamente con las personas en las regiones vulnerables a las inundaciones”, dice Nino Antadze, Jefe del Equipo de Medio Ambiente y Energía del PNUD en Georgia. “Nuestro enfoque es integrado y está centrado en las personas. Reúne elementos esenciales de la gestión del riesgo de inundaciones. Si se conocen los riesgos, la adaptación y la innovación son los pilares de nuestra ayuda.”

El proyecto también apunta a establecer un sistema de alerta temprana para mejorar la preparación de la población local. A largo plazo, el objetivo es ayudar a unas 200.000 personas en seis municipalidades a lo largo del río Rioni para que sean más resistentes a las inundaciones y otros riesgos naturales.

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