Illustración: PNUD/Paru Ramesh

 

Declaración con motivo del Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo de 2021. Tema: ‘Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19’.

Este año, el Día Internacional de la Mujer  es distinto a cualquier otro. Ahora que los países y las comunidades comienzan a recuperarse lentamente de una pandemia devastadora, tenemos la ocasión de acabar finalmente con la exclusión y la marginación de las mujeres y las niñas. Sin embargo, esto exige actuar de manera urgente. Las mujeres deben tener la oportunidad de participar plenamente en la formulación de las trascendentales decisiones que están adoptando en estos momentos los países en respuesta a la pandemia de COVID-19, y para la recuperación de esta, decisiones que afectarán al bienestar de las personas y el planeta durante las generaciones venideras.

Para lograr este objetivo es preciso derribar las profundas barreras históricas, culturales, y socioeconómicas que impiden que las mujeres ocupen el lugar que les corresponde en la toma de decisiones que garanticen una distribución más equitativa de los recursos y el poder. Por ejemplo, en muchas partes del mundo las mujeres siguen mayoritariamente encasilladas en los empleos con salarios más bajos, muchas de ellas reducidas a formas de empleo extremadamente vulnerables. Las mujeres tienen casi el doble de posibilidades que los hombres de perder su trabajo durante la crisis de la COVID-19. De hecho, la pandemia aumentará drásticamente la tasa de pobreza entre las mujeres y ampliará la brecha entre los hombres y las mujeres que viven en situación de pobreza. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) trabaja con países de todo el mundo para abordar estas desigualdades. Nuestro nuevo informe de política analiza de forma esclarecedora cómo la implantación de una Ingreso Básica Temporal para las mujeres en los países en desarrollo podría ofrecer una parte de la solución. Según el estudio del PNUD, una inversión mensual del 0,07% del PIB de los países en desarrollo podría contribuir de manera efectiva a que 613 millones de mujeres en edad laboral que viven en la pobreza puedan absorber el impacto de la pandemia. Además, contribuiría a generar la seguridad económica e independencia necesarias para que las mujeres participen más estrechamente en las decisiones susceptibles de cambiar su futuro.

A pesar de las barreras, las mujeres, en especial las jóvenes, se encuentran al frente de movimientos de cambio social caracterizados por la diversidad y la inclusividad, tanto en las calles como en el entorno digital. Algunos ejemplos son el liderazgo mostrado en la acción contra el cambio climático, la lucha por una economía verde, y la defensa de los derechos de las mujeres. También sabemos que un liderazgo y una representación más inclusivos dan pie a democracias más fuertes, una mejor gobernanza, y sociedades más pacíficas. Así, estudios elaborados por ONU Mujeres demuestran que la participación de mujeres en los procesos de paz está generalmente vinculada con una permanencia mucho más larga de los acuerdos alcanzados. Sin embargo, la rapidez con que se producen estos avances no es suficiente. A este ritmo, por ejemplo, tardaremos otros 130 años en lograr la igualdad de género en las jefaturas de gobierno. El PNUD trabaja para transformar este status quo y expandir las voces de las mujeres, y promover su participación y liderazgo en instituciones públicas, parlamentos, la judicatura, y el sector privado. Con nuestro apoyo se aprobaron en 2019 alrededor de 180 medidas diferentes —desde cuotas electorales hasta políticas empresariales sensibles al género— en todo el mundo. Asimismo, el Rastreador Global de Respuestas de Género a la COVID-19 del PNUD y ONU Mujeres ayuda a los gobiernos a identificar y abordar las carencias de su respuesta a la pandemia, desde mecanismos para combatir la violencia de género hasta fórmulas para redistribuir los trabajos de cuidados no remunerados.

Para construir mejor para el futuro tras la crisis de la COVID-19 y retomar con firmeza los Objetivos Mundiales, no basta simplemente con volver a lo que teníamos antes. Es preciso cambiar nuestra manera de hacer las cosas. Esto significa destruir las barreras que limitan a las mujeres y a las niñas. Este año, el Día Internacional de la Mujer es un llamado a la acción para la Generación Igualdad. Ha llegado el momento de aprovechar todo el poder de liderazgo de las mujeres y lograr un futuro más igualitario, más inclusivo, y más sostenible.

-          Achim Steiner, Administrador, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

 

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