En Malawi, las mujeres están convirtiendo la basura en abono de estiércol, brindándoles la oportunidad de mantener a sus familias y generar beneficios adicionales.
El programa se enfoca principalmente en mejorar la capacidad de la comunidad y en desarrollar las habilidades de los aldeanos para hacer frente a los imponderables climáticos y mejorar sus ingresos. Estas iniciativas están beneficiando a unas 12 076 familias, entre las cuales la población femenina ocupa el 50 %.
La Asociación de Agricultores Orgánicos de Makoni, en Zimbabwe, compuesta de 450 miembros, es una cooperativa de agricultura orgánica que se desarrolló para hacer la transición de cultivar tabaco y utilizar productos químicos en la agricultura.
Un proyecto del PNUD se convirtió no sólo en un éxito comercial, sino que también una innovación culinaria que ayuda a aumentar los ingresos de los agricultores.
Una organización de la sociedad civil con sede en Madagascar, la Asociación Anja Miray, administra una reserva forestal de la comunidad utilizando el ecoturismo para crear empleo y financiar infraestructura social básica como escuelas, clínicas de salud y centros de educación ambiental.
DEEP es un programa para la reducción de la pobreza, de 48 millones de dólares, financiado por el Banco Islámico de Desarrollo e implementado por el PNUD a lo largo de la Ribera Occidental y Gaza. Hasta la fecha, el programa ha creado 23.000 oportunidades de empleo permanente mediante subvenciones para microempresas, y ha ayudado a más de 66.000 familias a salir de la pobreza y vivir con independencia económica.
En Uzbekistán, un país propenso a terremotos, un proyecto del PNUD concientiza a las personas sobre el riesgo de desastres y, al mismo tiempo, fortalece la capacidad de respuesta en situaciones de emergencia.