Repensar el trabajo por y para el desarrollo humano | Selim Jahan

03 feb 2015

                La búsqueda de minerales en la Repúbica Democrática del Congo ocurre en condiciones extremadamente peligrosas sin ningún tipo de seguridad y con consecuencias negativas para el medio ambiente. Foto: Benoit Almeras / PNUD República Democrática del Congo

Desde la perspectiva de desarrollo humano, el concepto realmente relevante es el trabajo, que no el empleo. Sin embargo, el concepto empleo no abarcan el trabajo creativo (por ejemplo, la obra de un escritor o pintor); el empleo no abarca tampoco el trabajo no remunerado de cuidar a otras personas; ni tampoco incluye el voluntariado. Así, el trabajo es un concepto más amplio, que abarca el ámbito laboral, pero que también va más allá mediante la inclusión de las dimensiones mencionadas arriba, que tradicionalmente no entran el  marco del empleo, pero que son fundamentales para el desarrollo humano.

El trabajo es el medio para dar rienda suelta al potencial humano, a la creatividad, a la innovación y a la imaginación. Es esencial para que la vida humana sea productiva, útil y significativa. Permite a las personas ganarse la vida, es un canal de participación en la sociedad, proporciona seguridad y confiere un sentido de dignidad. El trabajo esta inherentemente e intrínsecamente ligado al desarrollo humano.

Pero es importante reconocer que no existe una relación automática entre el trabajo y el desarrollo humano. No todo trabajo contribuye a mejorarlo. La explotación laboral, especialmente la explotación de mujeres y niños, priva a las personas de lo que les corresponde, de sus derechos y de su dignidad. Del mismo modo, un trabajo que sea peligroso, que no cuente con medidas de seguridad, con derechos laborales o con una protección social no es propicio para el desarrollo humano.

Más importante aún, los vínculos entre el trabajo y el desarrollo humano deben considerarse en el contexto de cambio que ha experimentado la noción de lo que constituye el trabajo: las áreas de trabajo han variado y el modus operandi ha evolucionado. Algunos de estos cambios pueden contribuir positivamente a distintas dimensiones del desarrollo humano, pero otros aspectos pueden en cambio tener repercusiones negativas.

En el contexto de todos estos cambios, el Informe 2015 (IDH 2015) se centrará en repensar el trabajo para y por el desarrollo humano basándose en cinco elementos básicos:

• Identificar la relación entre trabajo y desarrollo humano.
• Revisar el nuevo mundo del trabajo, sus conceptos e implicaciones para el desarrollo humano.
• Reconocer el valor de los trabajo de cuidado y su impacto en el desarrollo humano.
• Reorientar la noción de trabajo sostenible.
• Recomendar las opciones de política para reorientar, reinventar y reorganizar el trabajo para que enriquece el desarrollo humano.

Varias cuestiones específicas se abordarán en el reporte como: empleo juvenil, género y trabajo, la agricultura y el desarrollo rural, el sector informal, y los trabajos en situaciones de crisis y post-crisis. En la agenda post-2015 será vital permitir a los jóvenes, que representan el 50 por ciento de la población mundial, y las mujeres, encontrar oportunidades de trabajo en las que puedan participar de manera constructiva, creativa y equitativa en la sociedad.

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