Respuesta a la crisis en Yemen
La escalada del conflicto armado desde 2015 ha empeorado dramáticamente la pobreza crónica y la fragilidad de Yemen, creando una crisis de magnitud sin precedentes en lo que ya era el país más pobre de la región árabe.
En este país de 27 millones de habitantes, decenas de miles han muerto o resultado heridos, mientras 3 millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares y se encuentran internamente desplazadas. Con el suministro de alimentos interrumpido, el hambre y el retraso del crecimiento son cada vez más comunes. A medida que suben los precios y de desploman los ingresos, las personas se ven obligadas a comprar comida y suministros básicos a crédito.
La respuesta del PNUD
El PNUD está respondiendo con miras a un impacto máximo e inmediato a nivel de la comunidad, ayudando a las personas vulnerables a satisfacer sus necesidades más urgentes, mientras se crea resiliencia para futuros eventos. Trabajando con socios locales, estamos mejorando la prestación de servicios y la gobernanza local para ayudar a Yemen a reconstruir mejor y más fuerte.
Estamos ayudando a las personas a recuperar sus empleos para que vuelvan a ser autosuficientes, prestamos asistencia para restablecer los servicios básicos como la atención médica, y contribuimos a consolidar la paz. El PNUD también respalda los esfuerzos políticos de la ONU, con el fin de estar preparados para la implementación ante un eventual acuerdo de paz.
Nuestro trabajo incluye una alianza innovadora entre el PNUD, otros organismos de la ONU y el Banco Mundial para apoyar a cientos de miles de yemeníes, incluidas mujeres, jóvenes y desplazados internos.
En 2016:
- Limpiamos más de tres millones de metros cuadrados de minas y otros explosivos, beneficiando a uno de cada 20 yemeníes.
- Apoyamos la capacitación de más de 300.000 personas en reducción de riesgos provbenientes de las minas.
- Ayudamos a restablecer servicios, infraestructura y medios de vida.
- Ofrecimos asistencia en efectivo a las mujeres y familias más afectadas, contratando a jóvenes como promotores de la salud, y ayudando a los agricultores, pescadores y ganaderos a continuar con su producción.
- En zonas rurales, ayudamos a estabilizar los medios de vida, reanudar los servicios básicos, resolver conflictos y mejorar el acceso a energía sostenible.
- 410.000 personas directamente y cerca de dos millones indirectamente a través de progrmaas de ‘Trabajo a cambio de dinero’.
- 2,5 millones de personas mediante la restauración de servicios comunitarios como agua y saneamiento.
- 27.000 negocios agrícolas y pesqueros y proveedores de servicios de la salud.
- 85.000 mujeres y niños a trabes d eprogramas de nutrición.
- 250.000 personas mediante la rmeoción de minas y otros explosivos.
