En El Salvador, jóvenes se transforman en emprendedores

Yesenia fue madre a los 18 años y dejó de estudiar. Pero tras una iniciativa para impulsar oportunidades para jóvenes en El Salvador pudo terminar el bachillerato y está abriendo su propio negocio. Foto: PNUD El Salvador

Falta de empleo, falta de recursos y pocas oportunidades para estudiar una carrera universitaria son algunas de las realidades que experimentamos las y los jóvenes en Zacatecoluca”, dice Nubia Yesenia Laínez, una joven de 25 años que reside en el departamento de La Paz, en el sur de El Salvador.

Aspectos destacados

  • Desde septiembre de 2013, el programa ha impactado la vida de más de 600 personas
  • 330 personas se han reinsertado en el mundo laboral y productivo, a través de un empleo.
  • La iniciativa es apoyada por el Gobierno de Noruega y gobiernos nacional y locales.
  • 80 jóvenes con edades entre 14 y 29 años se han beneficiado con formación en habilidades para la vida y el trabajo.

Yesenia dejó sus estudios cuando tenía 18 años, pues no contaba con el apoyo de sus padres y tenía que trabajar para poder salir adelante. “Salí embarazada de mi primer hijo y a los tres años tuve el segundo. Soy madre soltera. Estudiar ya no era parte de mis planes, solo trabajar y salir adelante con mis hijos y mi abuela enferma”.

Pero tras el programa “Gobernabilidad local, Estado de Derecho, Seguridad y Justicia”, del PNUD con el apoyo de las alcaldías de Zacatecoluca, Ciudad Delgado (San Salvador) y el Gobierno de Noruega, Yesenia terminó su bachillerato y está abriendo su propio negocio.

Son muchos los jóvenes hombres y mujeres que necesitan tal apoyo. En El Salvador, el 27% de jóvenes entre los 15 y 29 años no estudia ni trabaja y la mayoría de estos son mujeres, según la Dirección General de Estadísticas y Censos.

Hace dos años el programa promueve el desarrollo de capacidades e iniciativas de inserción socioeconómica, productiva y educativa para jóvenes y el desarrollo de mecanismos que garanticen el acceso a la justicia, en dos municipios que presentan altos niveles de inseguridad y violencia.

En los últimos dos años, el programa también promovió la creación de una bolsa de trabajo en el municipio de Ciudad Delgado, con esta: 330 personas se insertaron en el mercado laboral. La iniciativa también ha otorgado en los dos municipios becas escolares a 73 niños, niñas y adolescentes. Asimismo, se crearon programas de prevención de violencia y reconstrucción del tejido social, que promovieron la convivencia armónica y la integración de las comunidades a través de trabajo conjunto en beneficio del municipio y actividades de recuperación de espacios públicos.

En total, desde septiembre de 2013, el programa ha impactado la vida de más de 600 personas residentes en los dos municipios. Más del 60% son jóvenes y el mismo porcentaje son mujeres, como Yesenia, para quien ha cambiado no solo sus condiciones de vida sino las de su familia.

“La generación de oportunidades productivas, especialmente para jóvenes y mujeres, es fundamental para la prevención de la violencia y para aumentar los niveles de desarrollo humano en las comunidades”, enfatizó Stefano Pettinato, Representante Residente del PNUD El Salvador.

El programa también impulsó concursos de ideas de negocio dirigidos específicamente a mujeres, en alianza con las alcaldías. Las participantes presentaron una propuesta de emprendimiento, a partir de la cual se les brindó acompañamiento técnico para la elaboración de planes de negocio. Producto de esta iniciativa, 38 mujeres generaron nuevos emprendimientos en ambos municipios.

En alianza con la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador también se está implementando el Programa de Desarrollos de Proveedores, con la cual se brinda asistencia técnica para expansión del negocio a cuatro microempresas y se beneficia directamente a más de 60 personas.

Yesenia fue seleccionada para una beca escolar, gracias a la cual concluyó su bachillerato y se graduó con honores. Además, fue una de las mujeres que concursó con una idea de negocio y obtuvo acompañamiento técnico y capital semilla para poner en marcha su emprendimiento de comida típica salvadoreña.

A partir de ello, sus oportunidades se han ampliado. Este año, ha participado en varios festivales gastronómicos organizados por la municipalidad y otras entidades. Su hijo, Fernando, recibió también una beca y ha destacado por su buena conducta y calificaciones.

Yesenia sueña con seguir creciendo y está en busca de otra beca para realizar sus estudios universitarios en trabajo social: “Nunca pensé que llegaría este momento: ser bachiller y recibir el apoyo para poner mi propio negocio. Me siento optimista y agradecida. En un futuro, me veo como una profesional en trabajo social, ayudando a muchos jóvenes que han pasado por situaciones similares y demostrándoles que la calle no es la opción, sino el trabajo y la dedicación."

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