Foto: PNUD Rwanda/Cyril Ndegeya

 

El brote de la enfermedad por coronavirus COVID-19 a principios de este año creó un desafío sin precedentes para la comunidad mundial: una pandemia viral que afecta a millones de personas. Tal desafío requiere de nuevos enfoques basados en la tecnología. El Laboratorio de Aceleración del PNUD en Rwanda se asoció con el Ministerio de TIC e Innovación para adquirir y desplegar cinco robots inteligentes 'anti- epidemia' en dos centros de tratamiento de COVID-19 y en el Aeropuerto Internacional de Kigali. Los robots apoyarán la detección de casos de COVID-19 entre los ciudadanos que regresan, realizarán pruebas a pacientes y brindarán servicios adicionales en los hospitales.

La iniciativa, la primera de su tipo para el PNUD, apoyará los esfuerzos nacionales de respuesta a COVID-19, especialmente en un momento en que hay un mayor número de casos y un sistema de salud bajo presión. Diseñados con varias características avanzadas, los robots ayudarán a los médicos y enfermeras en los centros de tratamiento designados y, en el futuro, en los puntos fronterizos y otros sitios de detección en Kigali y otras provincias. Los robots tienen la capacidad de examinar entre 50 y 150 personas por minuto, entregar alimentos y medicamentos a las habitaciones de los pacientes, capturar datos (video y audio) y notificar las anomalías detectadas para una respuesta y un manejo de casos a tiempo. Se espera que tales características aumenten la puntualidad y la eficiencia en la lucha contra COVID-19 y reduzcan la exposición de los trabajadores de la salud a una posible infección por COVID-19.

Los robots fueron adquiridos a través de ZoraBots Africa Ltd de su empresa matriz ZoraBots en Bruselas, Bélgica, y recibieron nombres rwandeses contextualizados que representan el espíritu de la nación que surgió del genocidio de 1994 contra los tutsis. Con nombres como Urumuri (luz), Ingabo (escudo) e Ikizere (esperanza), los robots representan la esperanza y la promesa de un futuro mejor.

Según el Representante Residente del PNUD, Stephen Rodriques, COVID-19 presenta un desafío enorme y complejo que requiere que pensemos de manera diferente, busquemos nuevas soluciones y usemos todos los recursos disponibles (financieros y humanos) para detener su propagación. En 2019, el PNUD Rwanda estableció su Laboratorio de Aceleración, un pequeño equipo de expertos nacionales con habilidades únicas, para trabajar dentro de la oficina en el país y ayudar a buscar innovaciones y soluciones de desarrollo. Rwanda es conocida por su apetito por la innovación y por desarrollar soluciones locales para desafíos complejos de desarrollo.

Algunos países, especialmente en Asia, han utilizado tecnologías similares para ayudar a aplanar la curva COVID-19. Las simulaciones iniciales realizadas durante la capacitación de técnicos, enfermeras y médicos que utilizarán los robots también mostraron un enorme potencial para la tecnología.

Reconocemos que el número actual de robots no es suficiente para satisfacer las necesidades en todas las ubicaciones críticas identificadas por el Gobierno. Se necesitan más recursos y asociaciones para apoyar y escalar la iniciativa. También se debe tener en cuenta que la pequeña cantidad de robots se utilizará en los lugares de tratamiento de COVID-19 de mayor riesgo, apoyando a los médicos y enfermeras mientras se minimiza su exposición a la enfermedad. No habrá pérdida de empleos, los rwandeses locales han obtenido empleos y han sido entrenados para dar servicio y mantener los robots.

El terreno está preparado para la experimentación, y esperamos ver cómo las lecciones y la información obtenidas de este experimento informarán nuevas respuestas a esta y futuras emergencias. Por ahora, esperamos que este experimento y esta nueva forma de trabajo contribuyan de manera significativa a los esfuerzos para salvar vidas y permitir que tanto los rwandeses como los residentes reanuden sus actividades normales y se ajusten a la nueva normalidad.

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